La tensión entre FIFA y UEFA alcanzó un nuevo nivel después de que el organismo mundial acusara a la confederación europea de utilizar acciones legales para dañar públicamente la imagen de su dirigencia.
El conflicto gira alrededor de FIFA Forward Enterprise, un proyecto impulsado por Gianni Infantino que buscaba atraer inversión privada para explotar parte de los derechos comerciales vinculados a competiciones de FIFA. La propuesta pretendía recaudar unos US$4,200 millones, pero fue retirada a finales de julio después de recibir una fuerte oposición.
UEFA busca documentos en Estados Unidos
La confederación europea presentó solicitudes judiciales en varios estados de Estados Unidos para obtener documentación relacionada con el proyecto, incluyendo comunicaciones de FIFA y de posibles inversores como Thrive Capital.
UEFA sostiene que esos documentos podrían servir para determinar si existen fundamentos para presentar una denuncia formal en Suiza por la gestión del proyecto.
FIFA responde y cuestiona el procedimiento
FIFA reaccionó intentando bloquear o retrasar esas solicitudes.
En sus escritos judiciales sostiene que UEFA no tiene autoridad para actuar como si existiera ya un proceso penal y considera que las peticiones buscan principalmente influir en la opinión pública.
La organización también argumenta que la entrega de los documentos podría exponer información interna y confidencial.
Un proyecto que generó fuerte rechazo
La iniciativa FFE provocó resistencia dentro del fútbol internacional porque planteaba abrir a inversores privados una parte del negocio comercial de FIFA.
UEFA fue una de las voces más críticas y llegó a considerar medidas de presión si el proyecto seguía adelante. Finalmente, FIFA abandonó la propuesta el 31 de julio de 2026.
El conflicto también tiene dimensión política
La disputa ya no se limita al proyecto comercial.
UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática han cuestionado públicamente la gobernanza de FIFA y el estilo de liderazgo de Infantino, mientras varias federaciones europeas han pedido mayor transparencia y controles institucionales.
Todo esto ocurre además mientras Infantino se prepara para intentar continuar al frente de FIFA en 2027.
Dos versiones enfrentadas
Por ahora, no existe una resolución judicial que determine que FIFA o Infantino hayan cometido alguna irregularidad.
La posición de UEFA es que necesita acceder a documentación para evaluar posibles acciones legales.
La posición de FIFA es que esas maniobras forman parte de una estrategia para desacreditar a su dirigencia.
El conflicto, por tanto, sigue abierto y amenaza con convertirse en una de las mayores luchas institucionales del fútbol internacional durante los próximos meses.






