Tiempo de Aprender 14-11-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 14 noviembre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Manual de conceptos falsos sobre el premio a Jugador Más Valioso – I

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

 Nos encontramos en la época del año en que los premios individuales de Grandes Ligas generan toda clase de reacciones de parte de los fanáticos – unos inconformes, otros conformes, unos alegando injusticias y otros tratando de explicar que no hubo injusticias – y precisamente ese tráfico de opinión es lo que desea ver Major League Baseball. Lo que importa es que el tema del béisbol esté en la mesa, no importa de lo que se hable.

Pero como cada año, las quejas mayores giran alrededor del premio a Jugador Más Valioso. Aun no conocemos quién ganará el premio – aunque lo más seguro es que sea Mookie Betts – pero la mayor indignación ha venido por la no inclusión de J.D. Martínez de los Medias Rojas de Boston entre los llamados “finalistas”, que en realidad no son otra cosa que los tres jugadores más votados por los escritores de béisbol. En el ámbito local la indignación fue mayor, no contando el área de la Nueva Inglaterra, claro está. Pero como casi siempre, las quejas giran alrededor de las mismas cosas. Por un lado la culpa a las estadísticas de última generación – especialmente las pobres e incomprendidas Victorias Sobre un Jugador Nivel Reemplazo o WARs – y la aparente fascinación inexplicable de los votantes con el jugador cuyo nombre no puede ser dicho, el señor Michael Trout.

A manera de información (o de diversión, ustedes dirán cual) hemos decidido escribir este breve manual de “Conceptos falsos sobre el premio a Jugador Más Valioso” y, empezamos por la primera gran confusión, las reglas del premio.

¿Debería un jugador de un equipo no contendor (o perdedor) ser candidato al premio?

Este debe ser el punto más difícil de aceptar, no solo por los fanáticos sino incluso por una buena parte de los comentaristas deportivos. ¿De qué sirve tener un gran año si el equipo del jugador no fue contendor? Para empezar las reglas de la Asociacion de Escritores de Beisbol de America son bastante claras. Citamos: “No existe una definición clara de lo que significa Más Valioso. Está a consideración individual del votante el decidir quién fue el Jugador Más Valioso en cada liga para su equipo. El Jugador Más Valioso no necesita venir de un equipo ganador de su división o de uno que califique a los playoffs.”

Ahí lo tienen. El Jugador Más Valioso no es lo que nosotros queremos que sea, sino lo que es, o para ser más exactos lo que el votante que le toque ese año entienda que es. Lo otro es el tema del valor o concepto de valía. Volvemos a las normas del premio, citamos: “Las reglas de votación permanecen iguales a como fueron escritas en la primera votación en 1931: Valor real del jugador para su equipo, esto es, valor a la ofensiva y a la defensa.”  Puede que uno de los errores más graves que se cometen a la hora de analizar los meritos de un grupo de candidatos al premio es argumentar que, de alguna manera, un desempeño elite de un jugador en un equipo de segunda division o no contendor no sirve para nada, no tiene valía y que, de alguna manera esa actuacion no tiene impacto alguno porque el equipo en cuestión era malo con o sin la presencia de ese gran pelotero. Si nos ponemos a analizar de manera lógica el razonamiento anterior nos daremos cuenta de las terribles fallas de origen que tiene. Tomemos el ejemplo de Mike Trout, a quien por supuesto es que le ha tocado ser el receptor de este “análisis” en los últimos años. Desde que Trout pisó las mayores no ha sido menos que el mejor o segundo mejor jugador del béisbol cada año en términos de desempeño, pero en esas siete temporadas completas que tiene en las mayores su equipo ha ganado la division en solo una oportunidad – uno de sus dos años de Más Valioso – y en el resto de ellas ha sido un equipo mediocre. Si aplicamos la lógica de que ese aporte de uno de los mejores peloteros del béisbol no sirve “de nada” a cada jugador importante en cada equipo no contendor, lo que estamos haciendo es distorsionando de una manera absurda la escala de valores en el juego.

Si a los Angelinos no les sirve de nada lo que haga Mike Trout, si lo que él aporta en el terreno no tiene valía, no tiene sentido alguno haberle pagado los 34 millones de salario que devengó en el 2018 porque igual los Angels no iban a ganar nada. ¿Para qué pagar salarios a Adrián Beltré, Joey Votto, Eric Hosmer, Buster Posey, Madison Bumgarner, Paul Goldschmidt, Zack Greinke, Eugenio Suarez, Jacob deGrom, J.T. Realmuto o Aaron Nola? Todos ellos jugaron en equipos que no fueron a playoff y que en la mayoría de los casos perdieron más juegos que los que ganaron. Si el desempeño estelar de cada uno de ellos no tuvo ninguna “valía” al juicio de muchas personas entonces ¿para qué esos equipos insisten en tirar a la cuneta millones de dólares en salarios?

¿Verdad que suena bastante absurdo?

Dirán ustedes que el planteamiento que acabamos de hacer es extremo, pero es el extremo opuesto al argumento inicial de que una temporada como la de Mike Schmidt de los Phillies de Philadelphia en 1974, una excelente campaña en el contexto de la época, no tuvo ninguna valía porque los Phillies quedaron a ocho juegos del primer lugar y con un record perdedor. Esta idea tan absurda ha tomado tanta fuerza – y sabemos que en parte el motivo es atacar a Mike Trout – que estamos aplicando la etiqueta de jugador “ganador” y “perdedor” a estelares que no tienen la oportunidad de “ganar” porque su equipo no es bueno. Bajo ese criterio, ni Willie Mays ni Henry Aaron ni Ted Williams buscan nada en el Salón de la Fama. ¿Por qué? Simple, en 22 años de carrera Mays jugó en solo cuatro Series Mundiales y perdió tres. Aaron en 23 años participó en dos Series Mundiales y solo ganó una y en una Serie de Campeonato que perdió y, finalmente, Ted Williams jugó 19 temporadas, solo estuvo una vez en post-temporada que fue una Serie Mundial que perdió. Nada de lo que hicieron estos jugadores en las 56 temporadas combinadas entre los tres en que Gigantes, Bravos y Medias Rojas no asistieron a post-temporada tuvo ninguna “valía”.

Ni Mays, ni Aaron ni Williams al igual que Mike Trout, fueron ganadores y no fueron valiosos. Fueron un fraude.

Nos alargamos con esta disquisición filosófica, pero el tema no termina. En una proxima entraga la verdad sobre las WAR y las supuestas injusticias con relación al premio.






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