Tiempo de Aprender 21-06-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 21 junio, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

La trampa de las nueve cifras y los jugadores a la derecha del espectro defensivo

La clase de agentes libres del 2019 ha sido durante los últimos dos años muy mencionada y un recurrente tema de conversación cuando se trata de los planes de reestructuración de rosters y/o adquisición de talento de un grupo importante de equipos en las grandes ligas.  Por supuesto, hay dos nombres que representan la razón principal de la anticipación y ellos son Manny Machado y Bryce Harper.  Durante meses se ha especulado sobre el tamaño de los contratos que obtendrán estas dos jóvenes estrellas – quienes jugaran su primera temporada post-agencia libre cada uno con 26 años de edad – y se anticipa que pudiéramos estar ante la posibilidad de establecer nuevas marcas en cuanto a valor total de los mismos.  ¿350 millones? ¿400 millones? ¿Medio billón de dólares?

Habiendo repasado ya cinco de los seis mayores contratos otorgados en la historia del béisbol de grandes ligas, la conclusión es que, solo uno de ellos ha sido realmente una buena inversión y fue el primer contrato de diez años de Alex Rodríguez firmado con los Rangers de Texas.  Otro esta apenas iniciando, el de Giancarlo Stanton, pero lo más probable es que en el mediano plazo no va a lucir muy bien que digamos y, tenemos los cuestionables resultados del segundo gran acuerdo de Rodríguez – o sea la extensión con los Yankees de Nueva York – la extensión de los Tigres de Detroit a Miguel Cabrera, realmente la motivación a estas conversaciones y los diez años de los Angelinos a Albert Pujols en la agencia libre.

Los Marineros de Seattle firmaron a Robinson Canó a un acuerdo idéntico al de Pujols, diez temporadas y 240 millones de dólares.  El petromacorisano era un intermedista que venía de aportar 7.8 bWAR en su año plataforma con 30 años de edad, un desempeño de super-estrella.  Si lo analizamos desde la óptica del valor posicional, el salario anual promedio se veía razonable pero el gran riesgo era la extensión, tomando en cuenta que la intermedia es una posición caracterizada por una curva de envejecimiento temprana y brusca.  La realidad es que todas las temporadas de Canó en Seattle, hasta ahora, habían sido productivas (22 bWAR aportadas luego de la firma del acuerdo) pero la combinación de la fractura en la mano y la suspensión por dopaje, abren la posibilidad de que el criollo tenga que moverse de posición cuando regrese y aquí empezarían entonces a aflorar los grandes riesgos de este acuerdo.

Si se han dado cuenta, a los contratos de este tipo que son cuestionables – si hablamos de jugadores de posición, los lanzadores son otro caso en sí mismos – los vasos comunicantes que les unen son dos : edad de 30 o más años al iniciar el acuerdo y, jugadores moviéndose hacia la derecha del espectro defensivo o completamente arrinconados allí de entrada.  Miguel Cabrera y Albert Pujols cumplen estas dos características y, como veremos a continuación, en su generalidad los acuerdos similares a este tipo de jugadores nunca terminan bien.

En los últimos años podemos identificar, aparte de estos dos, otros seis acuerdos de nueve cifras y un mínimo de siete temporadas a primeras bases esencialmente unidimensionales y cercanos o dentro de los 30 años a la hora de firmarlos.  En el 2009 los Yankees firmaron a Mark Teixeira en la agencia libre por ocho temporadas y 180 millones de dólares en cierto modo reeditando el mismo contrato que le dieron a Jason Giambi a inicios del milenio.  Repartiéndose entre Atlanta y Texas el inicialista venía de una excelente campaña en el 2008 de 7.7 bWAR, 33 jonrones, 121 remolcadas, OPS de .962, promedio de .308 y más bases por bolas que ponches.  Su primer año en el Bronx fue un rotundo éxito encabezando la Liga Americana en jonrones y remolcadas, un segundo lugar en la votación por el MVP, un Guante de Oro y claro, formó parte del equipo campeón mundial.  En las próximas siete temporadas del acuerdo el fornido bateador ambidextro pegó 30 o más jonrones en tres ocasiones y más de veinte en otras dos pero, su juego se redujo esencialmente a eso.  Su average de bateo se deterioró, nunca pasando de .256 y las lesiones también empezaron a hacer presencia continua, al punto incluso de perder casi todo el 2013 por una cirugía en la muñeca derecha.  En los ocho años del acuerdo Teixeira produjo 20.5 bWAR y después de las 5.3 obtenidas en el primer año del contrato, jamás volvió a acercarse a los niveles de su año plataforma.  De acuerdo a Fangraphs, en cuatro de los últimos cinco años del acuerdo – siendo la excepción el 2015, temporada previa a su retiro – los Yankees estuvieron perdiendo dinero de acuerdo al valor aportado en el terreno por Teixeira en comparación con el salario devengado.  Su mejor relación en esos últimos cinco años de fWAR producida y valor en dinero fue $22.9 millones en el mencionado 2015 siendo su salario devengado de $22.5 millones esa temporada.  El resto de esos cinco años: $17 millones, -$1 millón neto, $5.3 millones y -$8.1 millones netos en su última temporada.  Los Yankees pagaron salarios de súper estrella por el equivalente de una temporada de estrella, dos buenas, dos solidas y tres nivel reemplazo o bajo nivel reemplazo.

Teixeira es el primero de varios, en la próxima entrega, otros cinco casos parecidos.






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