Tiempo de Aprender 30-11-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 30 noviembre, 2018

Por Carlos José Lugo
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@CarlosJLugo

Los candidatos a Cooperstown del Comité de Veteranos 2019 – II

Albert Belle

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

En la década de los años noventa, comprendida entre 1991 y el año 2000, Albert Belle fue uno de los más temidos y efectivos sluggers del béisbol de grandes ligas. El bateador derecho conectó 30 o más jonrones en ocho temporadas consecutivas – incluyendo una de cincuenta en 1995 – y remolcó cien o más en nueve consecutivas. Belle era además una máquina de conectar dobles consiguiendo más de treinta en nueve de las diez temporadas antes citadas, encabezó la liga en remolcadas en tres ocasiones, dos veces en porcentaje de slugging y en una ocasión en cuadrangulares. Belle no era tampoco el típico slugger de swing largo y enormes hoyos en el mismo que no le permitían hacer contacto con regularidad y resultaban en un alto volumen de ponches. Muy por el contrario, fue un bateador de altos averages que tuvo cuatro temporadas sobre trescientos entre ellas una de .357 y otra de .328. Entre 1991 y el 2000 la antigua estrella de los Indios de Cleveland, Medias Blancas de Chicago y Orioles de Baltimore terminó, cuarto en las mayores en jonrones conectados con 373, líder en remolcadas con 1,199, líder en dobles con 381, decimo en anotadas con 591, undécimo en slugging con .571 y en WAR ofensivas con 46.4.

El pico de carrera de Belle, comprendido indudablemente en esos años, es el típico y habitual de un slugger de Cooperstown. No vamos a decir que fue el mejor bateador de una época donde también estaban Barry Bonds, Frank Thomas, Ken Griffey, Jr., Jeff Bagwell, Edgar Martínez y otros, pero ciertamente su condición de una de las más devastadoras fuerzas ofensivas de su tiempo es incuestionable. En 1995, jugando para unos Indios que dominaron la Liga Americana con record de 100-44 en una temporada recortada por la huelga, Belle bateó .317/.401/.690 con 50 jonrones, 52 dobles, 126 impulsadas, 121 anotadas y casi la misma cantidad de ponches – 80 – que de boletos recibidos – 73 -, convirtiéndose en el primer jugador en la historia con 50 dobles y 50 jonrones en una misma campaña. Probablemente debió ser electo como Jugador Más Valioso ese año, pero tuvo que conformarse con un segundo lugar detrás de Mo Vaughn de Boston quien tuvo una temporada excelente pero decididamente inferior a la de Belle. Su mala relación con la prensa – y con la humanidad completa, si a ver vamos – le resultó en una especie de voto de castigo liquidando sus posibilidades de alzarse con el premio en una votación extremadamente cerrada.

Belle era un fildeador indiferente a pesar de no ser un mal atleta, y su defensa constantemente era objeto de crítica y en términos de resultados, por debajo del promedio. Pero, eso tampoco es algo a lo que muchos sluggers de su tipo que están en Cooperstown fueron inmunes. El caso de Belle para Cooperstown encuentra diversos escollos. El primero de ellos es una carrera abreviada que no le permitió conseguir los números de acumulación que redondearan su excelente pico de carrera. Belle bateó .295/.369/.564 de por vida pero se quedó en 381 cuadrangulares y ni siquiera llegó a las mil quinientas remolcadas, terminando con 1,239 y tampoco llegó a dos mil hits, consiguiendo 1,726. Una condición crónica en la cadera lo obligó a retirarse luego de la temporada del año 2000, a pesar de ser aun un bateador productivo con los Orioles. Ese año bateó .281 con 23 jonrones, 103 remolcadas y 37 dobles, que aunque un desempeño por debajo de sus estándares, puede que ya hayan sido el reflejo de sus problemas físicos. Otro problema con Belle fue su toxica personalidad. Simplemente, fue uno de los villanos de su tiempo y no precisamente en el sentido jocoso de la palabra. Si entramos a su página de Baseball Reference y buscamos los diez jugadores más comparables a Belle aparecen dos inmortales con carreras parecidas, nos referimos a Hank Greenberg y Ralph Kiner, sluggers de picos extraordinarios pero carreras bien cortas.

En el modelo diseñado por el analista Jay Jaffe para analizar las carreras de jugadores y evaluar sus posibilidades de Salón de la Fama, Belle queda de la siguiente manera: el jardinero izquierdo típico que está en Cooperstown acumuló 65.4 WAR en su carrera, 41.6 en las siete temporadas pico de la misma. En el score de Victorias sobre reemplazo promedio (acrónimo JAWS en inglés) el leftfielder de Cooperstown tiene 53.5. En el caso de Belle, se queda corto en cada uno de estos criterios. 40.1 WAR de por vida, 36.0 en sus años pico y un score JAWS de 38.0.

Considerando su desempeño en la boleta de la Asociación de Escritores de Beisbol, que le otorgó el 7.7% de los votos en el 2006 y lo sacó de la boleta al año siguiente con solo 3.3% del electorado votando por él, es indudable de que muy pocas personas entienden que la carrera de Albert Belle es una que merezca ser incluida en Cooperstown. Hurgando entre los inmortales es probable que nos encontremos con unos cuantos cuyos números y carreras, a simple vista, se comparen con la de Belle y nos haremos la clásica pregunta de ¿Por qué ellos sí y Belle no? Pero, la realidad es que Albert Belle no es un Salón de la Fama. Fue un muy buen pico de carrera pero su caso no es robusto. Difícilmente consiga los al menos doce votos que necesita para entrar.






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