Tiempo de Aprender 18-07-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 18 julio, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

El Juego de Estrellas

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

En el año 1933 la ciudad de Chicago iba a ser anfitriona de la exposición “Un Siglo de Progreso” y a un hombre llamado Arch Ward, editor deportivo del diario Chicago Tribune, se le ocurrió una idea brillante para presentar en el evento deportivo a exhibir en la feria.  ¿Por qué no juntar los mejores jugadores del béisbol en un terreno, jugar un partido, y llamarlo “El Juego del Siglo”?  Ward, quien luego se convertiría en un exitoso promotor de eventos deportivos, le presentó la idea a un poco entusiasta Comisionado Kenesaw M. Landis, pero logró cristalizar su objetivo al comprometerse a destinar las ganancias del encuentro al recién creado Fondo de Pensión de los Jugadores, para la ayuda de antiguos peloteros con necesidades económicas.  El evento se programó para el día 6 de julio de 1933, teniendo como escenario el Comiskey Park.  La selección de los jugadores, nueve por equipo incluyendo lanzadores, fue confiada a los fanáticos por medio a una votación a nivel nacional a través de los periódicos.  El jugador más votado para el encuentro inaugural fue el jardinero de los Medias Blancas de Chicago Al Simmons, con 346,000 votos, unos 4 mil más que Chuck Klein, de los Phillies, quien llegó segundo en las votaciones.  El gran Babe Ruth, ya en el ocaso de su carrera, consiguió unos 320 mil votos para el sexto lugar.

Las Estrellas de la Liga Americana vistieron los uniformes de sus respectivos equipos en el encuentro – tradición tomada por ambas escuadras  a partir de 1934 y que hasta hoy se mantiene – mientras las estrellas del viejo circuito utilizaron uniformes especiales para la ocasión, con la leyenda “Liga Nacional” enfrente de la camiseta.  Los managers honorarios para este primer partido de ensueño fueron Connie Mack de los Atléticos de Philadelphia por la Liga Americana, y el recién retirado John McGraw de los Gigantes de Nueva York por la Nacional.  Una multitud de 47,595 fanáticos se dio cita en una calurosa tarde en Comiskey Park; Wild Bill Hallahan de los Cardenales y Lefty Gómez de los Yankees fueron los lanzadores iniciadores.  En la parte baja del tercer episodio, luego de una base por bolas al segunda base de los Tigres Charlie Gehringer, Babe Ruth engarzó una línea por el bosque derecho, justo a la izquierda del poste de fair y sobre la cerca, para el primer cuadrangular en la historia del Juego de Estrellas.  El partido terminaría con una victoria 4-2 de la Liga Americana.

Aunque Ward concibió su “Juego del Siglo” como un evento de una sola vez, a los jerarcas del béisbol no les pasó desapercibido el rotundo éxito del partido, que capturó la imaginación del público, y se mantuvo como tema de conversación por el resto de esa temporada.  A partir de ese momento, en solo una ocasión – 1945 por las restricciones producto de la II Guerra Mundial – el llamado “Clásico de Media Temporada” ha dejado de celebrarse.  Un formato de dos partidos al año fue adoptado en 1959, pero abandonado tres años más tarde.

Con la cerrada victoria 2-1 en Miami el año pasado de la Liga Americana, hay un empate con 43 victorias por bando y dos empates, el primero ocurrido en 1961 en Fenway Park en el segundo de los dos juegos de ese año y el recordado empate del 2002 en el Miller Park de Milwaukee que terminó 7-7.  Ha sido común que las ligas alternen eras de dominio en el clásico.  Por ejemplo entre 1933 y 1949 la Liga Americana ganó 12 de 16 partidos.  Luego de 1950 a 1987 la Liga Nacional ganó 33 de 42 juegos con un empate – incluyendo un tramo de 1963 a 1982 en donde ganó 19 de 20 y 11 consecutivos –  a partir de 1988 el joven circuito ha tenido la hegemonía ganando 24 de 30, incluyendo una racha de 13 partidos sin derrotas, doce ganados y un empate entre 1997 y el 2009, y una racha vigente de cinco victorias después que la Liga Nacional ganara tres consecutivos entre el 2010 y 2012.

La edición de este año marca el regreso del clásico de mitad del verano a la capital estadounidense, habiendo sido sede por última vez en 1969, partido que fue jugado en el Estadio Robert F. Kennedy, hogar de los entonces “nuevos” Senadores de Washington.  La Nacional vapuleó 9-3 a la Americana, destacándose Willie McCovey de los Gigantes de San Francisco quien pegó un par de jonrones, remolcó tres carreras y fue el Más Valioso del encuentro.  El dominicano Mateo Rojas Alou de Pittsburgh fue seleccionado entre los abridores y conectó un par de indiscutibles como bateador abridor de la Nacional.  Juan Marichal fue parte de la escuadra de reservas del viejo circuito pero no participó en el encuentro.  Las otras ocasiones en que Washington sirvió como sede fueron en el primer juego de 1962 y en 1937 en el Griffith Stadium.

Esta será la cuarta sede consecutiva para una ciudad de la Liga Nacional, habiéndose roto la tradición de alternar sedes año a año entre las ligas en las temporadas 2006 y 2007, cuando los partidos se jugaron en el PNC Park de Pittsburgh y AT&T Park de San Francisco.  El próximo año el escenario regresará a la Liga Americana, siendo el Progressive Field de Cleveland la sede.  Por ultimo algo sobre los primeros dominicanos en el todos estrellas, en 1962 cuando Felipe Rojas Alou y Juan Marichal participaron en el primero de los dos partidos celebrados ese año, en esta ocasión el D.C. Stadium de Washington.  Juan Marichal remplazó en el cuarto episodio al abridor de la Nacional Don Drysdale y tiró dos entradas en blanco embasando únicamente a Mickey Mantle de los Yankees por base por bolas y siendo el pitcher ganador del partido.  Felipe, quien había entrado a jugar en el bosque derecho en lugar de Roberto Clemente en la sexta entrada,  remolcó una carrera con un elevado de sacrificio con hombres en primera y tercera anotando Maury Wills de los Dodgers.






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