En el béisbol dominicano, el silencio tras una eliminación es a menudo más ruidoso que los vítores de una victoria. Para los Tigres del Licey, quedarse fuera de la postemporada tras cuatro finales consecutivas ha sido un golpe seco que ha obligado a su gerencia a mirarse en el espejo. Audo Vicente, la cara visible de las operaciones de béisbol azul, aborda el fracaso con la frialdad de un analista y la responsabilidad de un líder que no teme a las redes sociales ni a las decisiones difíciles.
La anatomía de una eliminación
¿Qué falló en el Glorioso este año? Para Vicente, la respuesta no está en el picheo —que lideró la liga en efectividad y WHIP— sino en la incapacidad de dar el «batazo oportuno». «Logramos poner un sinnúmero de hombres impresionante en las bases, pero el batazo a la hora oportuna no ocurrió con un grupo de hombres», explica.
Audo asume la responsabilidad por las contrataciones de importados que, a pesar de tener perfiles élite, no rindieron a la altura de la LIDOM (exceptuando a Stevenson). «Nos da la lección de enfocarnos quizás un poquito más en el perfil más LIDOM», confiesa.
El caso Emilio Bonifacio: ¿Cambio de rol?
Uno de los temas más sensibles es el futuro del capitán, Emilio Bonifacio, quien viene de su temporada más difícil en un lustro. Vicente es enfático: «Un pelotero con una buena campaña no se convierte en un buen jugador, ni uno con una temporada difícil es uno mal jugador».
Aunque no descarta que el rol de Bonifacio pueda evolucionar, asegura que el capitán sigue siendo una pieza clave por su sapiencia y su capacidad para mantener el ambiente positivo entre los jóvenes que no conocen la historia del club.
Gilbert Gómez y el reto de las Grandes Ligas
Sobre la continuidad de Gilbert Gómez como manager, Vicente aclaró que aún no se ha tomado una decisión formal a nivel de directiva, aunque mantienen una comunicación fluida. Reconoció el mérito de Gómez al priorizar su oportunidad con los Mets de Nueva York en lugar del Clásico Mundial, calificándolo como un paso positivo para el técnico dominicano.
«Zonas Grises» y el Reglamento de la discordia
Audo, quien también es licenciado en Derecho, no evitó el tema de las controversias reglamentarias que sacudieron la liga este año. Criticó que los reglamentos a veces se entreguen apenas días antes del inicio de la temporada y abogó por una mayor transparencia.
«El reglamento debe ser preparado con tiempo para ser revisado por los gerentes… los reglamentos tienen que estar en blanco y negro: es o no es», sentenció [34:41]. Sobre la reciente anulación de juegos en lugar de confiscación (jurisprudencia previa), Vicente fue claro: «Si mi equipo comete una falta y me confiscan el juego, yo apelaría pidiendo la nulidad, porque en la nulidad tengo un 50/50».
El veredicto: Sangre nueva y consistencia
Para el futuro inmediato, el plan de Vicente no es «virar la mesa» de forma radical, algo que considera inviable en equipos de la magnitud del Licey o las Águilas. El enfoque será:
Oportunidad al talento joven: Reconoce que han podido ser mejores en este aspecto.
Lupa en la importación: Buscar jugadores que se adapten mejor al estilo de juego dominicano.
Consistencia: Mantener el ambiente laboral que los llevó a la cima tras años de sequía.
«Este tiempo de estar fuera es un tiempo de reflexión… nos permite analizar qué podemos hacer a futuro para retomar el camino de la victoria», concluye Vicente.





