Tiempo de Aprender 1-10-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 1 octubre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Un vistazo a los juegos de desempate en la historia de las Grandes Ligas

Ciento sesenta y dos partidos no fueron suficientes y hoy necesitaremos de, no solo uno sino dos partidos de desempate para terminar de definir el cuadro de los playoffs en la Liga Nacional. Cerveceros de Milwaukee y Cachorros de Chicago en el Wrigley Field a la una de la tarde, y unas tres horas más tarde en el Dodger Stadium los Rockies de Colorado se verán las caras ante los Dodgers de Los Angeles.

Para empezar es un hecho sin precedentes. Nunca antes en la historia han tenido que jugarse dos partidos de desempate el mismo día, ya de entrada, esto hace del hecho algo emocionante. Pero, ¿Cuál ha sido la historia de los desempates en las mayores? ¿Cuál fue el primero? ¿Cuál fue el más famoso de todos? La ocasión es propicia para dedicar algunos minutos a hablar de esto.

Para empezar es bueno aclarar que en el pasado, hubo ocasiones en que se definieron los desempates tanto por series – siempre cortas, al mejor de tres – como por un juego sencillo. Sin ninguna razón específica, las reglas de la Liga Nacional ordenaban que un desempate debía ser definido en un playoff de tres partidos, mientras el joven circuito solo mandaba un partido. De hecho, la historia de los desempates, que a su vez es el inicio no oficial de las series de playoff, empieza de esta manera. En 1946 los Cardenales de San Luis y Dodgers de Brooklyn. En la era pre-divisiones Brooklyn mantuvo control del primer lugar hasta mediados de julio cuando los pájaros rojos iniciaron su repunte. El último día de la temporada los Dodgers fueron blanqueados por los Bravos provocando el empate. San Luis barrió a los azules en dos partidos ganando el pennant ese año. Dos temporadas más tarde, en 1948, le tocó el bautismo a la Liga Americana. Ese año Yankees, indios y Medias Rojas mantuvieron una feroz pelea por el pennant a lo largo de la temporada. Los tres clubes llegaron al último fin de semana separados por un juego y medio con la tribu en el primer lugar. Una derrota de Cleveland con sus dos rivales sin partido asignado redujo la diferencia a un juego, pero los Medias Rojas derrotaron a los Yankees el sábado eliminando a estos últimos. Cleveland ganó su juego de ese día manteniendo su precaria ventaja pero el domingo cayeron ante Detroit al tiempo que Boston vapuleaba a los Yankees provocando el empate entre ambos con 96-58. Una moneda al aire le otorgó la ventaja de la casa a los patirrojos y el desempate se jugó en el Fenway Park. En el juego, el campocorto y manager de los Indios Lou Boudreau bateó de 4-4 con dos jonrones, mientras el antesalista Ken Keltner agregaba otro y jugaba una brillante defensa en la esquina caliente ganando la tribu el juego 8-3, obteniendo su primer pennant desde 1920 y días más tarde ganándole a los Bravos de Boston lo que hasta hoy es su última Serie Mundial.

Luego en 1951 los grandes rivales de la Liga Nacional, Dodgers y Gigantes, se enfrentaron en un playoff de tres partidos para decidir el ganador del banderín, luego de que borraran una desventaja de 13 partidos el once de agosto. Los Gigantes ganaron el primer partido en Brooklyn 3-1 y los Dodgers ripostaron con una enfática victoria 10-0 en el Polo Grounds al día siguiente. En el juego decisivo, con su as Don Newcombe en la lomita, los Dodgers llegaron al noveno inning con ventaja 4-1. Y luego vino el desastre. Newcombe visiblemente cansado permitió una carrera y dio paso al bullpen con dos corredores en base. Ralph Branca vino desde el bullpen a rescatar a Newcombe y momentos más tarde concedió el jonrón que le dio la vuelta al mundo un batazo con dos a bordo de Bobby Thomson que le dio el banderín a los Gigantes.

Ocho años más tarde, ya mudados a Los Angeles, los Dodgers borrarían algo de ese mal sabor derrotando en un playoff a los Bravos de Milwaukee para obtener el trapo en 1959. El primer partido fue en Milwaukee ganando los visitantes 3-2 y al día siguiente en el Coliseo de Los Angeles los Dodgers dejaron en el terreno a los Bravos en doce entradas ganando el partido 6-5. Pero poco tiempo después, en 1962, la rivalidad trasplantada de Nueva York a la costa oeste se reedito con Dodgers y Gigantes de San Francisco terminando empates con record de 100-62. Otro playoff de tres juegos se celebraría entre ellos y, para los Esquivadores, los resultados fueron horripilantemente parecidos a los de 1951. Los Gigantes borraron una desventaja de 4 juegos en un par de semanas y en el playoff el bullpen de los Dodgers desperdició una ventaja de dos carreras en la novena entrada del tercer juego decisivo ganando los Gigantes el banderín en el Dodger Stadium.

Con el establecimiento del sistema divisional en 1969 ya la posibilidad de un juego de desempata solo era posible para decidir el campeón divisional, y esto ocurrió por primera vez en 1978 cuando Yankees y Medias Rojas se enfrentaron en el Fenway Park para decidir el ganador del este en la Liga Americana. Un inesperado colapso de Boston – cuya ventaja llegó a ser de ocho juegos a mitad de agosto – provocó la necesidad del desempate. Una vez en el partido los Medias Rojas tenían ventaja de 2-0 en la primera del séptimo un inolvidable jonrón de tres carreras de Bucky Dent, ya con dos outs, volteó la pizarra. Los Yankees ganaron el partido finalmente 5-2. En 1980 Dodgers y Astros de Houston protagonizaron un partido extra para coronar al campeón del oeste. Los Esquivadores barrieron a Houston en Los Angeles para borrar una desventaja de tres juegos y empatar en el primer lugar. Con el juego decisivo programado para jugarse en Dodger Stadium todos pensaban que el momentum acarrearía a los Dodgers a una inevitable victoria pero no resultó ser así. Joe Niekro tiró partido completo mientras los bates de Houston vapulearon al abridor Dave GOltz y el relevista Rick Sutcliffe ganando el juego 7-1.

Después de esto todos los desempates han ocurrido en la era del wildcard. En 1995 Seattle derrotó a los Angelinos de California 9-1 en un juego decisivo para ganar la división oeste de la Americana. En 1998 los Cubs derrotaron 5-3 a los Gigantes para definir quién sería el ganador del wildcard, por supuesto cuando era solo uno. Al año siguiente los Mets derrotaron a Cincinnati 5-0 en el juego para determinar el wildcard. En el 2007 Colorado venció a San Diego 9-8 en trece innings por el wildcard. Medias Blancas a Mellizos en el 2008 1-0 para decidir el campeón de la central. En el 2009 Minnesota sobre Detroit 6-5 en doce innings por el campeonato del centro y finalmente en el 2013 los Rays de Tampa Bay 5-2 sobre los Vigilantes de Texas por el wildcard de la americana.




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