Tiempo de Aprender 03-01-2019

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 2 enero, 2019

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

La Historia del Bullpen Moderno – III

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Aunque podemos afirmar que Fred “Firpo” Marberry es el primer eslabón en la cadena que lleva al bullpen moderno y el rol de cerrador actual, en verdad lo primero no es enteramente cierto. Aun cuando los historiadores, mirando en retrospectiva, han tenido – o hemos tenido –  la tendencia a establecer esa conexión directa entre Marberry y, digamos, Kenley Jansen o Craig Kimbrel, la cadena o línea que empieza con Marberry termina con Marberry, como mencionamos en una entrega anterior.

Como cuenta Bill James en su libro sobre managers, los convencionalismos de entonces, la línea de pensamiento tradicional se impuso. Esta forma de pensar asumía que, un lanzador abridor debía finalizar cada partido que iniciaba siempre que fuera posible, y si no lo hacía pues no había cumplido con su trabajo. Lo otro era que los únicos lanzadores realmente importantes en el staff eran los abridores, los relevistas eran solo sustitutos y otro hombre más de la banca. Esas creencias tan enraizadas hicieron que los logros de Firpo Marberry desde el bullpen se reinterpretaran – incorrectamente – como fallos o resultado de sus limitaciones. El mismo Marberry dijo muchas veces que su preferencia era ser abridor. Bucky Harris, el manager que hizo de Marberry el primer relevista exitoso en la era moderna, dirigió hasta 1956 por casi 30 años y luego del experimento con Firpo, durante todo ese tiempo se mantuvo alejado del uso de un as relevista. Los managers de entonces sencillamente no estaban listos para aceptar la idea de que un pitcher de relevo podría ser tan valioso como cualquier otro del staff.

¿Hacia dónde entonces fue la estrategia del uso del relevista una vez que no fue hacía donde Firpo Marberry debió dirigirla? Pues a repartir la carga entre todos. En 1927, virtualmente cada lanzador en las grandes ligas tuvo al menos una aparición desde el bullpen, casi todos tirando hasta en seis o más partidos como relevista. Podemos encontrar en esos años – periodo entre 1925 a 1940 – varias temporadas similares en las que esta afirmación es casi cierta, la de que cada lanzador a excepción de uno o dos en cada equipo tiraba un numero parecido de juegos como relevista.

Recordemos al inicio de esta serie de comentarios que se pueden establecer dos líneas o ramales en el desarrollo inicial del pitcheo de relevo. Desde 1925 hasta la II Guerra Mundial, la línea inicia con Three Finger Brown y Chief Bender a inicios de siglo y ese era el modelo dominante de entonces de un bullpen. En esta era no había, por así decirlo, ni relevistas puros pero tampoco abridores puros. Todo el mundo era “pitcher” que debía hacer ambas cosas, una especie de hibrido.

La afirmación anterior nos lleva a hacer una digresión necesaria en este momento porque asumimos que ustedes se estarán haciendo la siguiente pregunta ¿si no había realmente abridores ni relevistas sino pitchers, cómo entonces un manager planeaba su rotación?

Esa pregunta no tiene una respuesta definitiva. Ciertos elementos de una rotación similar a la de cuatro abridores podemos verlos alrededor de la última década del siglo XIX, pero ningún manager en el periodo de 1925 a 1945 utilizaba una rotación de cuatro pitchers como concebimos el término ahora. Eso era literalmente imposible. El calendario no lo permitía. En ese entonces los equipos tenían muchos más días libres por temas de viaje de una ciudad a otra de los que hay ahora, existían muchas dobles carteleras programadas y se suspendían por lluvia más juegos que en estos tiempos. Así de simple.

Por ejemplo, en 1943 los Medias Blancas de Chicago jugaron el 57% de sus partidos en dobles carteleras, ese es el record de todos los tiempos pero, para entonces cada club jugaba alrededor del 40% de su calendario de juegos en dobles tandas. Series de cinco partidos en un fin de semana, fruto de suspensiones por lluvia al inicio de la temporada, no eran nada fuera de lo común. Es imposible usar una rotación de cuatro lanzadores en una serie de siete juegos en cuatro días, eso es imposible.

En los tiempos de Lou Gehrig los historiadores afirman que el bullpen era compuesto por hombres como Mace Brown, Clint Brown, Jack Russell y otros pitchers hasta llegar a Johnny Murphy. Pero de acuerdo a Bill James ese no es el bullpen que representa esa era, tipos como esos eran anomalías. El bullpen de entonces era Dizzy Dean, Carl Hubbell y Lefty Grove. En 1934 Dizzy Dean ganó 30 juegos pero terminó segundo en salvamentos en la Liga Nacional visto en forma retroactiva, y el lider fue Hubbell que ganó 21, completó 25 – líder – y salvó ocho. Grove ganó 28 juegos en 1930 – primero de la liga – y también salvó nueve – líder de la liga. De hecho, entre 1927 y 1933 Grove ganó 20, 24, 20, 28, 31, 25 y 24 partidos salvando respectivamente nueve, tres, cuatro, nueve, cinco, siete y seis. Grove salvó 54 partidos en su carrera.

¿Qué pasaba entonces? Pues lo que hemos dicho antes, los managers de entonces no gustaban de la idea de poner en manos de lanzadores marginales sus ventajas y, los relevistas de entonces eran básicamente eso, lanzadores marginales.






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