Tiempo de Aprender 22-01-2019

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 25 enero, 2019

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Mi boleta de Cooperstown – 2019

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Hoy el Salón de la Fama de Cooperstown dará a conocer los resultados de la votación anual de la Asociación de Escritores de Beisbol de America y anunciará oficialmente los nuevos miembros elegidos al templo de los inmortales del béisbol. Como cada año, a continuación compartiremos con ustedes lo que sería nuestra boleta en caso de haber podido tener el privilegio de participar como elector. Como hemos venido insistiendo los últimos dos años, la reducción a solo diez nombres por boleta impuesta por el Salón de la Fama, más el cuello de botella que se ha creado con los candidatos de la llamada “era de los esteroides” ha provocado que el proceso de elección sea para el votante una tarea casi imposible.  En nuestros seleccionados, de hecho, notarán ustedes la misma situación.  Y recordamos, esto es solo opinión – si bien tratamos de que sea informada, racional y educada – y cada quien tendrá sus propios argumentos en el debate.

Sin muchos preámbulos, los diez nombres en nuestra imaginaria boleta son Barry Bonds, Roger Clemens, Mariano Rivera, Edgar Martínez, Mike Mussina, Roy Halladay, Larry Walker, Gary Sheffield, Samuel Sosa y Fred McGriff.

La decisión más fácil es marcar las casillas de Barry Bonds y Roger Clemens. La creencia generalizada es que el momento en que Barry Bonds empieza su transitar en el mundo de las sustancias de aumento del desempeño ha de ser la temporada del año 2000 cuando implantó marca personal en jonrones con 49 y porcentaje de slugging con .688 a los 35 años de edad. Si le concedemos la duda a Bonds de no haber usado nada hasta 1999, estos serían los totales de su carrera hasta ese momento: .288/.409/.559, 445 jonrones, 1,299 carreras empujadas, 1,430 bases por bolas y 460 bases robadas. Podemos agregar ocho selecciones al juego de estrellas, tres premios a Jugador Más Valioso más otras cuatro selecciones entre los cinco más votados, ocho guantes de oro, cinco temporadas de 30 jonrones y 30 bases robadas – incluyendo un 40-40 – entre otras cosas. Comúnmente nos han escuchado decir que Barry Bonds ha sido el mejor jugador de béisbol desde Willie Mays a la fecha. Bueno, desde que Mays jugó su último partido hasta la que asumimos es la última temporada “limpia” – así entre comillas – de Bonds, los tres jugadores con mayor número de WAR en el periodo son Rickey Henderson (109.4), Mike Schmidt (106.8) y Bonds (103.7). Tomando en cuenta que Bonds tenía 34 años en ese momento, Henderson 40 y Schmidt ya estaba retirado, solo por inercia Bonds los iba a superar, pastillas, jeringas y cremas mágicas sí, pastillas jeringas y cremas mágicas no.  Lo sabemos, Cooperstown es un alto honor en donde el carácter debe ser tomado en cuenta, pero es también un museo con múltiples miembros cuyas vidas estuvieron matizadas por abuso de alcohol, racismo y conducta general cuestionable fuera de las líneas de cal. La verdadera reputación del lugar no se va a dañar más con Barry Bonds y Roger Clemens dentro.

Hay cuatro votos automáticos a nuestro entender entre los cuales tenemos dos nombres que aparecen por primera vez en la boleta. El primero es el de Mariano Rivera cuyos méritos sobra realmente mencionar y destacar. Semanas atrás, con la controversia que intentó crear el periodista y votante Bill Ballou al enviar su boleta en blanco para no dar un voto a Mariano y protestar por lo que él entiende un sobredimensionamiento del rol de cerrador, pusimos claro que el peor sujeto de ejemplo que pudo escoger Ballou fue Rivera. Mariano ha sido el mejor por distancia considerable en un rol que evolucionó a lo que es sin ser su culpa y, además, en su última temporada con 43 años tuvo record de 6-2, efectividad de 2.11 y 44 juegos salvados. O sea, no estamos hablando aquí de Lee Smith. El otro voto es para Roy Halladay, uno de los grandes lanzadores de su generación y uno de los últimos remanentes de los grandes ases de antaño que se caracterizaban por una voluminosa carga de trabajo. Halladay tuvo, para fines practicos, una carrera realmente corta. Ciertamente lanzó en 16 temporadas distintas pero, las cuatro primeras incluyen dos juegos en su año de debut, una temporada perdida con efectividad de 10.64 antes de su reinvención y una temporada de 17 juegos posterior al proceso de reconstrucción de sus mecánicas y envío con el coach de pitcheo Mel Queen que transformó a Halladay en un “hall of famer”. Su record de 203-105, 3.38 y 2,117 ponches palidece al lado del de otros ases de los sesentas, setentas y ochentas, pero el caso de Halladay se basa en un extraordinario pico de carrera tomando en cuenta la era en que le tocó lanzar. Entre el 2002 y el 2011, sus mejores temporadas, Halladay fue el líder en las mayores en las dos versiones de las WAR, 58.7 en Fangraphs y 62.6 en Baseball Reference superando fácilmente a Johan Santana, C.C. Sabathia, Roy Oswalt y otros. Ciertamente no fue el mejor y más abundante periodo de buenos lanzadores de la historia, pero el antiguo as de los Blue Jays de Toronto fue el mejor de todos. Halladay ganó dos Cy Youngs – uno en cada liga – terminó entre los mejores cinco otras cinco ocasiones, fue ocho veces al juego de estrellas y tiró dos juegos sin hits – uno perfecto y el otro en playoffs – si ese no es un currículo de Cooperstown para esta era, entonces no sabemos que será. Halladay parece que entrará en su primer intento, un voto hay que reconocerlo, impulsado por el factor sentimental de su muerte trágica a una edad tan temprana.

La próxima casilla a marcar es la de Edgar Martínez, quien en las boletas reveladas hasta ahora mantiene sus porcentajes cercanos al 90% y es casi un hecho que entrará esta vez. El puertorriqueño ha sido uno de los mejores bateadores derechos de la historia.  ¿Qué tan gran bateador? Si hacemos una lista de bateadores con triple línea de porcentajes de .300/.400/.500 de por vida, un OPS+ mejor o igual a 145 y al menos 1,500 juegos y 7,000 apariciones al plato, la lista la componen once miembros de Cooperstown empezando por los nombres de Ruth, Cobb, Williams, Gehrig, Musial y Hornsby, Manny Ramírez y Edgar Martínez.  Ya.  Esa es la lista.

El otro voto automático nuestro es para Mike Mussina, pero sobre él hablaremos mañana en la segunda y última parte de nuestra boleta imaginaria.




Archivo

Entradas Populares