hohei Ohtani volvió a convertir una noche de los Dodgers en un espectáculo.
La superestrella japonesa conectó dos cuadrangulares, terminó con cuatro imparables y encabezó la victoria 11-5 de Los Ángeles sobre los Rockies de Colorado en Coors Field, una actuación que ayudó al equipo a recuperar impulso después de varios resultados difíciles fuera de casa.
Pero uno de sus batazos produjo una escena especialmente llamativa.
El segundo jonrón de Ohtani viajó 452 pies hacia el jardín central y terminó directamente en el guante del relevista de los Dodgers Kyle Hurt, quien observaba el encuentro desde el bullpen visitante. El lanzador celebró la atrapada y terminó quedándose con una pelota muy diferente a cualquier otra que pudiera recibir durante una noche normal de trabajo.
Ohtani vuelve a encender la ofensiva
Los Dodgers llegaron a Denver después de perder tres de cuatro encuentros frente a los Cerveceros en Dodger Stadium y necesitaban recuperar consistencia ofensiva.
La respuesta apareció rápidamente.
Los Ángeles abrió el marcador en la segunda entrada con un doble productor de Mookie Betts y posteriormente amplió considerablemente la diferencia en el tercer episodio.
Ohtani, Freddie Freeman y Andy Pages conectaron sencillos consecutivos antes de que Max Muncy castigara al abridor Tomoyuki Sugano con un jonrón de tres carreras que colocó el partido 5-0.
El batazo de Muncy también dejó una marca importante.
Según Statcast, recorrió 461 pies, convirtiéndose en el cuadrangular más largo conectado por un jugador de los Dodgers durante la temporada 2026.
Primer duelo de poder entre Ohtani y Sugano
Ohtani comenzó su propia exhibición de poder en la quinta entrada.
El japonés abrió el episodio conectando un cuadrangular solitario frente a su compatriota Tomoyuki Sugano, ampliando nuevamente la ventaja de Los Ángeles.
El enfrentamiento entre ambos tiene además una particularidad estadística.
Ohtani ha dominado a Sugano en Grandes Ligas: después de esta jornada quedó con siete hits en 11 turnos y cuatro jonrones frente al derecho japonés.
Sugano terminó trabajando cinco entradas en las que permitió siete carreras, seis limpias, y siete imparables. Su registro quedó en 12-6.
Pero el batazo más impresionante de Ohtani todavía estaba pendiente.
Un jonrón de 452 pies con destino al bullpen
En la sexta entrada, Tommy Edman inició con sencillo y eventualmente avanzó hasta tercera base.
Con dos outs, Ohtani enfrentó al relevista Juan Mejía.
El resultado fue inmediato.
El japonés conectó su segundo cuadrangular de la noche, una enorme conexión de 452 pies hacia el jardín central que produjo dos carreras y aumentó todavía más la ventaja de Los Ángeles.
La trayectoria de la pelota terminó exactamente donde estaban los propios relevistas de los Dodgers.
Kyle Hurt siguió el batazo desde el bullpen y consiguió atraparlo directamente con su guante.
El momento añadió un elemento poco habitual a otra noche productiva de Ohtani: uno de sus propios compañeros terminó convirtiéndose en el aficionado que recuperó la pelota del cuadrangular.
Con ese batazo, Ohtani alcanzó 29 jonrones y 78 carreras impulsadas durante la temporada.
Otra marca de poder para Ohtani
La distancia del cuadrangular tampoco fue simplemente una curiosidad.
Desde el comienzo de la temporada 2021, Ohtani suma 26 jonrones de al menos 450 pies, incluyendo postemporada. MLB señaló que son siete más que cualquier otro jugador de Grandes Ligas durante ese período.
La actuación fue además su segundo partido de múltiples jonrones en 2026 y el número 25 de su carrera.
Sus cuatro imparables representaron el undécimo encuentro de cuatro hits de su trayectoria en Grandes Ligas y el quinto desde que llegó a los Dodgers.
Coors Field vuelve a favorecerlo
El estadio de Colorado continúa siendo uno de los escenarios donde Ohtani ha producido algunos de sus mejores números.
Después del encuentro extendió a 21 partidos consecutivos su racha conectando de hit en Coors Field.
Durante ese período batea para .413, con 38 imparables en 92 turnos, nueve cuadrangulares y 24 carreras impulsadas.
Su actuación del lunes fue una continuación de esa tendencia.
No solamente conectó dos jonrones, sino que terminó con cuatro hits y participó constantemente en una ofensiva de Los Ángeles que produjo 11 carreras.
Freeman y Pages también producen
Ohtani y Muncy acapararon buena parte de la atención, pero la ofensiva de los Dodgers fue mucho más profunda.
Freddie Freeman y Andy Pages consiguieron tres imparables cada uno, mientras Betts también produjo carrera.
Después del segundo jonrón de Ohtani en la sexta entrada, Freeman conectó un doble y Pages lo llevó al plato con un sencillo, ampliando la ventaja de Los Ángeles.
Freeman agregó posteriormente otro doble productor en el octavo.
Los Dodgers consiguieron así una de sus actuaciones ofensivas más completas de las últimas jornadas.
Blake Snell controla a Colorado
La explosión ofensiva también estuvo acompañada por una sólida apertura de Blake Snell.
El zurdo realizaba apenas su segunda presentación desde regresar de una cirugía para retirar cuerpos sueltos de su codo y respondió con seis entradas de una sola carrera y dos hits permitidos. También consiguió cinco ponches y otorgó tres bases por bolas.
Su momento más complicado llegó en la tercera entrada.
Snell otorgó tres boletos consecutivos para llenar las bases sin outs, pero Colorado solamente consiguió producir una carrera mediante un rodado de Jake McCarthy.
Después retiró a Jordan Beck con un elevado corto y ponchó a Cole Carrigg para limitar los daños.
La presentación permitió a Snell completar seis episodios y obtener su primera victoria desde regresar de la lista de lesionados.
Colorado intenta reaccionar demasiado tarde
Los Rockies nunca pudieron acercarse realmente mientras los principales lanzadores de Los Ángeles permanecieron en el encuentro.
Colorado agregó una carrera en la séptima entrada mediante un elevado de sacrificio de Brett Sullivan, pero los Dodgers respondieron nuevamente con la impulsada de Freeman en el octavo.
Los Rockies consiguieron producir tres carreras adicionales en el noveno episodio, aunque la diferencia ya era demasiado amplia.
Edwin Díaz finalmente consiguió el último out para completar la victoria 11-5.
Una victoria necesaria para los Dodgers
El triunfo representó apenas la segunda victoria de Los Ángeles en sus últimos ocho partidos como visitante.
El dato ayuda a explicar la importancia de la actuación ofensiva.
Los Dodgers llegaban después de perder tres de cuatro ante Milwaukee y necesitaban una respuesta que pudiera devolver confianza a una alineación construida para producir carreras en grandes cantidades.
Ohtani y Muncy proporcionaron precisamente eso.
Entre ambos conectaron tres cuadrangulares y establecieron dos de los batazos más largos de la noche.
Ohtani también avanza hacia su regreso al montículo
La gran actuación ofensiva no fue la única noticia positiva alrededor de Ohtani.
El japonés continúa trabajando para regresar como lanzador después de lidiar con molestias en la rodilla izquierda y el bíceps derecho.
Antes del encuentro del lunes realizó tiros largos desde aproximadamente 120 pies y tenía previsto lanzar una nueva sesión de bullpen el martes si continuaba sintiéndose bien.
Su sesión anterior había sido de 34 lanzamientos y representó un paso importante dentro de su proceso de recuperación.
Los Dodgers siguen manejando ese regreso con cautela.
Mientras tanto, Ohtani continúa produciendo como bateador designado.
Otra noche difícil de olvidar
Los números finales ya eran suficientes para convertir el partido en una actuación sobresaliente:
Cuatro hits. Dos jonrones. Tres carreras impulsadas. 29 cuadrangulares en la temporada.
Pero la imagen que probablemente terminará siendo más recordada ocurrió más allá de la verja del jardín central.
Ohtani conectó una pelota a 452 pies.
Y cuando finalmente comenzó a descender, no terminó en manos de un aficionado de Colorado.
Terminó en el guante de uno de sus propios compañeros.
Kyle Hurt consiguió así una de las atrapadas más peculiares que puede realizar un relevista desde un bullpen: quedarse con la pelota de un monumental jonrón conectado por Shohei Ohtani mientras ayudaba a los Dodgers a recuperar el rumbo en Denver.





