Major League Baseball presentó una de sus propuestas más ambiciosas y controversiales de cara a la próxima negociación colectiva. La liga planteó a la Asociación de Jugadores la creación de dos sistemas separados de selección: un draft nacional para peloteros de Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico, y un draft internacional para prospectos del resto del mundo.
La propuesta busca modificar de forma profunda la manera en que los jóvenes talentos ingresan al béisbol profesional. Según MLB, ambos drafts tendrían estructuras similares, con bolsas iniciales de US$200 millones, 12 rondas, montos de firma predeterminados y libertad para que los equipos firmen jugadores que no sean seleccionados.
El planteamiento también permitiría, bajo ciertas limitaciones, el cambio de selecciones del draft. Esa medida abriría una nueva herramienta estratégica para los clubes, que podrían mover picks futuros en negociaciones, aunque con restricciones para evitar acumulaciones excesivas o pérdidas consecutivas de selecciones altas.
En el caso del draft nacional, MLB propone enfocar el sistema en jugadores con edad universitaria. Bajo las reglas planteadas, a partir del 2028 los peloteros tendrían que cumplir 20 años antes del 1 de septiembre de su año de elegibilidad y haber pasado al menos dos años desde su graduación de secundaria. Eso implicaría que los jugadores de preparatoria dejarían de ser elegibles directamente para el draft.
La liga argumenta que el béisbol universitario se ha convertido en una vía cada vez más importante para desarrollar talento listo para Grandes Ligas. MLB señala que los programas universitarios ofrecen mejores recursos, más becas, oportunidades NIL y mayor exposición nacional que en años anteriores.
Sin embargo, ese punto es uno de los más sensibles para la Asociación de Jugadores. La MLBPA considera que limitar el acceso de jugadores de secundaria y universidades de dos años afectaría derechos fundamentales de los peloteros jóvenes y reduciría oportunidades para talentos que actualmente pueden iniciar antes sus carreras profesionales.
La parte internacional de la propuesta toca directamente a América Latina y, de manera especial, a la República Dominicana. MLB plantea crear un draft internacional, elevar la edad mínima de firma a 18 años y establecer un sistema más transparente para sustituir los acuerdos verbales tempranos que actualmente dominan el mercado.
La liga sostiene que el sistema actual ha generado problemas persistentes, como compromisos informales con niños demasiado jóvenes, abandono escolar, presión para entrenar lejos del hogar y riesgos asociados al uso de sustancias para mejorar el rendimiento. Con el nuevo modelo, MLB afirma que busca mantener a los jugadores más tiempo en la escuela y evaluar mejor su desarrollo antes de firmar.
Entre las medidas propuestas también aparece la creación de un Combine Internacional Médico y de Scouteo para los 300 principales prospectos, además de una ampliación de la Liga de Béisbol Amateur como circuito anual de evaluación y desarrollo. Los jugadores recibirían vivienda, comida, estipendio y programas educativos.
Para la República Dominicana, el tema tiene una dimensión enorme. El país es uno de los principales productores de talento internacional para MLB, y cualquier cambio en la edad de firma, el sistema de academias, las reglas para entrenadores independientes o la distribución de bonos tendría impacto directo en miles de jóvenes y familias.
MLB también propone trabajar con el gobierno dominicano, entrenadores independientes y la MLBPA para crear un código de conducta, prohibir préstamos o compra de porcentajes sobre futuros bonos, imponer sanciones duras contra quienes suministren sustancias prohibidas y exigir educación formal para jugadores menores de 18 años que residan en academias.
La Asociación de Jugadores respondió con fuerte oposición. El sindicato calificó las propuestas como dañinas para el futuro del juego y aseguró que reducirían más de US$1,000 millones en compensaciones para jugadores nacionales e internacionales durante los próximos cinco años. También advirtió que retrasar el primer draft internacional podría eliminar un año completo de firmas.
El choque deja claro que el tema será uno de los puntos más duros de la negociación colectiva. MLB presenta su propuesta como una modernización necesaria para proteger jugadores jóvenes, ordenar el mercado y crear más transparencia. La MLBPA la ve como una reducción de derechos, oportunidades y dinero para la próxima generación.
El debate apenas comienza, pero sus consecuencias pueden ser históricas. Si se aprueba un draft internacional, cambiaría para siempre el modelo de firma que por décadas ha sido la puerta de entrada de miles de peloteros latinoamericanos a las Grandes Ligas.
Para países como República Dominicana, Venezuela, Cuba, Colombia y Panamá, el asunto va mucho más allá de una regla administrativa. Se trata del futuro del desarrollo de talento, del negocio de las academias, del papel de los entrenadores independientes y de la ruta que seguirán los jóvenes que sueñan con llegar a MLB.





