Tiempo de Aprender 09-10-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 9 octubre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Pulso de las Series Divisionales 2018

La post-temporada del béisbol de grandes ligas está en medio de su segunda fase, las Series Divisionales, y en la edición de hoy le tomamos el pulso a lo acontecido desde el jueves pasado en las series que han terminado, dejando a Yankees y Medias Rojas para un comentario aparte y proximo.

Milwaukee – Colorado
Iniciemos con la serie que primero concluyó y fue la barrida propinada por los Cerveceros de Milwaukee a los Rockies de Colorado. La historia de esta serie fue sin dudas el total dominio de los espumosos que nunca estuvieron detrás en el score, siendo su peor situación de la serie el breve instante en que los Rockies le empataron el primer partido en el noveno inning a Jeremy Jeffress para luego ser dejados en el terreno en el decimo con el hit de Mike Moustakas. Lo más interesante fue la forma en que el dirigente Craig Counsell utilizó su pitcheo. Sus tres abridores – Brandon Woodruff, Jhoulys Chacín y Wade Miley – tiraron entre los tres nueve entradas y un tercio en la serie. Obviamente, fue una cuasi total dependencia del bullpen y la misma fue por diseño, no por accidente. Las únicas dos vueltas anotadas por Colorado en toda la serie fueron precisamente a Jeffress en el primer juego. Tras una barrida los resultados no se pueden debatir, el bullpen fue simplemente impenetrable. La pregunta que surge ahora es la siguiente ¿será capaz el equipo de Milwaukee de sostener la estrategia a lo largo de dos próximas series al mejor de siete? Por otro lado, la semana pasada en este mismo lugar advertimos que los Rockies no batean, que su ofensiva era en el peor de los casos mediocre y que si su intención era prolongar su permanencia en octubre debían empezar a producir carreras en la ruta – no pudieron, anotando dos veces en 19 entradas en el Miller Park – para tratar de dividir y llegar con chance de ganar la serie en el Coors Field donde su bolsa de trucos sí funciona. Penosamente, los Rockies mostraron porqué fueron vigésimos en Average Uniforme en las mayores con .257 (una métrica ofensiva normalizada y ajustada) aun habiendo anotado la segunda mayor cantidad de carreras de la Liga Nacional. ¿Enseñanza? Su pitcheo fue excelente, incluso limitando a una tremenda ofensiva como la de Milwaukee a trece carreras en tres juegos, y la ofensiva es un fraude.

Cleveland – Houston
La que estaba llamada a ser la serie más interesante y quizás competida y balanceada en el terreno terminó en una barrida. Los Astros limitaron a los Indios de Cleveland a solo tres carreras en los dos partidos en Minute Maid Park enviando un claro mensaje de que su pitcheo abridor chocaba frontalmente con la principal fortaleza de los Indios que era precisamente la rotación. El primer problema fue que Corey Kluber, un dos veces ganador del premio Cy Young y quien obtuvo 20 victorias este año, no completó cinco entradas abriendo la serie y además expuso muy temprano la debilidad principal de la Tribu que era su bullpen. A Carlos Carrasco le fue mejor el sábado en el segundo partido, pero estuvo lejos de una apertura dominante y en el sexto dio paso a Andrew Miller que inmediatamente dejó anotar los dos corredores heredados de Carrasco. Ayer Mike Clevinger tuvo el mejor juego del staff y parecía que el plan estratégico de Terry Francona – usar a Trevor Bauer como su gran arma desde el bullpen – estaba en la ruta correcta cuando Clevinger le brindó cinco solidas entradas. Pero ese plan – como todos los demás puestos a prueba por Francona y la Tribu – fue inmediatamente echado a perder por la ofensiva de Houston. Bauer se hizo daño a sí mismo con dos errores que contribuyeron a tres carreras en un septimo episodio donde los Indios perdieron su precaria ventaja de una carrera, y el resto es historia. Los campeones mundiales sobre-anotaron a Cleveland diez carreras contra una del séptimo inning en adelante, seis de esas carreras repartidas entre Cody Allen, Brad Hand y Adam Cimber, llamados a ser la solución al problema del relevo de Cleveland.

En conclusión, los Astros fueron simplemente demasiado para los Indios. La ofensiva de la Tribu se apagó por completo bateando .144 colectivamente en la serie incluyendo once turnos sin hits del candidato al MVP José Ramirez. En el lado opuesto, Houston bateó .327 con ocho jonrones. Quien sea que salga de la serie Medias Rojas – Yankees, que despues de lo de ayer pinta serán los primeros, no las tendrá nada fácil contra el campeón defensor.

Dodgers – Atlanta
La buena noticia para los Bravos es que pudieron ganar el domingo gracias al aporte de sus dos jugadores principales, Ronald Acuña y Freddie Freeman, pero la mala noticia es que los Dodgers casi le sacan el partido de la nevera. Luego del peor inning en la joven carrera de Walker Buehler, la realidad es que los Esquivadores dominaron el partido y, salvo el cuadrangular de Freeman a Alex Wood en una situación en la que Dave Roberts quizás debió ser más agresivo usando a Scott Alexander y no preservándolo para más tarde en el juego, y el swing a la cuarta bola mala de Max Muncy en la novena entrada que habría llenado las bases sin outs, realmente los muchachos de azul enseñaron lo difícil que son de vencer. Y bueno, ayer los Dodgers mostraron su superioridad atcando el bullpen de los precoces Bravos en la sexta entrada y anotando cinco vueltas sin respuesta entre el sexto y séptimo inning, donde un cuadrangular de tres carreras de Manny Machado al novato Chad Sobotka fue el clavo final en el ataúd de Atlanta. Ese fue el octavo jonrón de la serie para la tropa de Dave Roberts que mostró tener un exceso de armas imposibles de manejar al mismo tiempo por los jovenes Bravos. Lo ocurrido aquí fue una conclusión lógica.

Yankees – Boston
Los Yankees perdieron anoche una tremenda oportunidad de colocar la bota en el cuello de los Medias Rojas. Aunque derrotados al iniciar la serie, pusieron a sufrir a Boston el primer día exponiendo la debilidad de su bullpen y enseñando la fortaleza del suyo propio, para luego empatar la serie con una buena salida de Masahiro Tanaka y un solido trabajo del relevo, en un partido que los Mulos parecieron ganar desde el instante en que le anotaron en el primer inning al nuevamente frustrante David Price. Pero toda esa sensación de confianza en la serie se perdió anoche en el Bronx con la soberana paliza propinada por los Medias Rojas. Puede que la decisión clave en el juego haya sido dejar a Luis Severino iniciar el cuarto inning – estando visiblemente inefectivo – y entonces traer en su lugar probablemente al lanzador incorrecto en Lance Lynn. La impresión que da es que, Aaron Boone, imbuido en el triunfalismo del segundo juego, aparentemente pensaba que la serie estaba dos cero a su favor y no empatada. Nathan Eovaldi con sus siete excelentes entradas le evitó a Alex Cora el dolor de cabeza de usar su bullpen muy temprano, al tiempo que entraba en razón y regresaba a la alineación los bates de Rafael Devers y Brock Holt, quienes no merecían estar sentados en lugar de Eduardo Nuñez que realmente desconocemos cuales son sus posibles aportes jugando a diario. La serie no ha terminado pero, el matchup de lanzadores que no le favorecia a Boston fue ganado por ellos y el del partido de hoy está mas a su favor. Y, Chris Sale estaría con descanso extra para un juego decisivo en Fenway Park. El péndulo está ahora mismo del lado rojo.






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