Tiempo de Aprender 23-10-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 23 octubre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

Una revancha que ha esperado un siglo

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

Esta noche en el Fenway Park de Boston dos de las franquicias más importantes en la historia del béisbol – de las ligas mayores o cualquier otra liga – iniciarán las acciones de la Serie Mundial 2018. Tratándose de dos equipos que entre ambos suman 37 pennants o banderines de liga – 23 los Dodgers y 14 los Medias Rojas – resulta curioso que esta sea apenas la segunda ocasión en que se ven las caras en el clásico de otoño. Hemos tenido que esperar un siglo, una frase que encaja más en las letras de un bolero, para ver de nuevo a Dodgers y Medias Rojas en una Serie Mundial. Fue en 1916, apenas en los albores de la era moderna del béisbol, que la Serie Mundial los tuvo como protagonistas. Luego de esa ocasión, lo más cerca que estuvieron ambos fue en 1946. Los Medias Rojas pasearon la distancia en la Liga Americana ganando el pennant con ventaja de 12 partidos pero en la Nacional los Cardenales y los Dodgers libraron una fiera batalla por el banderín terminando empatados al concluir la temporada regular. En el primer playoff celebrado en la historia de las mayores, los pájaros rojos barrieron en dos partidos a los Dodgers quienes no pudieron compensar la pérdida de su mejor jugador por lesión, el jardinero estrella Pete Reiser.

Puesto que estaremos escuchando muchas referencias a esa única Serie Mundial escenificada entre estas dos franquicias, ¿Qué les parece si repasamos un poco esa historia?

Obviamente el juego en 1916 era muy distinto al de ahora. La era de la “bola muerta” todavía estaba a unos años de desaparecer y, el Bambino Babe Ruth, uno de los grandes nombres que participaron en esa serie, no hizo absolutamente nada con su bate sino más bien con su brazo.

Empecemos por conocer a los Dodgers, quienes por supuesto jugaban en Brooklyn entonces y recién estrenaban su estadio Ebbets Field inaugurado unos años antes. Tras experimentar avances importantes tras el nombramiento de Wilbert Robinson como manager, los Dodgers ganaron 94 juegos y el pennant en 1916. Entre sus principales jugadores se encontraban el primera base Jake Daubert un ganador de dos títulos de bateo que ese año bateó .316, el jardinero y futuro miembro de Cooperstown Zack Wheat (.312, 9 HR, 73 CE) quien también sería campeón bate en unos años. El legendario futuro manager Casey Stengel era otro de los jardineros y principales jugadores del club bateando .279 con ocho vuelacercas. Los Dodgers terminaron segundos en carreras anotadas en la liga. El pitcheo tenía a Jeff Pfeffer (25-11, 1.92) como su principal lanzador escoltado por Larry Cheney (18-12, 1.92), Sherry Smith (14-10, 2.34) y las antiguas estrellas de Gigantes y Atléticos Rube Marquard y Jack Coombs.

En el joven circuito los Medias Rojas – en medio de uno de sus más importantes periodos de dominio – vencieron en una cerrada lucha a los Medias Blancas de Chicago para ganar su segundo banderín consecutivo. Como decíamos, Babe Ruth era la gran estrella pero no con el bate sino en la lomita. Aunque era evidente la capacidad de Ruth con el bate, el manager Bill Carrigan prefería su brillantez como lanzador y el zurdo encabezó el pitcheo con marca de 23-12, 1.75, además de pegar tres jonrones y once extrabases en unas 150 apariciones al plato. El resto del pitcheo Bostoniano estaba compuesto por Dutch Leonard y Carl Mays, ganadores ambos de 18 partidos y también Ernie Shore que ganó 16 y Rube Foster 14. Los Medias Rojas encabezaron la liga en blanqueadas – nueve de ellas de El Bambino –  y su efectividad colectiva de 2.48 fue la segunda mejor de la liga. El equipo estaba construido alrededor del pitcheo, pues a la ofensiva fueron el sexto entre ocho clubes en anotadas. La producción de carreras se vio muy afectada por el controversial cambio del centerfielder súper-estrella Tris Speaker a Cleveland por una disputa salarial, suerte que igualmente corrió Smokey-Joe Wood. El tercera base Larry Gardner (.308, 2 HR, 72 CE) y los jardineros Harry Hooper y Duffy Lewis fueron otros hombres importantes de la alineación diaria.

En la Serie Mundial la primera cosa que hay que hacer notar es que el Fenway Park no fue el escenario en que se disputaron los juegos en Boston. El Braves Field, hogar de los Bravos de Boston de la Liga Nacional, y que tenía una capacidad de más de 40 mil fanáticos, sirvió como sede en este caso. Joe Linnen, entonces dueño del equipo estaba pensando más con la cartera que con otra cosa.

En el terreno los Robins – apodo alterno con el que se conocía a la novena de Brooklyn en referencia a su manager Robinson – probaron no ser mucha competencia para Ruth el pitcher y los Medias Rojas. En el primer encuentro en Boston los Medias Rojas anotaron cuatro carreras entre el séptimo y octavo inning para romper un duelo entre los zurdos Marquard y Shore. Los Dodgers contraatacaron con un rally de cuatro vueltas en la novena para poner la pizarra 6-5 pero una gran jugada del shortstop Everett Scott le robó un hit con bases llenas y dos outs a Jake Daubert cerrando la victoria para los locales. El segundo juego vio a Babe Ruth enfrascarse en un duelo 1-1 con Sherry Smith que se extendió por catorce entradas, con ambos pitchers tirando partido completo. Un hit remolcador del bateador emergente Del Gainer decidió el partido a favor de Boston tomando el comando de la serie 2-0. En el primer juego de Serie Mundial de muchos que vería el Ebbets Field, el veterano Jack Coombs se combinó con un magistral relevo sin hits de Jeff Pfeffer que lo rescató en el séptimo acto ganando Brooklyn 4-3 su primer juego en Serie Mundial. Pero en el cuarto encuentro, después que los Dodgers anotaron dos en el primer acto contra Dutch Leonard, un cuadrangular de tres carreras y dentro del parque de Larry Gardner contra Rube Marquard, coronó un rally de tres vueltas en el segundo episodio, tomando ventaja los visitantes que no perderían. El score final fue 6-2 con victoria en partido completo para Leonard. Con la serie 3-1 a favor de Boston, la misma regresó a esta ciudad para el quinto encuentro. En esta ocasión Ernie Shore estuvo aún más efectivo que en el primer encuentro tirando partido completo de solo tres hits y una carrera sucia derrotando a Pfeffer y los Dodgers 4-1. Para los Medias Rojas fue su segundo campeonato mundial en años consecutivos que al final serían cuatro en el periodo 1912-1918. En el caso de los Dodgers, estos regresarían al clásico en 1920 para caer a manos de los Indios de Cleveland.

Un siglo han esperado los Esquivadores para la revancha, veremos qué historia se escribe esta vez.






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