La organización de los Philadelphia Phillies vivió un tropiezo emocional en el mercado de la MLB 2026 cuando Bo Bichette decidió firmar un contrato de **tres años y US$ 126 millones con los New York Mets, rechazando la oferta de los Filis, que según reportes —y pese a ser lucrativa en términos generales— no se concretó antes de que Bichette aceptara la propuesta neoyorquina.
“Un golpe al estómago”
El presidente de operaciones de los Phillies, Dave Dombrowski, calificó la decisión de Bichette como “un puñetazo en el estómago”, reflejando la sorpresa y frustración que generó en la gerencia del equipo. Aunque Filadelfia sostuvo reuniones productivas con Bichette y se creía que estaban cerca de un acuerdo que incluso se reportó podría haber sido una oferta mayor a largo plazo, la falta de un documento firmado terminó por permitir a los Mets entrar al juego y cerrar el trato.
Consecuencias y respuesta del club
La pérdida de Bichette fue especialmente dolorosa porque el equipo lo veía como un refuerzo de alto impacto para la ofensiva y la defensa, complementando estrellas ya en plantilla como Bryce Harper y Kyle Schwarber. Tras el rechazo del infielder, los Phillies se movieron rápidamente para asegurar la continuidad de su catcher estrella J.T. Realmuto con un contrato de tres años por US$ 45 millones, lo que muestra cómo la gerencia buscó recuperarse rápido ante el revés en la agencia libre y afianzar otros pilares del equipo.
Contexto divisional
El episodio también añade un acto más a la intensa rivalidad entre Phillies y Mets dentro de la División Este de la Liga Nacional, donde cada movimiento de agencia libre entre rivales directos tiene implicaciones competitivas claras rumbo a la próxima temporada y la lucha por playoffs








