Los Medias Rojas de Boston necesitaban una respuesta de su ofensiva y la encontraron de manera contundente.
Después de varios partidos de producción limitada, Boston descargó 16 imparables y derrotó 11-1 a los Diamondbacks de Arizona en Fenway Park, abriendo con autoridad una serie de tres encuentros y recuperando sensaciones en un momento importante de la temporada.
La actuación fue tan completa que los nueve bateadores titulares terminaron impulsando al menos una carrera, mientras el equipo anotó en seis entradas consecutivas para convertir el partido en una cómoda victoria.
Boston vuelve a encontrar ritmo desde temprano
Los Medias Rojas comenzaron a construir la ventaja en la segunda entrada.
Caleb Durbin llegó a circulación y posteriormente anotó gracias a un sencillo productor de Eli White. Poco después, Nick Sogard conectó un doble que llevó a White hasta el plato para colocar el marcador 2-0.
La ofensiva continuó generando presión en el tercer episodio.
Willson Contreras llegó a base y Durbin produjo la tercera carrera con un sencillo, aumentando la diferencia ante el abridor Mitch Bratt.
Boston ya había establecido el tono del partido: contacto constante, corredores en circulación y producción distribuida a lo largo de toda la alineación.
Rafaela y Durbin marcan el camino
Uno de los aspectos más llamativos de la victoria fue la profundidad ofensiva.
Ceddanne Rafaela y Caleb Durbin terminaron con tres imparables cada uno, convirtiéndose en los bateadores más activos de Boston durante la noche.
Rafaela produjo además una carrera con un doble en el cuarto episodio que permitió anotar a Sogard y colocó a los Medias Rojas arriba 4-0.
La producción colectiva contrastó con la dependencia de figuras individuales que en ocasiones puede limitar una ofensiva durante una mala racha.
Esta vez Boston recibió aportes desde prácticamente todos los sectores del orden.
Contreras rompe su propia sequía
Willson Contreras fue otra de las piezas importantes.
El veterano inició la quinta entrada conectando su jonrón número 25 de la temporada, un batazo solitario que aumentó la ventaja y abrió un episodio en el que Boston terminó agregando tres carreras.
El cuadrangular también tuvo importancia personal.
MLB destacó que Contreras venía atravesando una etapa ofensiva menos productiva de lo habitual y que este fue apenas su segundo jonrón durante agosto.
Después del batazo, Andruw Monasterio produjo otra carrera mediante un elevado de sacrificio y Mickey Gasper agregó una más con un rodado.
Arizona también ayudó a prolongar la entrada al cometer dos errores defensivos en los jardines.
Boston aprovechó cada oportunidad.
Gasper también se une a la fiesta
Mickey Gasper completó una de sus mejores noches con el equipo.
Además de producir una carrera en el quinto episodio, abrió la séptima entrada con su primer jonrón de la temporada, llevando la pelota hacia la zona de Pesky’s Pole.
Gasper terminó con dos carreras impulsadas, la misma cantidad que Wilyer Abreu.
Abreu también tuvo una participación importante durante la segunda mitad del encuentro, produciendo una carrera con sencillo en el sexto episodio y otra en el séptimo para completar el marcador.
La distribución de las carreras terminó siendo una de las principales características del partido.
No hubo un solo bateador cargando con toda la producción.
Boston recibió contribuciones constantes desde el primero hasta el noveno puesto.
Los nueve titulares producen carrera
Associated Press destacó una estadística especialmente poco común: cada uno de los nueve titulares de Boston terminó con al menos una carrera impulsada.
Eso resume la diferencia entre ambos equipos durante el encuentro.
Los Medias Rojas no solamente conectaron 16 hits, sino que consiguieron convertir ese contacto en producción sostenida.
También lograron otra particularidad: terminaron el partido sin registrar un solo ponche ofensivo.
En una era del béisbol marcada por altos índices de ponches, Boston puso constantemente la pelota en juego y obligó a la defensa de Arizona a trabajar durante toda la noche.
Arizona apenas encuentra respuesta
Los Diamondbacks tuvieron muy pocas oportunidades contra el pitcheo de Boston.
Su única carrera llegó en la sexta entrada, cuando Ildemaro Vargas anotó mediante un elevado de sacrificio de Geraldo Perdomo para reducir momentáneamente la diferencia a 7-1.
Boston respondió inmediatamente con dos carreras en la parte baja del episodio.
Rafaela volvió a entrar en circulación, Wilyer Abreu produjo una anotación y Adley Rutschman conectó un doble que llevó otra carrera al plato.
El marcador quedó 9-1 y cualquier posibilidad de remontada prácticamente desapareció.
Brayan Bello responde desde el bullpen
El pitcheo también tuvo una actuación importante.
Brayan Bello trabajó 4.2 entradas como relevista, permitió solamente una carrera y tres imparables y se acreditó la victoria para mejorar su récord a 5-6.
Su presentación permitió mantener controlado el partido mientras la ofensiva ampliaba progresivamente la diferencia.
Del otro lado, Mitch Bratt cargó con la derrota después de permitir tres carreras, cuatro imparables y tres bases por bolas en tres entradas.
La defensa de Arizona complica aún más la noche
La derrota de los Diamondbacks no fue exclusivamente producto del pitcheo.
Arizona cometió errores defensivos que facilitaron varias carreras de Boston, especialmente durante el quinto episodio.
Dos de las tres carreras anotadas por los Medias Rojas en esa entrada fueron consideradas sucias debido a fallos en los jardines.
La situación resumió una noche complicada para un equipo que nunca logró controlar el ritmo del encuentro.
Ketel Marte estuvo ausente
Arizona además llegó al partido en medio de una situación inesperada con una de sus principales figuras.
Ketel Marte fue colocado en la lista restringida antes del encuentro después de no presentarse en Fenway Park. El dirigente Torey Lovullo explicó posteriormente que el jugador enfrentaba un asunto personal y que el equipo todavía intentaba obtener más información.
Ildemaro Vargas ocupó su lugar en la segunda base.
La ausencia de Marte redujo aún más el potencial ofensivo de un equipo que terminó completamente superado.
Una victoria necesaria para Boston
Más allá del amplio marcador, el resultado tuvo importancia por el momento en que llegó.
Boston había atravesado días de producción ofensiva irregular y necesitaba recuperar consistencia en su alineación.
La respuesta fue inmediata.
Los Medias Rojas anotaron 11 carreras, conectaron 16 hits, no se poncharon y consiguieron producción de cada uno de sus titulares.
El triunfo dejó a Boston con récord de 67-58 y mantuvo al equipo con una ventaja de seis juegos por el segundo puesto de Comodín de la Liga Americana al terminar la jornada.
Una ofensiva que necesitaba una noche así
Un solo partido no garantiza que todos los problemas ofensivos hayan desaparecido.
Pero la manera en que Boston ganó ofrece señales positivas.
Contreras volvió a conectar con poder.
Rafaela y Durbin produjeron múltiples hits.
Gasper consiguió su primer jonrón.
Abreu aportó carreras.
Y toda la alineación participó en la producción.
Después de varios días en los que generar ofensiva había resultado complicado, los Medias Rojas consiguieron exactamente el tipo de actuación que necesitaban.
No fue una victoria construida alrededor de una sola estrella.
Fue una respuesta colectiva.
Y con la lucha por la postemporada entrando en una etapa cada vez más exigente, Boston espera que aquella explosión de 16 imparables represente algo más que una gran noche aislada.






