Tiempo de Aprender 10-07-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 10 julio, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

 Los campeones divisionales con el más bajo porcentaje de ganados y perdidos – I

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

En la edición anterior tocamos el tema del pobre registro colectivo de la división central de la Liga Americana y la posibilidad de que la división establezca una marca con el más bajo porcentaje general de ganados y perdidos en la era del wildcard.  Los Indios de Cleveland, con dos derrotas al hilo, vuelven otra vez a caer por debajo de quinientos.  Como comentábamos ayer los Indios eventualmente encontrarán la ruta hacia las noventa victorias, ahora bien, si esto no ocurre ¿Qué posibilidades habría de que entren a la lista de los equipos con peor record en ganar un título divisional?

Lo primero es que la distinción es preciso hacerla.  Antes de establecerse el sistema divisional en la temporada de 1969, era virtualmente imposible que un equipo ganara el pennant en su liga con menos de 90 victorias, aun en calendarios de 154 partidos.  En la Liga Nacional, por ejemplo, solo se registraron cuatro casos de clubes ganadores del pennant con menos de 90 victorias desde el inicio de la era moderna en 1901 hasta empezar la era divisional en 1969.  Estos fueron los Cubs de Chicago de 1918 que ganaron 84 juegos, pero en un calendario irregular por motivo de la Primera Guerra Mundial.  Los Cachorros de hecho solo perdieron 45 juegos para un magnifico porcentaje de .651.  Los Cardenales de San Luis en 1926 ganaron 89 con porcentaje de .578, los Cubs nuevamente en 1938 con 89 pero porcentaje de .586 y los Dodgers de Los Angeles en 1959 con 88 y porcentaje de .564.  En la Liga Americana se conocen más casos, pero realmente en circunstancias particulares.  En 1901 y 1902 los Medias Blancas y Atléticos ganaron ambos 83 partidos y el pennant, pero el calendario de la recién formada liga fue de 137 y 138 partidos.  En 1918 los Medias Rojas ganaron 75, pero en calendario de 128 juegos por la Gran Guerra.  Al año siguiente los Medias Blancas, con su infame grupo de los Medias Negras,  ganaron 88 pero en calendario de 140 partidos.  Digamos que los casos reales han sido Carmelitas de San Luis en 1944 con 89 victorias y los Tigres de Detroit de 1945 con 88, ambos en calendarios normales de la época de 154 partidos.  Obviamente, también aquí vale una especie de asterisco porque fruto de la II Guerra Mundial el talento se había diluido bastante provocando una artificial paridad que resultó en ese número de victorias.

No es sino hasta que se establece el sistema divisional fruto de la doble expansión de 1969 cuando la posibilidad de un ganador de un título divisional – o medio pennant, como despectivamente le llamaron los tradicionalistas entonces – con menos juegos ganados que 88 empezó a aparecer.  Y bueno, tomando como excusa el tema que abrimos con la situación de la división central este año, aprovechamos para repasar un poco de esa historia.

New York Mets, 1973 – 82 ganados

Empezamos con el caso más extremo que fue el de los Mets de Nueva York de 1973, campeones del este de la Liga Nacional con record de 82-79, con ventaja de juego y medio sobre los Cardenales de San Luis, equipo que jugó justo para quinientos con 81-81 al tiempo de que los cuatro equipos restantes presentaban record perdedor.  Yogi Berra fue el manager de este equipo que, con una derrota el 30 de Mayo de ese año puso su record en 21-22 y no volvió a cruzar la barrera de los quinientos sino hasta el 22 de Septiembre.  Este fue un terrible equipo ofensivo que anotó la segunda más baja cantidad de carreras en el béisbol con 602 y tuvo el tercer peor average uniforme (TAv) con .250.  Solo un bateador tuvo un promedio por encima de .280, el intermedista boricua Félix Millán con .290, un excelente bateador de contacto con cero poder de extrabase ni velocidad.  Apenas cuatro bateadores dispararon cifras dobles en jonrones siendo el líder John Milner con 23, pero bateando .239.  El recientemente fallecido Rusty Staub – el jardinero derecho – fue el mejor bateador del club con línea de .279/.361/.421 36 dobles, 15 jonrones, 76 empujadas y 74 boletos.  Su OPS de .781 fue cómodamente el mejor del club.  Un desahuciado Willie Mays con 42 años bateó .211 con 6 jonrones y OPS de .647 en 66 partidos con el club.

Pero los Metropolitanos compensaban su anémica ofensiva con un gran pitcheo, que permitió la segunda menor cantidad de carreras en la liga y compitió ser el mejor en general con el de los Dodgers.  Tom Seaver ganó 19 juegos con 2.08 de efectividad, escoltado por los zurdos Jerry Koosman (14-15, 2.84) y Jon Matlack (14-16, 3.20) además de George Stone (12-3, 2.80); Tug McGraw salvó 25 partidos desde el bullpen.  Lo increíble es que este imperfecto grupo de hombres venció en la Serie de Campeonato a la fabulosa Gran Maquinaria Roja de los Rojos de Cincinnati en un máximo de 5 partidos.  La poderosa ofensiva de los Rojos fue limitada a apenas ocho carreras en los cinco juegos por los lanzadores antes mencionados.  En la Serie Mundial, los Mets se vieron las caras ante otro potente club, los Atléticos de Oakland, pero su suerte llegó hasta ahí, aunque forzaron a los Atléticos al máximo de 7 partidos en el Clásico de Octubre.






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