Los Astros de Houston encontraron la combinación perfecta de pitcheo y bateo oportuno para vencer 2-0 a los Medias Blancas de Chicago en Daikin Park.
El puertorriqueño Nelson Velázquez fue el héroe ofensivo al conectar un sencillo de dos carreras con dos outs y las bases llenas en la octava entrada, rompiendo un empate que había permanecido intacto durante casi todo el partido.
Wesneski silenció a Chicago
La gran historia del encuentro estuvo también sobre el montículo.
Hayden Wesneski trabajó siete entradas en blanco, permitió solamente un hit, otorgó dos boletos y consiguió cinco ponches. Fue su séptima apertura desde que regresó de la cirugía Tommy John.
Chicago apenas pudo generar oportunidades claras frente al derecho, que mantuvo controlada la ofensiva visitante durante toda su actuación.
Velázquez apareció en el momento decisivo
Houston también tuvo dificultades para producir ante Davis Martin, quien lanzó 5.2 entradas sin permitir carreras.
El empate finalmente se rompió en el octavo. Los Astros colocaron varios corredores en base y, con dos outs, Velázquez conectó un batazo de 107 mph al jardín central frente a Sean Newcomb.
Isaac Paredes y José Altuve anotaron para colocar el 2-0 definitivo.
Blubaugh escapó de un gran problema
Antes del batazo de Velázquez, Chicago estuvo muy cerca de tomar ventaja.
Tristan Peters abrió la octava con un triple y Drew Romo recibió boleto. Sin embargo, Jeremy Peña retiró a Peters en el plato y posteriormente Miguel Vargas bateó para doble matanza, permitiendo a AJ Blubaugh escapar sin carreras.
Josh Hader lanzó una novena entrada perfecta para conseguir su salvamento número 22.
Houston protege el liderato
El triunfo elevó a los Astros a 71-69 y les permitió ganar dos de los primeros tres partidos de la serie.
Más importante todavía, Houston amplió a dos juegos su ventaja sobre los Rangers en la División Oeste de la Liga Americana. Además, los Astros tienen ventaja en el criterio de desempate directo frente a Chicago tras mejorar a 4-2 en la serie particular.
En una noche donde las carreras fueron difíciles de conseguir, Wesneski mantuvo vivo el partido y Velázquez apareció exactamente cuando Houston más lo necesitaba.







