CHICAGO.─ Los Cachorros de Chicago volvieron a convertir el Wrigley Field en escenario de una celebración dramática. En una noche marcada por la lluvia, la tensión y una reacción tardía, Michael Conforto salió desde la banca y conectó un jonrón de oro en la novena entrada para darle a Chicago una victoria 5-4 sobre los Rojos de Cincinnati.
El batazo llegó ante el cerrador Emilio Pagán, después de que los Cachorros ya habían igualado el marcador en el mismo episodio. Conforto, utilizado como bateador emergente, respondió con su primer cuadrangular como jugador de Chicago, una conexión hacia la banda contraria que desató la fiesta en las gradas y extendió a seis la racha de triunfos del equipo.
Antes del desenlace, Cincinnati parecía tener control del partido. Los Rojos tomaron ventaja temprana de 3-0 gracias a jonrones de JJ Bleday y Ke’Bryan Hayes, obligando a Chicago a remar desde atrás. Sin embargo, Seiya Suzuki cambió el ambiente en el cuarto episodio con un cuadrangular de tres carreras que igualó la pizarra y devolvió vida a la ofensiva local.
Cincinnati volvió a ponerse arriba en el octavo, cuando Spencer Steer remolcó a Blake Dunn, quien había entrado como corredor emergente y se había robado la segunda base. Los Cachorros tuvieron oportunidad de responder en esa misma entrada al llenar las bases, pero no pudieron anotar y dejaron la definición para el noveno capítulo.
La reacción final comenzó con Pete Crow-Armstrong, quien abrió la baja del noveno con un triple luego de una jugada complicada en el jardín central que terminó con Dane Myers chocando contra la pared. Acto seguido, Nico Hoerner elevó de sacrificio para empatar el encuentro 4-4. Minutos después, Conforto completó la remontada con el batazo que dejó tendidos a los Rojos.
El triunfo también reforzó el gran momento de Chicago en casa. Los Cachorros llegaron a 12 victorias consecutivas en Wrigley Field, una señal del dominio que han construido frente a su público. Además, el equipo mantuvo el liderato de la División Central de la Liga Nacional y continuó con una de las mejores rachas recientes de las Grandes Ligas.
Para Conforto, el jonrón tuvo un valor especial. No solo fue su primer batazo de vuelta completa con el uniforme de los Cachorros, sino que llegó en un momento de máxima presión y desde un rol que exige estar preparado sin importar cuántas oportunidades aparezcan durante el juego.
Para Cincinnati, la derrota fue otro golpe doloroso. Los Rojos dejaron escapar una ventaja en el noveno episodio y encadenaron su cuarta derrota consecutiva, en una gira que ha estado marcada por juegos cerrados y finales frustrantes.
Chicago, en cambio, sigue encontrando diferentes caminos para ganar: poder oportuno, velocidad, contacto situacional y profundidad en la banca. Esta vez, la última palabra la tuvo Conforto, con un swing que convirtió una noche complicada en otra victoria memorable en el “Friendly Confines”.






