NUEVA YORK.─ Los Mets de Nueva York convirtieron una tarde que parecía perdida en una de sus victorias más emocionantes de la temporada. Abajo por cuatro carreras en la parte final del juego y a un out de la derrota en el noveno inning, el equipo de Queens reaccionó con un jonrón dramático de Tyrone Taylor y terminó venciendo 7-6 en 10 entradas a los Yankees para quedarse con la primera Serie del Subway del 2026.
El momento que cambió todo llegó en la baja del noveno. Con los Mets perdiendo 6-3 y el margen prácticamente agotado, Taylor castigó al cerrador David Bednar con un cuadrangular de tres carreras que empató el partido y encendió por completo el Citi Field. Según MLB.com, fue la mayor desventaja remontada por los Mets en el noveno inning dentro de la historia de la Serie del Subway.
La definición llegó una entrada más tarde. En el décimo episodio, A.J. Ewing ejecutó un toque de sacrificio clave para adelantar al corredor automático, y luego Carson Benge puso la pelota en juego para producir la carrera decisiva. En la jugada, Jazz Chisholm Jr. y Anthony Volpe chocaron mientras intentaban defender la conexión, permitiendo que Marcus Semien anotara la vuelta del triunfo.
Benge volvió a aparecer en un momento grande. Fue su segundo batazo de oro en una semana, una señal del impacto inmediato que está teniendo dentro de una alineación golpeada por lesiones, pero con energía renovada. Después del batazo, Juan Soto fue el primero en salir del dugout para perseguir al novato durante la celebración.
La remontada comenzó antes del noveno. En la sexta entrada, el venezolano Luis Torrens salió como bateador emergente y conectó un doble de dos carreras que acercó a los Mets después de estar abajo 5-1. Esa conexión mantuvo vivo al equipo y preparó el escenario para el batazo de Taylor en el noveno.
El triunfo también evitó que una salida complicada de Freddy Peralta terminara pesando demasiado. El dominicano batalló con el comando, otorgó seis boletos en cinco entradas y no logró completar una apertura profunda, pero el relevo sostuvo el partido lo suficiente para que la ofensiva regresara. Devin Williams escapó de una amenaza en el décimo y terminó acreditándose la victoria.
Del lado de los Yankees, la derrota fue especialmente dolorosa. Anthony Volpe remolcó tres carreras, Ben Rice conectó su jonrón número 15 de la temporada y el equipo llegó con ventaja al noveno, pero no pudo cerrar. Nueva York terminó una gira complicada con marca de 2-7, mientras los Mets mejoraron a 10-5 en mayo y cerraron su estadía en casa con registro de 5-1.
La victoria tuvo además un valor emocional para los Mets. El equipo venía lidiando con lesiones importantes, incluyendo la fractura de peroné de Clay Holmes, y todavía arrastra problemas de ejecución. Pero ganar una serie ante los Yankees, y hacerlo con una remontada de ese calibre, refuerza la confianza de un grupo que intenta mantenerse en pelea pese a las ausencias.
Para los Yankees, el golpe abre nuevas preguntas sobre el bullpen y la capacidad de cerrar juegos grandes. Para los Mets, en cambio, la tarde dejó una imagen poderosa: un equipo que se negó a rendirse, rompió una larga racha sin ganar cuando llegaba abajo al noveno inning y encontró héroes inesperados en Taylor, Ewing y Benge.






