Los Rojos de Cincinnati empiezan a ver luz al final del camino con Elly De La Cruz. El campocorto dominicano, una de las piezas más dinámicas del equipo, podría comenzar una asignación de rehabilitación en Ligas Menores durante el fin de semana si completa sin problemas las próximas pruebas físicas.
De La Cruz ha estado fuera desde el 1 de junio por una distensión en la corva derecha, lesión que sufrió mientras corría las bases ante los Bravos de Atlanta. El problema físico cortó una racha de 276 partidos consecutivos y llevó al dominicano por primera vez en su carrera a la lista de lesionados.
El avance más reciente fue positivo. De La Cruz corrió las bases el lunes y tenía programado repetir ese trabajo el martes, una prueba importante para medir la respuesta de la pierna lesionada. Para un jugador cuyo juego depende tanto de la velocidad, la explosividad y el cambio de ritmo, ese paso resulta fundamental antes de volver a competir.
El dirigente Terry Francona mostró optimismo con el proceso, aunque la organización mantiene una postura prudente. La idea de Cincinnati es evaluar cómo responde el campocorto después de correr, antes de enviarlo a una sucursal de Ligas Menores para que retome ritmo de juego.
La ausencia de De La Cruz ha sido sensible para los Rojos. Más allá de sus números ofensivos, su presencia cambia la forma en que los rivales defienden y lanzan. Su velocidad en las bases, su poder desde ambos lados y su alcance defensivo en el campocorto lo convierten en una pieza difícil de reemplazar.
Antes de lesionarse, el dominicano estaba bateando para .280, con 12 jonrones, 37 carreras impulsadas y 10 bases robadas en 58 partidos. Esos números reflejan su impacto en una alineación de Cincinnati que ha tenido que hacer ajustes durante su ausencia.
Los Rojos llamaron al prospecto Edwin Arroyo tras colocar a De La Cruz en la lista de lesionados. Arroyo ha recibido una oportunidad importante, pero el regreso del dominicano sigue siendo una prioridad para un equipo que necesita recuperar a su jugador más explosivo en una etapa clave del calendario.
El caso, sin embargo, requiere cautela. Las lesiones de corva pueden complicarse si el jugador vuelve antes de tiempo, especialmente en atletas que basan gran parte de su valor en la velocidad. Por eso, Cincinnati no quiere acelerar el proceso más de lo necesario.
Si todo sale bien, la asignación de rehabilitación sería el último paso antes del regreso al roster activo. Para De La Cruz, significaría recuperar ritmo competitivo; para los Rojos, volver a contar con un motor ofensivo y defensivo que puede cambiar un juego con el bate, las piernas o el guante.
Cincinnati todavía no tiene una fecha exacta para activarlo, pero las señales son alentadoras. Elly ya corre, la molestia parece bajo control y el equipo empieza a preparar el camino para su regreso.





