NUEVA YORK.─ Los Mets de Nueva York respiraron aliviados después de una noche que pudo terminar con una baja mucho más seria. Juan Soto abandonó el partido del miércoles ante los Tigres de Detroit luego de golpearse el tobillo derecho con una pelota de foul, pero las radiografías posteriores no mostraron daño estructural y el dominicano quedó considerado día a día.
La jugada ocurrió en la tercera entrada en el Citi Field, cuando Soto enfrentaba al zurdo Framber Valdez. En cuenta de 2-0, el dominicano conectó un foul que impactó con fuerza la parte superior del tobillo derecho. De inmediato mostró dolor, cojeó cerca del plato y fue atendido por el preparador físico principal Joe Golia, junto al dirigente Carlos Mendoza.
Soto intentó continuar. Después de varios minutos de evaluación, regresó al turno, se ponchó y más tarde falló con un rodado débil en la sexta entrada. Sin embargo, no volvió para su siguiente aparición en el séptimo episodio y fue sustituido por el puertorriqueño MJ Meléndez como bateador emergente.
La preocupación era comprensible. Mendoza reconoció que el golpe lució fuerte desde el primer momento y que el segundo turno de Soto no se vio normal. Luego, cuando el cuerpo médico se acercó para llevarlo a estudios, el equipo decidió no arriesgar más a una de sus piezas principales.
La buena noticia llegó después del partido: las placas fueron negativas. Mendoza confirmó que Soto quedó en condición de día a día y que su disponibilidad dependería de cómo amaneciera físicamente. El panorama mejoró todavía más cuando el dominicano regresó al lineup al día siguiente como bateador designado y tercer bate frente a Detroit.
El susto llegó en medio de una victoria dramática de los Mets 3-2 en 10 entradas sobre los Tigres, pero también en un momento delicado para el roster. Nueva York ya viene lidiando con varias ausencias importantes, incluyendo la lesión de Francisco Álvarez, quien fue colocado en la lista de lesionados por un desgarro de menisco en la rodilla derecha.
Para Soto, el golpe añade otro episodio físico en una temporada que ha tenido interrupciones. El jardinero ya había perdido tiempo por una lesión en la pantorrilla sufrida el 3 de abril, antes de volver a la acción el 22 de abril. Desde su regreso, su producción ofensiva no ha estado en el nivel habitual, con promedio de .146, un jonrón y tres remolcadas en sus primeros 11 juegos de mayo, según Reuters.
La prioridad de los Mets será manejarlo con cautela. Aunque el regreso inmediato al lineup es una señal positiva, el club necesita evitar que un golpe aparentemente menor se convierta en una molestia persistente. En una temporada complicada, perder a Soto por varios días habría sido otro golpe fuerte para una ofensiva que busca estabilidad.
Por ahora, el diagnóstico permite tranquilidad: no hubo fractura, Soto sigue disponible y los Mets conservan en la alineación a su bate más importante. La imagen del dominicano cojeando encendió las alarmas, pero el desenlace dejó una sensación de alivio en Queens.






