Los Rojos de Cincinnati recibieron una noticia importante para su alineación: Elly de la Cruz está de vuelta. El campocorto dominicano fue activado de la lista de lesionados tras superar una distensión en la corva derecha, devolviendo al equipo una de sus piezas más dinámicas en un momento clave de la temporada.
El movimiento llegó el martes por la mañana, con el jardinero Will Benson enviado a Triple-A Louisville como ajuste correspondiente. Para Cincinnati, recuperar a De la Cruz representa mucho más que sumar un nombre al roster. Significa volver a contar con velocidad, poder, defensa y una presencia que cambia la manera en que los rivales preparan cada juego.
De la Cruz se lesionó el 31 de mayo durante un partido ante los Bravos de Atlanta y entró a la lista de lesionados al día siguiente. Fue la primera estadía en la lista de lesionados de su carrera en Grandes Ligas, una pausa inesperada para un jugador que se había convertido en una de las caras principales del proyecto de Cincinnati.
Antes de la lesión, el dominicano estaba produciendo a un nivel sólido. En 58 partidos bateaba .280, con OPS de .855 y 12 cuadrangulares. Esos números reflejan su crecimiento ofensivo y confirman por qué su regreso puede tener impacto inmediato en una alineación que necesitaba recuperar explosividad.
El proceso de rehabilitación incluyó tres partidos con Triple-A Louisville durante el fin de semana. En su primer juego, De la Cruz conectó un jonrón y jugó cinco entradas en el campocorto. Luego fue utilizado como bateador designado y cerró la asignación con otro partido en el que siguió acumulando turnos y trabajo físico antes de recibir luz verde para volver.
Su regreso también ocurre en medio de señales positivas para el bullpen. Emilio Pagán, quien está fuera desde el 5 de mayo por una distensión en la corva izquierda, también avanza en su recuperación y podría iniciar una asignación de rehabilitación con Louisville el jueves si responde bien físicamente.
Pagán enfrentó bateadores en una práctica en vivo y trató la sesión como si fuera una situación real de juego. Entre los bateadores estuvo el propio De la Cruz, quien conectó un batazo fuerte hacia el jardín derecho durante uno de sus turnos. El relevista boricua alcanzó su límite de 25 pitcheos y salió con sensaciones positivas.
El cerrador reconoció que sus lanzamientos se sintieron mejor que en sesiones anteriores, especialmente en control y pitcheos secundarios. Para los Rojos, esa evolución es importante, porque el bullpen necesita recuperar profundidad y experiencia para sostener ventajas cerradas.
Pagán no ha tenido una temporada sencilla. Antes de lesionarse registraba efectividad de 6.43 y seis salvamentos en nueve oportunidades. Sin embargo, el club conoce bien su valor cuando está en ritmo: el año pasado terminó con 2.88 de efectividad y una marca personal de 32 rescates, razón por la que Cincinnati lo trajo de vuelta con un contrato de dos años.
Los Rojos también recuperaron recientemente al relevista Pierce Johnson, quien había estado fuera por inflamación en el codo derecho. Con Johnson de regreso y Pagán acercándose, el cuerpo de relevistas podría comenzar a estabilizarse en una etapa donde cada entrada final pesa mucho.
La activación de De la Cruz, sin embargo, es la noticia de mayor impacto inmediato. Su combinación de velocidad y poder le da al equipo una dimensión difícil de reemplazar. Puede abrir un inning con un batazo largo, convertir un sencillo en presión sobre el rival o cambiar un partido con una jugada defensiva.
Cincinnati necesita esa energía. El equipo ha tenido altibajos, pero recuperar a su campocorto titular le devuelve identidad y agresividad. Si De la Cruz logra retomar rápido el ritmo que tenía antes de la lesión, los Rojos podrían encontrar el impulso ofensivo que buscaban.
El panorama no está completamente resuelto, pero las señales son positivas. Elly ya está de vuelta, Pagán se acerca y el roster empieza a recuperar piezas importantes. Para unos Rojos que quieren mantenerse en pelea, pocas noticias podían llegar en mejor momento.





