Tiempo de Aprender 26-11-2018

Por Redacción GrandesELD | En fecha: 27 noviembre, 2018

Por Carlos José Lugo
Twitter: @CarlosJLugo

El Premio MVP y las WAR – V

Assistant GM Tigres del Licey. Comentarista y escritor deportivo. Co-host Grandes En Los Deportes.

En el año 1961 el béisbol de las Grandes Ligas entra en la llamada “Era de la Expansión” con la adición de dos nuevas franquicias en la Liga Americana, los Angelinos de Los Angeles y los “nuevos” Senadores de Washington quienes reemplazaban en la misma ciudad a la original franquicia de los Senadores que esa misma temporada había sido mudada por sus dueños a Minnesota.

Es también en 1961 cuando la marca de más cuadrangulares conectados en una campaña en poder de Babe Ruth desde 1927 es quebrada por el también jardinero derecho de los Yankees de Nueva York, Roger Maris, con 61 vuelacercas. El bateador zurdo implanta su nuevo record en la que sin dudas fue una gran temporada para él, pero además jugando para unos Yankees que ganaron 109 partidos y el pennant con una ventaja de ocho partidos sobre unos Tigres de Detroit que también rebasaron el centenar de victorias. Puesto que Maris bateó .269 con 61 jonrones y 141 remolcadas, que venía de ganar el MVP en 1960 y que jugó para un equipo avasallador que lo ganó todo de forma aplastante, la conclusión más lógica del mundo es que Roger Maris repitiera como Jugador Más Valioso, cosa que al final se consumó. Maris, sin embargo, no fue en realidad el jugador más productivo, valioso e importante del joven circuito en 1961 sino que lo fue su compañero de equipo Mickey Mantle. Maris empató en quinto puesto en Victorias Sobre Nivel Reemplazo totales de la liga junto con el primera base de los Orioles de Baltimore Jim Gentile, cada uno con 6.9, un fantástico total sin dudas. Pero, los números de Mantle no resisten argumento alguno en contra. El Cometa de Commerce bateó .317/.448/.687 con 54 jonrones, 128 impulsadas, 131 anotadas, 126 bases por bolas, doce robos de base y defensa average en el jardín central. Mantle fue líder en bWAR con 10.5, más de una victoria de diferencia sobre Norman Cash de Detroit quien consiguió 9.2. Pero, en realidad quien le arrebató el premio a Mantle no fue su compañero de equipo sino más bien Gentile, o la perenne fascinación de los escritores de béisbol con los jonrones y sobre todo las impulsadas. Gentile, quien no hay dudas tuvo un gran año con el bate, terminó empatado en el liderato de empujadas con Maris y aparte llegó tercero en jonrones con 46 bateando .302. ¿Qué fue lo que pasó entonces? Maris y Mantle se dividieron los votos de primer lugar con siete para el primero y seis para el segundo. Sin embargo, cinco periodistas entendieron que Gentile, que incluso jugó para un equipo de tercer lugar y a 20 juegos del primero si bien con 95 victorias, tenía más méritos que Mantle para ser MVP. El resultado es que Maris, por una diferencia de cuatro puntos, derrotó a Mantle en la elección quitándole un premio que siendo justos debió ser del segundo.

Lo ocurrido en 1961 continuó una tendencia que empezó a mediados de los cincuentas en donde los escritores buscaban cualquier clase de excusa para no tener que pasar por el aburrimiento de otorgarle el MVP todos los años a Mantle y Willie Mays, los dos mejores peloteros de la época. Y, al año siguiente, le pasó a Mays nueva vez en las votaciones de la Liga Nacional. Maury Wills, campocorto de los Dodgers de Los Angeles, rompió la marca de todos los tiempos en bases robadas en una campaña estafándose 104 y siendo la bujía de un tremendo equipo de los Dodgers que, paradójicamente perdió el banderín en un playoff de tres partidos a manos de Mays y los Gigantes de San Francisco. Wills bateó .299/.347/.373 con 6 jonrones y 48 empujadas pero sin dudas la novedad del record y el convencimiento de que la velocidad de Wills era el motor de los Dodgers, influyeron en la votación. En bWAR totales, Wills terminó empatado en un cuarto lugar con Johnny Callison de los Phillies y su compañero de equipo Tommy Davis con seis cada uno. Pero, si incluimos a los lanzadores, Wills y los demás caen al octavo puesto general en bWAR. Willie Mays obtuvo 10.5 bWAR en un año en que bateó .304/.384/.615 con 49 jonrones, 141 impulsadas, 130 anotadas y 18 bases robadas. La votación fue extremadamente cerrada. Ocho votos de primer lugar para Wills, siete para Mays, tres para Tommy Davis y dos para Frank Robinson de Cincinnati. Al final el puntaje favoreció a Wills 209 contra 202 de Mays.

El próximo caso vuelve a ocurrir en el viejo circuito y la víctima, por así decirlo, vuelve a ser el Say Hey Kid. En 1964 los Cardenales de San Luis consiguen el primero de sus tres gallardetes de la década y el MVP fue a parar a manos de su brillante tercera base Ken Boyer. Boyer era un buen bateador y un brillante jugador defensivo ganador de múltiples Guantes de Oro en su carrera. Ese año bateó .295/.365/.489 con 30 dobles, diez triples, 24 jonrones y ¿a que no adivinan? El liderato de empujadas de la liga con 119. Con esto último en el bolsillo, y con la necesidad de encontrar un candidato dentro del club ganador, Boyer gana el premio pese a empatar en el noveno lugar entre los jugadores de posición en bWAR con 6.1, y ni siquiera estar entre los primeros diez si incluimos a los pitchers. Willie Mays volvió a superar la decena de WAR con un total de once, bateando .296/.383/.607 con 47 jonrones, 111 empujadas, 121 anotadas y 19 robos de base. Toda esa excelencia de Mays no mereció la cortesía siquiera de un solo voto de primer lugar. Boyer paseó la distancia con 14 votos de primer lugar y 243 puntos derrotando fácilmente a Johnny Callison y su compañero Bill White en el escrutinio. Willie Mays obtuvo 66 honrosos puntos para el sexto lugar de la elección.

La década terminó con casos en años consecutivos en 1969 y 1970, ambos en la Liga Americana. El primero fue Harmon Killebrew, tercera y primera base de Minnesota en 1969, campeón de la recién creada división oeste de la liga, y líder en jonrones y empujadas con 49 y 140 respectivamente. Killebrew era un letal slugger que además fue líder en boletos con 145 y OBP con .427, pero sus 6.2 bWAR lo dejaron fuera del Top-5 en el sexto puesto ese año en donde el líder de la liga fue el campocorto de Boston Rico Petorcelli con 10 escoltado por Reggie Jackson de Oakland con 9.2. Killebrew obtuvo 16 votos de primer lugar, diez más que el segundo que precisamente fue Boog Powell de Baltimore, quien ganó el Más Valioso en 1970 con solo 5.1 bWAR. El primera base bateó .297 con 35 jonrones y 114 empujadas para los campeones mundiales Orioles pero fue el decimocuarto mejor jugador de posición en WAR totales ese año. Carl Yastrzemski de los Medias Rojas, quien llegó cuarto en la votación al MVP, fue líder de la liga con 9.5 bWAR. Powell, en realidad, ganó la votación con muy pocos problemas.






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