NUEVA YORK.- El Congreso Nacional de la República Dominicana rindió un merecido homenaje al doctor Ramón Tallaj, en reconocimiento a sus valiosos aportes a la medicina, su trayectoria de servicio y su permanente compromiso altruista con las comunidades a las que ha dedicado buena parte de su vida profesional.
La distinción entregada en el auditorio Eduardo Estrella del Senado, constituye un reconocimiento a un médico dominicano cuya labor ha trascendido los consultorios para convertirse en una verdadera obra de servicio social.
Reconocer a Ramón Tallaj es también valorar una trayectoria construida sobre la excelencia profesional, la solidaridad y la vocación de ayudar a los demás.
Al recibir este reconocimiento, el doctor Ramón Tallaj expresó su profundo agradecimiento al Congreso Nacional de la República Dominicana por la distinción, señalando que la considera un honor que comparte con su familia, sus colegas y con todas las personas y comunidades que le han permitido servir a lo largo de su carrera.
Agradeció especialmente a quienes han confiado en su trabajo y destacó que cada logro alcanzado ha sido posible gracias al esfuerzo colectivo de médicos, trabajadores de la salud, líderes comunitarios y ciudadanos comprometidos con construir una sociedad con mayores oportunidades y acceso digno a los servicios de salud.
“Recibo este homenaje con humildad y con el compromiso de continuar sirviendo”, expresó Tallaj, reafirmando que su mayor satisfacción ha sido poder contribuir al bienestar de los demás y representar con orgullo a la República Dominicana.
Durante más de cuatro décadas, ha puesto sus conocimientos y experiencia al servicio de la salud, convirtiéndose en una figura de referencia, particularmente entre las comunidades dominicanas, hispanas e inmigrantes de Nueva York.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos; el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, y el senador de la provincia Espaillat, Carlos Gómez, participaron en la entrega del pergamino de reconocimiento, resaltando la importancia de una carrera que ha dejado una profunda huella tanto en la República Dominicana como en Estados Unidos.
La trayectoria de Tallaj comenzó con una sólida formación académica. Estudió Medicina en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, donde se graduó magna cum laude en 1981.
Posteriormente completó su residencia en Medicina Interna en el St. Luke’s–Roosevelt Hospital Center de Nueva York, dando inicio a una carrera profesional que con el paso de los años alcanzaría una importante dimensión internacional.
Antes de establecerse definitivamente en Estados Unidos, Tallaj también brindó sus conocimientos al servicio público dominicano.
Ocupó durante tres períodos la posición de subsecretario de Salud Pública y Servicios Sociales, fue director médico del Instituto de Seguridad Social y Bienestar y formó parte de la Comisión de Asuntos Fronterizos con Haití.
Desde esas responsabilidades contribuyó a fortalecer la administración del sistema sanitario y participó en iniciativas destinadas a mejorar la regulación de los servicios de salud y ampliar programas de carácter social.
Su paso por el servicio público reflejó desde entonces una concepción de la medicina vinculada estrechamente con el bienestar de la sociedad.
En 1991, por solicitud del cardenal John O’Connor, Tallaj se trasladó a Estados Unidos para atender las necesidades de las comunidades hispanas e inmigrantes de Nueva York.
Allí encontró un nuevo escenario para desarrollar su vocación y, al mismo tiempo, una población que necesitaba profesionales capaces de comprender sus circunstancias culturales, sociales y lingüísticas.
En 1997 fundó su primer consultorio de Medicina Interna en Washington Heights, desde donde comenzó a consolidar una práctica orientada principalmente hacia los pacientes de habla española y las familias inmigrantes.
Su modelo de atención colocó especial énfasis en la prevención, el cuidado continuo y la igualdad de oportunidades para acceder a los servicios médicos.
Otro capítulo fundamental de su carrera llegó en 2015, cuando fundó SOMOS Community Care, una organización médica sin fines de lucro dirigida por médicos.
La institución se convirtió en una extensa red que actualmente agrupa a más de 2,500 proveedores y ofrece atención a más de un millón de pacientes de Medicaid y Medicare, principalmente en comunidades vulnerables de Nueva York.
El trabajo desarrollado por SOMOS Community Care ha sido reconocido por su participación en el Programa de Pago de Incentivos para la Reforma del Sistema de Prestación de Servicios de Nueva York, fortaleciendo el reconocimiento de Tallaj como un defensor de modelos de atención que colocan al paciente y a la comunidad en el centro de las decisiones.
Su compromiso adquirió una dimensión todavía mayor durante la pandemia de COVID-19.
Tallaj formó parte de la Tarea de Distribución e Implementación de Vacunas del Estado de Nueva York y fue copresidente de la Mesa de Recuperación y Tarea de Equidad en Salud de la ciudad.
Bajo su dirección fueron operados más de 125 centros de pruebas en inglés, español y chino, alcanzando a más de 1.5 millones de personas.
Pero su labor durante aquella emergencia sanitaria no se limitó a la medicina.
También impulsó la distribución de dos millones de comidas para familias que enfrentaban inseguridad alimentaria, demostrando que su concepto de servicio va mucho más allá del tratamiento de una enfermedad y que la salud de una comunidad también depende de su bienestar social.
La figura de Tallaj también ha estado estrechamente relacionada con el deporte y la vida comunitaria.
Ha recibido numerosos reconocimientos dentro del ámbito deportivo y profesional, y su presencia ha sido valorada por organizaciones y dirigentes de diferentes disciplinas.
Como muestra de ese reconocimiento, ha sido invitado a realizar el lanzamiento de la primera bola en Yankee Stadium, Citi Field, loanDepot Park y otros escenarios de las Grandes Ligas.
El homenaje otorgado en 2026 por el Congreso Nacional representa, por todo ello, mucho más que una distinción a un destacado médico.
Es el reconocimiento a un dominicano que ha utilizado su profesión como instrumento de servicio, que ha defendido el acceso equitativo a la salud y que ha contribuido al bienestar de millones de personas.
Su trayectoria, de más de 45 años, constituye un legado humanitario que une medicina, prevención, compromiso social y solidaridad, y que ha llevado con orgullo el nombre de la República Dominicana a través de las fronteras.






