Los Marineros de Seattle reaccionaron después de una dolorosa derrota en el inicio de la serie y terminaron imponiéndose 8-3 a los Medias Rojas para ganar dos de tres en Fenway Park.
Seattle conectó 12 imparables, ninguno de ellos jonrón, y construyó su ventaja mediante dos ataques de cuatro carreras en la tercera y sexta entrada.
J.P. Crawford encabezó la ofensiva
J.P. Crawford fue uno de los principales protagonistas al terminar de 3-3 con dos carreras anotadas.
Jhonny Pereda también aportó dos carreras impulsadas y anotó una, dentro de una ofensiva que mantuvo presión constante sobre el pitcheo de Boston.
La gran diferencia estuvo en la capacidad de Seattle para producir con corredores en circulación. Boston también terminó con 12 hits, pero apenas bateó de 3-10 con hombres en posición de anotar.
Bryce Miller cumplió en su regreso
Bryce Miller volvió a la rotación después de una pausa de 10 días y permitió solamente una carrera limpia en 4.2 entradas, enfrentando a 21 bateadores y realizando 65 lanzamientos.
El manager Dan Wilson decidió retirarlo con ventaja 4-1 antes de que enfrentara por tercera vez la parte alta de la alineación de Boston.
La decisión reflejó un enfoque más agresivo en el manejo del bullpen durante septiembre.
Wilson no quiere correr riesgos
Un día antes, Wilson también había recurrido a Andrés Muñoz con un out en la novena entrada para proteger una ventaja 9-6.
La tendencia muestra que Seattle está dispuesto a utilizar sus mejores brazos antes de las situaciones tradicionales de salvamento si considera que el partido está en riesgo.
Frente a Boston, José A. Ferrer reemplazó a Miller en la quinta y consiguió escapar pese a permitir un doble de Wilyer Abreu.
Una entrada después, Seattle produjo otras cuatro carreras y terminó de abrir el marcador.
Boston continúa perdiendo terreno
Los Medias Rojas han perdido seis de sus últimos ocho partidos, una mala racha en un momento importante de la temporada.
Roman Anthony conectó un cuadrangular, mientras Mickey Gasper y Eli White agregaron dobles productores, pero Boston nunca pudo completar una remontada.
Seattle, por su parte, quedó con marca de 66-74. La clasificación a octubre continúa complicada, pero ganar una serie en Boston representa un resultado positivo para cerrar la gira.
La fórmula fue sencilla: contacto constante, producción con corredores en base y un manejo agresivo del bullpen.
Doce hits fueron suficientes para que los Marineros salieran de Fenway con una victoria 8-3 y una serie ganada.







