Tiempo de Aprender 16-10-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 16 octubre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

El Cy Young de la Liga Americana

La Liga Americana en el 2018 tuvo una de sus temporadas más fructíferas de los últimos años en cuanto a actuaciones sobresalientes de los lanzadores. Los Astros de Houston tuvieron en sus filas a tres abridores como Justin Verlander, Gerrit Cole y Charlie Morton, cada uno con excelentes desempeños mientras que los Indios de Cleveland agruparon a cuatro abridores con al menos 200 ponches por cabeza, hecho sin precedentes en la historia del béisbol. El dominicano Luis Severino de los Yankees, gracias más que todo a una primera mitad de campaña dominante, terminó con muy buenos números en sentido general. Y claro, entre los abridores tenemos a Blake Snell de Tampa Bay quien distinto a Severino tuvo una magnifica primera mitad de temporada y una mejor aún segunda parte, terminando con números generales que lo colocan entre los principales aspirantes al premio Cy Young. En el relevo tenemos las tremendas temporadas de Edwin Díaz de Seattle y Blake Treinen de Oakland y, por supuesto, tenemos además a Chris Sale de Boston en este grupo por igual.

Sale precisamente retrata lo que fue un año en el joven circuito en que la primacía en la carrera por el premio cambió de mano en mano constantemente. Al inicio de la temporada Gerrit Cole salió con todo y gatera hasta enfriarse en junio y entonces dar paso a Severino quien al primero de julio tenía record de 13-2 y efectividad de 1.98. Cuando le llegó el turno de patinar al criollo con un mediocre mes de julio, entonces apareció en el escenario Chris Sale ganando tres de cuatro aperturas en ese mes con efectividad de 0.36, coronando un tramo de diez aperturas entre junio y julio donde su record fue de 6-2 con PCL de 1.23 y 103 ponches en 66 innings lanzados. Tras la pausa del Juego de Estrellas el zurdo Bostoniano parecía estar corriendo solo con el Cy Young casi en el bolsillo, y entonces vino el problema en el hombro que echó todo por la borda.

Es en este ínterin y con esa ausencia que entran en la pelea Trevor Bauer, Verlander y Snell. Por un par de semanas el avance de Bauer parecía en serio hasta que le llegó su propia situación de lesión en agosto, dejando a Snell y Verlander disputándose el asunto.

Lo de Blake Snell, joven lanzador de los Rays, fue realmente notable sobre todo luego de la pausa del Juego de Estrellas. Su record en la segunda mitad fue de 9-0, 1.17 con 87 ponches, 17 bases por bolas y solo 32 hits permitidos en 61 entradas y dos tercios. Su carga de trabajo fue bastante controlada por el manager Kevin Cash, permitiendo que el muchacho de 25 años llegara al séptimo episodio en apenas tres de sus once aperturas luego de la pausa de mitad de temporada, fruto de lo que en ese momento se diagnosticó como fatiga en su hombro de lanzar y que lo sacó de juego por espacio de tres semanas. Snell fue líder de la liga en victorias con 21, PCL con 1.89 y ponchó 221 contrarios en 180 entradas y dos tercios en las que apenas permitió 112 indiscutibles, terminando con la mejor proporción de hits permitidos por cada nueve entradas del joven circuito con 5.6. En la versión de las WAR de Baseball Reference Snell terminó con 7.5, líder de su liga mientras en la de Fangraphs fue de 4.6, séptimo.

La de Verlander es una temporada un poco más complicada para ubicar digamos que por la forma en que fue distribuido su desempeño. Si usamos los meses como criterio para dividir la misma en periodos iguales, el as de Houston tuvo tres meses absolutamente brillantes – abril, mayo y septiembre – uno muy bueno – julio – y dos regulares que fueron junio y agosto. Ciertos problemas con la bola de jonrón en el periodo de junio a agosto (donde le sacaron la bola del parque 22 veces en 99 entradas) caracterizaron ese slump, que pese a todo esto vio a Verlander abanicar 142 bateadores en esos 99 innings.

Su record general fue de 16-9, 2.52 con 290 ponches – líder – en 214 entradas en las que solo le conectaron 156 hits. Verlander fue el líder en WHIP de la liga con 0.902 y en relación de ponches por base por bolas otorgada con 7.84. En la versión Fangraphs Verlander fue líder en WAR totales con 6.8 en su liga en tanto que en la de B-Ref terminó con 6.2 en el tercer lugar detrás Snell y de Sale.

¿Qué hacer entonces con Verlander, Snell e incluso el propio Sale? Se puede argumentar que a razón de inning por inning ningún otro lanzador fue más valioso que Chris Sale, quien pese a lanzar solo 158 entradas e incluso ni siquiera calificar para el liderato de efectividad, fue capaz de acumular la segunda mayor cantidad de WAR en las dos versiones principales y no con mucha diferencia detrás del líder. El promedio de carreras limpias independiente de la defensa (FIP) de 1.98 del zurdo de los Medias Rojas fue mejor por cómodo margen que el de Verlander que fue 2.78 y el de Snell 2.95. Otra métrica que mide el desempeño de los pitchers, el llamado average de carreras “merecido” o Deserved Run Average, siglas DRA en ingles de Baseball Prospectus, tiene a Sale con 2.24 el mejor de su liga y solo superado en las mayores por el 2.09 de Jacob deGrom. Verlander tuvo 2.33 y Snell 2.44.

Si para promover la candidatura de Snell al premio nos basamos en sus fantásticas estadísticas tradicionales, perfectamente alineadas con lo que debería ser un ganador del Cy Young y además decimos que en términos relativos, a razón de entrada por entrada, él fue mejor pitcher que Verlander, entonces realmente en el debate deberíamos incluir también a Sale que a razón de inning por inning supera en desempeño a Snell. Un número muy importante aquí es el 214, que es la cantidad de innings de Verlander y 833 que es el total de bateadores que este enfrentó. Snell lanzó 180 entradas y un tercio con 133 bateadores enfrentados menos y Sale tiró 158 innings enfrentando 617 bateadores. Si entendemos cuesta arriba dar un Cy Young a un hombre que como Sale tiró solo 29 entradas desde el 12 de julio y lo sacamos de la competencia, es probable entonces que, pensando en que Verlander tuvo mejor proporción de ponches y bases por bolas que Snell, tiró muchas más entradas y terminó con mejores métricas ajustadas que Snell, el veterano as de los Astros sea merecedor de un segundo premio Cy Young sobre el joven Snell.

¿Pasará? No sabemos, habría que ver qué tan sofisticado sería el pensar de los votantes.






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