Tiempo de Aprender 19-06-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 20 junio, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

 Grandes contratos y lecciones no aprendidas – II

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Los mega-contratos en una actividad como los deportes profesionales siempre serán tema de debate.  Todos, en el fondo, tenemos una especie de contradicción interna en cuanto a si debe ser justo que un individuo que patee, driblee o batee una pelota debería ganar miles y miles de veces más que un bombero, un maestro de escuela o un médico.  La realidad es que, el dinero que generan estas personas proporcionándonos entretenimiento que nosotros pagamos gustosamente, es lo que posibilita sus gigantescos salarios.

Hablando de la situación de Miguel Cabrera, y la lesión que lo saca de juego por el resto de esta temporada, nos adentramos en el tema de los contratos más ricos y largos en la historia de grandes ligas y si los mismos en su mayoría han representado o no una buena inversión a la larga para los equipos que los han otorgado.  El acuerdo vigente del astro venezolano es el cuarto más rico en la historia de grandes ligas, 248 millones de dólares por ocho temporadas abarcando el periodo 2016 al 2023.  Como comentábamos en la entrega anterior al hablar de este tema, más que el volumen del contrato en sí mismo, el enorme riesgo lo representaba la edad y el perfil de a quien se le otorgaba.  Miguel Cabrera cobró el primer cheque de ese acuerdo jugando su temporada edad 33 años.  Y, si una cosa han tenido en común la mayoría de estos mega-contratos que se han convertido en enormes albatros para sus clubes, es precisamente esa: edad y perfil del jugador.

Empezamos analizando los acuerdos de Giancarlo Stanton y el segundo de Alex Rodríguez, o sea la extensión que firmó con los Yankees cuando ejerció la cláusula de escape.  Sigamos viendo algo del resto.

En la temporada muerta del año 2000 al 2001 el dominicano Alex Rodríguez llegó a la agencia libre luego de un año plataforma donde bateó .316/420/.606 con 41 jonrones, 134 carreras anotadas, 132 remolcadas, 100 bases por bolas y 15 bases robadas.  Encima de todo esto la estrella a la sazón de los Marineros de Seattle tuvo su mejor temporada a la defensa, jugando shortstop.  En la votación por el Jugador Más Valioso llegó tercero, premio que en retrospectiva quizás debió ganar sin problemas.  Rodríguez empezaría el primer año de su nuevo contrato con 25 años de edad.  Cuando en aquel entonces se hablaba de la posibilidad de 200 millones de dólares casi todo el mundo reaccionó alarmado e incrédulo aduciendo que nadie valía ese dinero y que además ningún equipo estaba tan loco para pagarlo.  Ni lo uno ni lo otro.  El primer contrato de Alex ha sido uno de los mejores en la historia de la agencia libre y, por más que se quiera desviar la narrativa, este mereció cada centavo del mismo.  En el 2000 Alex contribuyó 10.4 bWAR y en el 2001 un total de 8.3.  En lo que debió ser la vida del contrato original – es decir las temporadas que abarcaban del 2001 al 2010 – este aportó 71.4 bWAR, o el equivalente a una carrera de Salón de la Fama completa, obtuvo tres premios de Jugador Más Valioso, terminó otras cinco veces entre los primeros diez en votación y se le otorgaron dos Guantes de Oro como shortstop.  Si tomamos como referencia la métrica de valor monetario por WAR aportada que se encuentra en Fangraphs, el aporte en el terreno de Alex Rodríguez en esos diez años fue de alrededor de 345 millones de dólares.  En teoría, asumiendo el contrato original, produjo a sus equipos un superávit de más de 90 millones de dólares.  En resumen, si usted va a pagarle una obscena cantidad de dinero a un jugador de béisbol durante una década, trate de que sea a un talento Premium de una posición de la línea central y que no tenga más de 27 años de edad al entrar al primer año de contrato.

El cuarto contrato más rico de la historia es el de Miguel Cabrera y, resumiendo lo tratado cuando hablamos del tema en una edición anterior, Detroit está enganchado por una inmensa cantidad de dinero garantizado por los próximos cinco años a un jugador de, ya digamos 36 años que será la edad de Cabrera el año próximo cuando retorne a juego, y cuya salud y producción han ido en deterioro durante las últimas tres campañas.

Con el quinto contrato más rico de la historia encontramos a otros dos jugadores dominicanos, Albert Pujols y Robinson Canó, ambos contratos por diez campañas y 240 millones de dólares.  Empecemos por el de Pujols porque, en realidad, es exactamente el mismo caso de Cabrera y el espejo en el que debió mirarse el equipo de Detroit a la hora de tomar la decisión de extender a Cabrera.  Pujols tuvo su temporada plataforma en el 2011 para unos Cardenales que ganaron la Serie Mundial.  A ese momento, fue su peor temporada en grandes ligas, aunque claro a unos niveles de producción importantes.  El criollo bateó .299 con 37 jonrones, 99 empujadas, OPS de .906 y 5.3 bWAR aportadas.  Aun tomando en cuenta lo productiva de la misma, habían varias señales de alerta: fue su peor campaña, a los 31 años de edad, con problemas recurrentes del codo y fascitis plantar y para un pelotero ya poco atlético y confinado a la derecha del espectro defensivo a jugar primera base.  Los Angelinos optaron por ganarse una puja a sí mismos y le dieron a Pujols un contrato que todo el mundo sabía no iba a terminar bien.  Independientemente de las justificaciones y eufemismos que se han usado para explicar el contrato, no fue uno bueno.  En la vida del mismo, que ya va en su séptima temporada, el futuro miembro de Cooperstown ha aportado alrededor de 13 bWAR netas, algo que antes le tomaba temporada y media en alcanzar.

En una próxima entrega hablaremos de Canó, y empezaremos a ver los vasos comunicantes entre los acuerdos de Cabrera, Pujols y otros jugadores similares a ellos.




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