Tiempo de Aprender 03-12-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 3 diciembre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

El Premio MVP y las WAR – VII

La ausencia de un jugador de ofensiva con los tradicionales números de Triple Corona y de acumulación llamativos colocó a los periodistas votantes en una situación embarazosa a la hora de elegir el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1974. Fuera de los lanzadores, que por cierto fueron varios como Gaylord Perry, Bert Blyleven, Luis Tiant, Nolan Ryan, Ferguson Jenkins, Steve Busby, Jim Kaat y Catfish Hunter, los intermedistas Rod Carew de Minnesota y Bobby Grich de Baltimore se destacaron como los jugadores de posición de mayor valor aportado según el criterio de las Victorias Sobre Nivel Reemplazo o WARs. Pero, como decíamos al inicio, Carew era un bateador de altos promedios y que robaba bases, pero sin poder de jonrón ni un gran número de remolcadas. Mientras Grich era un brillante intermedista defensivo, con tremenda habilidad para embasarse y poder, pero entonces no era un hombre de altos averages como Carew. ¿El resultado? Pues en una Liga Americana en donde había tan poca ofensiva que hasta fue necesario inventar el bateador designado, el jardinero Jeff Burroughs de los Vigilantes de Texas se quedó con el premio a pesar de quedar en el lugar 27 en WAR totales aportadas entre los jugadores de posición.

Resulta que en la Liga Nacional, ese mismo año, la historia fue parecida y en este caso involucra a un pelotero mucho más conocido y de más dimensión que Burroughs, y nos referimos al conocido primera base de los Dodgers de Los Angeles Steve Garvey. Las circunstancias alrededor de Garvey y su premio fueron bastante similares a las de Burroughs en la otra liga, salvo quizás el hecho de que los Dodgers sí ganaron su división y el pennant. Jugadores con el admirado .300-30-100 de la Triple Corona no hubo, estando entre los más cercanos Johnny Bench de Cincinnati y la naciente súper-estrella Mike Schmidt de Philadelphia.

Garvey había empezado a destacarse como bateador la temporada anterior consiguiendo promedio sobre trescientos pero con poco poder para un hombre que ya era una primera base prácticamente a tiempo completo. En el ’74 el antiguo estelar de los Tigres del Licey presentó una diversa y atractiva temporada en cuanto a números de acumulación: .312 de promedio de bateo, 32 dobles, 21 jonrones, 95 anotadas, 111 remolcadas y 200 hits conectados. Además de eso, Garvey obtuvo el primero de cuatro Guantes de Oro consecutivos en la inicial. Por otro lado, pese al alto promedio de bateo Garvey era un bateador de swing libre que nunca recibió un alto número de bases por bolas si bien tampoco se ponchaba mucho. En esa temporada en 685 apariciones al plato Garvey caminó apenas en 31 ocasiones a la primera base y, aunque los más de 50 extrabases lucen bien, no es que tampoco su slugging fue excepcional. Sus otras dos estadísticas de porcentaje fueron .342 de porcentaje de embasarse y slugging de .469. Indudablemente que jugar en Dodger Stadium afectó un poco su poder, pero Garvey realmente nunca fue un slugger en el sentido estricto de la palabra. Un buen jugador ofensivo ese año sin dudas, con un Average Uniforme (TAv) de .314, el decimotercero mejor de las mayores. Pero, con todo y esos logros, Garvey acumuló 4.4 bWAR en el ’74, decimoséptimo entre los jugadores de posición del viejo circuito.

En la votación la mayor competencia de Garvey vino de Lou Brock, jardinero de los Cardenales de San Luis quien ese año rompió la marca de bases robadas en una temporada con 118, y como generalmente ocurre en casos de este tipo, muchos periodistas se inclinaron a su favor. Garvey obtuvo trece votos de primer lugar versus ocho de Brock, quien incluso tuvo un desempeño inferior al de Garvey en bWAR acumulando 3.5 esa temporada. El otro voto de primer lugar fue a parar a manos del as relevista de los Dodgers Mike Marshall, ganador del premio Cy Young con una temporada nunca antes vista en la historia del juego: 15 ganados, 12 perdidos, 2.42 y 21 salvamentos en 106 apariciones y 208 entradas lanzadas, todas desde el bullpen.

¿Quién fue realmente el mejor y más valioso jugador de la Liga nacional en 1974? Pues casi con toda seguridad Mike Schmidt que fue líder en bWAR de la liga con 9.7 e incluso 9.4 en la versión Fangraphs, bateando .282/.395/.546 con 28 dobles, siete triples, 36 jonrones, 108 anotadas, 116 impulsadas, 106 bases por bolas y 23 bases robadas. El futuro miembro de Cooperstown y más completo antesalista de la historia fue líder en cuadrangulares, average de slugging y carreras creadas, cuarto en porcentaje de embasarse, bases por bolas y WAR defensivas, segundo en remolcadas, OPS, bases alcanzadas y anotadas.

Es probable que nadie se estuviera percatando en ese momento, pero Mike Schmidt estaba muy cerca de ser el mejor pelotero de la Liga Nacional disputándose esa condición con Joe Morgan de Cincinnati.

En cuanto a Garvey, se puede afirmar incluso que dentro de su mismo equipo hubo otros jugadores tanto o incluso más valiosos que él, como el ya mencionado caso de Mike Marshall así como también el jardinero central Jimmy Wynn y el tercera base Ron Cey. Otros jugadores importantes entre los mejores diez fueron Morgan y Bench de Cincinnati, Wynn de los Dodgers, Darrell Evans de Atlanta, Pete Rose de Cincinnati, Cesar Cedeño de Houston, Reggie Smith de San Luis, David Concepción de Cincinnati y Willie Stargell de Pittsburgh.






Pin It

Archivo

Entradas Populares