Cristiano Ronaldo volvió a colocar su nombre en un lugar único dentro de la historia del fútbol. A los 41 años, el delantero portugués marcó ante Uzbekistán en el Mundial 2026 y se convirtió en el primer jugador en anotar en seis Copas del Mundo distintas.
El gol llegó temprano, apenas a los seis minutos del partido disputado en el NRG Stadium de Houston. João Cancelo envió un centro al área y Cristiano apareció con su instinto de siempre para rematar y firmar el 1-0 de Portugal. Fue una jugada sencilla en apariencia, pero cargada de enorme peso histórico.
Con ese tanto, Ronaldo extendió una secuencia que comenzó veinte años atrás, en Alemania 2006. Desde entonces, ha marcado en Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Catar 2022 y ahora en la edición de 2026. Ningún futbolista masculino había logrado mantenerse goleador durante seis Mundiales consecutivos.
El récord confirma una de las grandes virtudes de su carrera: la permanencia. Cristiano ha cambiado de clubes, entrenadores, sistemas y momentos físicos, pero ha mantenido una capacidad casi única para competir en escenarios de máxima presión. Su presencia en el área sigue siendo una amenaza, incluso cuando su juego ya no depende de la misma velocidad de sus mejores años.
Portugal llegó a este partido con necesidad de una respuesta. En la primera jornada del Grupo K, el conjunto luso había empatado ante la República Democrática del Congo, un resultado que aumentó la importancia del duelo frente a Uzbekistán. Cristiano no tardó en aparecer para encaminar a su selección.
La noche también reforzó su peso dentro del proyecto de Roberto Martínez. Aunque Portugal cuenta con una generación talentosa, llena de jugadores en clubes importantes de Europa, Cristiano sigue siendo una referencia emocional y competitiva para el grupo. Su gol no solo abrió el marcador; también marcó el tono de un equipo obligado a pelear por el primer lugar de su zona.
El dato histórico llega en un Mundial que puede ser el último de su carrera. Ronaldo ya había entrado al torneo con la posibilidad de convertirse en el primer jugador masculino en marcar en seis ediciones, y no necesitó demasiados minutos para cumplir ese objetivo. Lo hizo como siempre ha construido sus grandes noches: atacando el espacio correcto y apareciendo en el momento justo.
Su relación con los Mundiales ha sido larga y cambiante. En Alemania 2006 era una joven estrella en ascenso; en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 cargó con el peso de una selección que buscaba consolidarse; en Rusia 2018 firmó una de sus mejores actuaciones individuales; en Catar 2022 vivió un torneo difícil; y ahora, en 2026, vuelve a escribir historia.
El gol ante Uzbekistán también amplía su legado con Portugal. Cristiano ya conquistó con su selección la Eurocopa 2016 y dos títulos de la Liga de Naciones, los tres grandes trofeos en la historia del país. El Mundial sigue siendo la gran pieza pendiente, el trofeo que separa su carrera internacional de una culminación perfecta.
Portugal terminó tomando ventaja clara en el partido, con Cristiano nuevamente como protagonista y Nuno Mendes también aportando al marcador. Más allá del resultado parcial, la imagen de la jornada fue la del capitán portugués celebrando otro gol mundialista, dos décadas después del primero.
En una época en la que muchas carreras se apagan antes de llegar a los 40, Ronaldo sigue encontrando formas de mantenerse vigente. Su récord no solo habla de talento, sino de disciplina, preparación física y una ambición que no ha disminuido con los años.
El Mundial 2026 está reuniendo a leyendas en su tramo final, y Cristiano volvió a responder con un capítulo propio. Puede que el torneo todavía tenga muchas historias por contar, pero una ya quedó escrita: ningún jugador había marcado en seis Mundiales hasta que Cristiano Ronaldo volvió a aparecer.






