POR ANA LUISA ARIAS
SANTO DOMINGO, República Dominicana.─ Nueva York se quedó fuera del béisbol en octubre.
Primero fueron los Mets, que no consiguieron clasificarse a la postemporada. Ahora, con la derrota 4-3 de los Yankees ante los Rays de Tampa Bay la noche del miércoles, la ciudad se queda sin representación cuando apenas comienza la lucha por llegar a la Serie Mundial.
Para los Yankees, sin embargo, la eliminación tiene un peso diferente. No solo por la barrida sufrida en la Serie Divisional de la Liga Americana, sino por la manera en que ocurrió y las interrogantes que deja sobre una organización que continúa acumulando temporadas ganadoras sin conseguir el campeonato que persigue desde 2009.
Una ofensiva que desapareció en octubre
Después de barrer a Boston en el Wild Card, los Yankees parecían llegar con el impulso necesario para competir. Pero ante Tampa Bay, la historia fue completamente distinta.
Nueva York terminó la Serie Divisional bateando apenas .135, con 12 imparables y cinco carreras en tres encuentros. Cody Bellinger conectó un hit en 12 turnos, Trent Grisham terminó de 11-0 y Jazz Chisholm Jr. se fue de 8-0 en los primeros dos partidos, antes de perder su puesto en la alineación titular.
El primer encuentro terminó con una derrota 1-0, pese a una sólida apertura de Gerrit Cole, quien mantuvo controlada la ofensiva de Tampa Bay durante cinco entradas, permitiendo una carrera y ponchando a cinco bateadores. Su único error fue un lanzamiento al mexicano Jonathan Aranda convirtió en cuadrangular.
Del otro lado, Drew Rasmussen protagonizó una actuación dominante: lanzó ocho entradas en blanco, permitió un solo imparable y ponchó a diez Yankees, llevando un juego sin hits hasta el octavo episodio.
En el segundo partido el as fue Cam Schlittler, considerado uno de los principales candidatos al Cy Young de la Liga Americana, sobre el montículo, los Yankees cometieron cuatro errores defensivos, tres de ellos en la primera entrada. Las fallas de Ryan McMahon, Jazz Chisholm Jr. y otros jugadores complicaron una apertura en la que el derecho tuvo que enfrentar constantemente situaciones de presión.
Por su parte Tampa Bay aprovechó las oportunidades para imponerse 5-2. Ben Rice conectó dos cuadrangulares solitarios, pero el resto de la alineación apenas consiguió dos imparables.
La historia terminó en el Yankee Stadium, donde los Rays completaron la barrida con victoria 4-3. Max Fried permitió cuatro carreras en 5 2/3 entradas, incluyendo un cuadrangular de dos carreras del dominicano Víctor Mesa Jr. que terminó marcando la diferencia.
Los Yankees nunca tuvieron ventaja en ninguno de los 27 episodios disputados durante la serie.
Diecisiete temporadas sin el campeonato 28
Los Yankees no ganan una Serie Mundial desde 2009, cuando derrotaron a los Phillies de Philadelphia para conquistar su título número 27.
Desde entonces, han disputado múltiples postemporadas e incluso regresaron al Clásico de Otoño en 2024, cuando cayeron ante los Dodgers de Los Ángeles. Sin embargo, el resultado continúa siendo el mismo.
La barrida ante Tampa Bay representa apenas la segunda ocasión en la historia de la franquicia en que los Yankees pierden todos los encuentros de una serie de postemporada al mejor de cinco partidos. La anterior ocurrió en 1980, frente a Kansas City.
Para una organización que históricamente ha medido su éxito en campeonatos, 17 temporadas sin levantar el trofeo comienzan a plantear preguntas que van mucho más allá del terreno.
¿Y ahora qué pasará con Aaron Boone?
La eliminación vuelve a colocar bajo escrutinio las decisiones de la gerencia y el futuro del dirigente Aaron Boone.
Desde su llegada en 2018, Boone ha mantenido a los Yankees como contendientes habituales, con múltiples clasificaciones a octubre y una participación en la Serie Mundial. Sin embargo, el campeonato sigue pendiente.
En febrero de 2025, la organización le otorgó una extensión contractual hasta finalizar 2027, por lo que todavía le resta una temporada de contrato. Pero después de otra eliminación, la pregunta es cuánto más estará dispuesta la gerencia a sostener un proyecto que continúa quedándose corto de su principal objetivo.
La responsabilidad tampoco recae exclusivamente sobre el dirigente. Brian Cashman y Hal Steinbrenner deberán evaluar la construcción del roster, las decisiones deportivas y las razones por las que una organización con tantos recursos continúa sin encontrar la fórmula para ganar en octubre.
Mientras tanto, Nueva York tendrá que esperar otro año.








