LOS ÁNGELES.─ La racha perfecta del bullpen de los Dodgers llegó a su final, pero el equipo respondió como suelen hacerlo los clubes que están en buen momento: con paciencia, profundidad ofensiva y una remontada en el momento exacto. Los Ángeles fabricó cuatro carreras en la séptima entrada y venció 5-3 a los Rockies de Colorado en el Dodger Stadium.
El partido cambió apenas medio inning después de que terminara una marca histórica para los relevistas angelinos. Kyle Hurt permitió un jonrón solitario del venezolano Ezequiel Tovar en la parte alta del séptimo, batazo que puso a Colorado arriba 3-1 y cortó la racha del bullpen de los Dodgers en 38 entradas consecutivas sin permitir carreras.
Lejos de hundirse, la ofensiva de Los Ángeles respondió de inmediato. En la baja del séptimo, el lineup aprovechó boletos, un pelotazo y turnos de calidad para montar el rally decisivo. Shohei Ohtani, Mookie Betts, Freddie Freeman y Andy Pages remolcaron una carrera cada uno, transformando una desventaja de dos vueltas en ventaja definitiva de 5-3.
El batazo más importante fue el doble de Freeman, que puso a los Dodgers al frente. La secuencia reflejó una de las mayores fortalezas del equipo: aun cuando no llega el jonrón grande, la alineación tiene suficiente profundidad para presionar, extender innings y castigar a los relevistas rivales.
Antes del quiebre, Emmet Sheehan había mantenido a los Dodgers en el juego con una apertura sólida. El derecho trabajó seis entradas, permitió dos carreras y utilizó su recta para generar 10 swings en blanco, según True Blue LA. Su única entrada complicada fue la cuarta, cuando Colorado agrupó varios de sus pocos imparables.
Colorado había tomado ventaja con el aporte de Tovar, quien remolcó dos carreras, incluyendo el jonrón que terminó con la racha del bullpen. Willie Castro también produjo una vuelta para unos Rockies que parecían tener el juego encaminado, especialmente después de una buena salida de Tanner Gordon en su debut de temporada.
Pero el bullpen de Colorado no pudo sostener la diferencia. Juan Mejía y Brennan Bernardino cargaron con el daño en el séptimo, una entrada en la que los Dodgers convirtieron pequeñas ventajas en una reacción grande. Para un equipo como Los Ángeles, darle tráfico gratis a la ofensiva suele ser una sentencia.
Después de la remontada, el relevo local volvió a estabilizar el juego. Hurt terminó llevándose la primera victoria de su carrera pese al jonrón permitido, y Blake Treinen cerró el noveno para conseguir su primer salvamento de la temporada.
La victoria confirmó el impulso reciente de los Dodgers, que venían de una gira positiva y han ganado nueve de sus últimos 11 partidos. Además, mostró que el equipo no depende únicamente de la perfección de su pitcheo: incluso cuando una racha histórica termina, el lineup tiene capacidad para cambiar el partido en cuestión de minutos.
Para los Rockies, la derrota fue otro golpe en una temporada cuesta arriba. Colorado perdió por sexta vez en sus últimos siete juegos y dejó escapar una ventaja tardía ante un rival que no suele perdonar errores. Para los Dodgers, en cambio, fue una muestra de carácter: se acabó la racha del bullpen, pero no el momento ganador.







