Tiempo de Aprender 19-12-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 19 diciembre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

El hijo favorito de Minnesota

Ayer en la ciudad de St. Paul, Minnesota, la escuela en donde Joe Mauer cursó el bachillerato le ofreció un reconocimiento a la recién retirada estrella de los Mellizos de Minnesota bautizando con su nombre las instalaciones deportivas de la Cretin-Derham Hall High School. Considerando que Mauer ha sido el mejor atleta salido de esa escuela pues el honor era una cosa automática, recordando que en su momento era también uno de los jugadores más reclutados por universidades grandes en futbol americano, en la posición de mariscal de campo.

Pero en el medio de la celebración Mauer y su familia – que probablemente ya estaba bajo aviso – fueron sorprendidos con la entrada al unísono por el pasillo central de cuatro miembros del Salón de la Fama de los Mellizos: Tom Kelly, Kent Hrbek, Tony Oliva y Bert Blyleven quien además es miembro de Cooperstown. Momentos más tarde, Hrbek le daba la noticia a Mauer y todos los presentes en la ceremonia que su número “7” será retirado por el equipo en una ceremonia la próxima temporada.

El anuncio representa un bonito inicio a la vida de jugador retirado de Mauer quien, a los 35 años de edad, decidió colgar los spikes después de una carrera de quince temporadas en las grandes ligas. Por lo rápida de la decisión y la magnitud del honor, algunos fanáticos casuales que quizás no hayan asociado mucho a Mauer con el súper-estrellato, especialmente el lustro final de su carrera, se estarán preguntando si fue tan buen jugador como para merecer este honor tan alto y tan rápido, especialmente para alguien que no está en Cooperstown y que no sabemos si algún día llegue.

Como este es un honor otorgado por la franquicia, lo primero es explorar el impacto real del jugador dentro del equipo que lo reconoce. En la historia de la franquicia de los Mellizos de Minnesota que incluye además las sesenta temporadas que jugaron como Senadores de Washington antes de mudarse a Minnesota en 1961, estos son los líderes en Victorias Sobre Nivel Reemplazo (WAR) de por vida: Walter Johnson 165.2, Rod Carew 63.8, Harmon Killebrew 60.5 y Joe Mauer 55.1. El antiguo receptor está detrás de tres miembros de Cooperstown y, los que le preceden – Sam Rice, Kirby Puckett y Bert Blyleven – también están exaltados al Salón de la Fama.

Mauer ocupa un lugar entre los mejores diez en la historia de la franquicia en WAR ofensivas, OBP, juegos jugados, apariciones al plato y turnos al bate, carreras anotadas, hits conectados, bases alcanzadas, dobles, carreras impulsadas, bases por bolas recibidas, extrabases y varias otras cosas. En esencia, y dentro del marco de la franquicia Senadores de Washington – Mellizos de Minnesota, Joe Mauer ha sido uno de los grandes jugadores en vestir ese uniforme.

Pero Mauer también fue una súper-estrella de grandes ligas, si bien por un periodo relativamente fugaz, lamentablemente. Tomado como primera selección de los Mellizos – y primer jugador seleccionado – en el Draft del 2001, este alcanzó las mayores en el 2004 después de batear .302 y .338 sus primeras dos temporadas en liga menor en las que siempre estuvo considerado, si no el mejor prospecto del béisbol, uno de los mejores cinco. Su misma temporada de debut marcaría para él un tema que definiría su carrera, y fueron las lesiones. Después de su debut en las mayores el cinco de abril del 2004, dos días después Mauer fue a la lista de lesionados con problemas en una rodilla que requirieron de una cirugía menor perdiendo más de un mes de acción. Tras su regreso en junio el dolor y la inflamación no cedieron, terminando su temporada en julio pero en el medio de todo eso bateando .308/.369/.570 con ocho dobles y seis jonrones en 122 apariciones al plato. Al año siguiente en su primera temporada completa bateó .294/.372/.411 con nueve jonrones, 55 empujadas y excelente defensa tras el plato atrapando el 43% de los corredores que se fueron al robo. Y en el 2006, con 23 años de edad, Mauer tiene su primera gran temporada obteniendo el título de bateo de la Liga Americana con promedio de .347 pegando además 36 dobles, cuatro triples, 13 jonrones y remolcando 84 vueltas. Mauer ese año consiguió más bases por bolas – 79 – que ponches – 54 – algo que se convertiría en norma para él en los próximos años. Su defensa fue una vez más un punto de fortaleza atrapando al 38% de los corredores, cómodamente por encima de la media de la liga que fue 30%.

Entre el 2006 y el 2009 Mauer obtendría tres de los cuatro lideratos de bateo de la Liga Americana y quizás no ganó el otro por múltiples problemas en su muslo y pierna izquierda que lo obligaron a perder más de 50 partidos en el 2007. Desde su primera temporada completa en el 2005 hasta el 2013, ultima en que vio significativa acción como receptor, Mauer tuvo línea de porcentajes de .323/.406/.466 siendo un receptor defensivo estrella con tres guantes de oro, un premio a Jugador Más Valioso, tres títulos de bateo y en el periodo fue octavo en bWAR con 43.3 y séptimo en fWAR con 41.8.

No hay dudas que su pico de carrera, considerando que se trataba de un receptor, tiene categoría de Cooperstown, pero las lesiones obligaron a Mauer a quitarse los aperos de receptor definitivamente a los 30 años y como primera base y designado sus números no fueron los mismos. Pero, su caso para Cooperstown es tema de otro día.

En cuanto a que los Mellizos retiren su número “7”, el honor es merecido. Fue un gran jugador, hijo de Minnesota y con una trayectoria limpia dentro y fuera del terreno




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