El lanzador estadounidense Aaron Ashby escribió su nombre en los libros de récords de las Grandes Ligas al completar una extraordinaria racha de 18 entradas consecutivas sin permitir anotaciones durante los playoffs de 2026, estableciendo una nueva marca para un relevista en una misma postemporada.
La hazaña se produjo la noche del martes 27 de octubre, durante el cuarto encuentro de la Serie Mundial entre los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay, celebrado en el Tropicana Field de St. Petersburg, Florida.
Ashby superó el registro de 16 entradas en blanco que Andrew Miller había conseguido con Cleveland en 2016, una marca que permaneció vigente durante una década.
Aunque Milwaukee terminó perdiendo el partido 4-3 en doce entradas, el zurdo protagonizó una de las actuaciones individuales más importantes de la actual postemporada.
Su desempeño confirma el protagonismo del cuerpo de relevistas de los Cerveceros, una de las principales fortalezas del conjunto durante su camino hacia la Serie Mundial.
Ashby domina a los Rays y establece una nueva marca
El momento histórico comenzó durante la novena entrada del cuarto partido, cuando Ashby ingresó al montículo con el marcador empatado 2-2.
Su responsabilidad era enfrentar una parte peligrosa de la alineación de Tampa Bay y evitar que los Rays consiguieran la carrera de la victoria.
El zurdo respondió con una actuación dominante.
Primero enfrentó a Jonathan Aranda, a quien retiró por la vía del ponche con una recta sinker de 98.3 millas por hora, después de llevar la cuenta a tres bolas y dos strikes.
Posteriormente, obligó al dominicano Junior Caminero y a Liam Hicks a conectar rodados que terminaron en outs.
La entrada perfecta permitió que Milwaukee extendiera el partido a episodios adicionales.
Ashby regresó durante la décima entrada y mantuvo el dominio sobre los bateadores rivales, ampliando todavía más su récord.
En el undécimo episodio consiguió un out adicional antes de abandonar el encuentro, completando siete outs consecutivos y elevando a 18 su cadena de entradas sin permitir carreras.
Supera una marca que Andrew Miller estableció hace diez años
El registro anterior pertenecía a Andrew Miller, quien se convirtió en una de las figuras más importantes del bullpen de Cleveland durante la postemporada de 2016.
En aquella campaña, Miller lanzó 16 entradas consecutivas sin permitir anotaciones, desempeñando un papel fundamental en el avance de su equipo hasta la Serie Mundial.
Su rendimiento fue considerado uno de los ejemplos más destacados del uso moderno de relevistas capaces de trabajar múltiples episodios.
Diez años después, Ashby consiguió superar aquella actuación mediante una combinación de efectividad, resistencia y disponibilidad para lanzar en situaciones de alta presión.
De acuerdo con Elias Sports Bureau, el zurdo también se convirtió en el único lanzador en la historia de los playoffs que ha conseguido al menos cinco outs en siete presentaciones consecutivas sin permitir carreras.
La marca demuestra que su dominio no se ha limitado a apariciones breves, sino que ha podido mantener su efectividad durante trabajos prolongados.
Los relevistas con más entradas consecutivas en blanco en una postemporada
La nueva marca coloca a Ashby por encima de reconocidos lanzadores que protagonizaron actuaciones históricas durante los playoffs.
La clasificación corresponde a rachas conseguidas por relevistas dentro de una misma postemporada.
Aunque Ashby encabeza esta categoría, el récord general de entradas consecutivas sin anotaciones en playoffs sigue perteneciendo al legendario cerrador panameño Mariano Rivera.
Rivera acumuló 33 entradas y un tercio sin permitir carreras entre las postemporadas de 1998 y 2000, durante su extraordinaria trayectoria con los Yankees de Nueva York.
La diferencia es que el récord de Rivera se extendió a través de varias campañas, mientras el de Ashby corresponde exclusivamente a los playoffs de 2026.
De una cirugía de hombro a convertirse en figura de Milwaukee
La historia adquiere mayor importancia al considerar los obstáculos que Ashby debió superar para alcanzar este nivel.
El lanzador comenzó su trayectoria profesional como una de las principales alternativas de Milwaukee para desempeñarse como abridor.
Sin embargo, las dificultades físicas y la falta de consistencia impidieron que consiguiera establecerse definitivamente en ese rol.
Una cirugía de hombro lo obligó a perderse por completo la temporada de 2023, afectando su desarrollo y generando interrogantes sobre su futuro.
Durante su proceso de recuperación también atravesó momentos complicados en las ligas menores.
En 2024 registró una efectividad de 8.04 con Nashville, sucursal Triple-A de los Cerveceros, un rendimiento que motivó cambios en la forma en que la organización planificaba utilizarlo.
Milwaukee decidió convertirlo en relevista, buscando aprovechar mejor sus condiciones físicas y su repertorio de lanzamientos.
La transformación terminó siendo decisiva.
Durante sus últimas dos temporadas acumuló una efectividad de 2.71 en 118 presentaciones, consolidándose como una pieza importante del bullpen.
Su rendimiento alcanzó un nuevo nivel durante la postemporada de 2026.
Una temporada regular que anticipaba su dominio
Antes de comenzar los playoffs, Ashby ya había demostrado que podía convertirse en una de las alternativas más confiables del dirigente Pat Murphy.
Durante la temporada regular de 2026 terminó con registro de 13 victorias y tres derrotas, efectividad de 3.12 y 71 apariciones como relevista.
Su capacidad para trabajar más de una entrada y enfrentar bateadores de ambos lados del plato lo convirtió en una herramienta importante para administrar el cuerpo de lanzadores.
Durante la postemporada, esa versatilidad adquirió todavía más relevancia.
En nueve apariciones acumuló 18 entradas sin permitir carreras, concediendo solamente cinco imparables y tres bases por bolas, además de registrar 20 ponches.
Estas cifras reflejan una combinación de dominio sobre los bateadores y capacidad para evitar que los corredores lleguen a posición de anotar.
Su efectividad también ha permitido que Milwaukee utilice a otros relevistas en situaciones específicas, reduciendo la presión sobre el bullpen.
Andrew Miller reconoce el gran momento del zurdo
El propio Andrew Miller, cuya marca fue superada por Ashby, reconoció el extraordinario nivel que atraviesa el lanzador de Milwaukee.
Miller, quien participa en actividades relacionadas con la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas, destacó la confianza y la consistencia mecánica que ha mostrado el zurdo durante octubre.
También señaló que los lanzadores pueden atravesar períodos en los que encuentran un ritmo especialmente favorable, permitiéndoles ejecutar sus lanzamientos con mayor naturalidad.
En el caso de Ashby, esa confianza se ha reflejado en su disposición para enfrentar situaciones de alta presión, incluso después de haber trabajado varias entradas en encuentros anteriores.
El relevista, por su parte, ha explicado que la preparación desarrollada durante la temporada le permitió fortalecer su resistencia y afrontar las exigencias de los playoffs.
Su capacidad para recuperarse entre presentaciones se ha convertido en uno de los aspectos más importantes de su rendimiento.
Milwaukee no pudo completar la barrida ante Tampa Bay
A pesar de la actuación histórica de Ashby, los Cerveceros no consiguieron asegurar el campeonato durante el cuarto partido de la Serie Mundial.
El encuentro se mantuvo igualado 2-2 después de nueve entradas, obligando a ambos equipos a utilizar sus principales opciones del bullpen.
Ashby mantuvo a Tampa Bay sin anotaciones durante su participación, pero después de su salida los Rays encontraron la manera de conseguir la victoria 4-3 en doce episodios.
El resultado permitió a Tampa Bay evitar la eliminación y reducir la desventaja de la serie a tres victorias contra una.
Para Milwaukee, la derrota representó apenas su segundo revés durante la postemporada, aunque el equipo conserva una posición favorable para conquistar el primer campeonato de su historia.
La actuación de Ashby, sin embargo, dejó una noticia positiva para una organización que ha encontrado en su bullpen uno de los principales recursos competitivos.
Un récord que refleja la evolución del pitcheo moderno
El logro de Aaron Ashby también evidencia la creciente importancia de los relevistas capaces de trabajar múltiples entradas durante los playoffs.
En el béisbol actual, los dirigentes utilizan cada vez más a sus lanzadores del bullpen para enfrentar situaciones estratégicas, especialmente cuando los partidos llegan igualados a las últimas entradas.
La capacidad de retirar cinco, seis o siete bateadores en una misma presentación representa una ventaja importante, pero también exige preparación física y consistencia.
Ashby ha demostrado que puede responder a esas exigencias sin permitir anotaciones, incluso frente a alineaciones que han tenido varias oportunidades de observar su repertorio durante una misma serie.
Su registro de 18 entradas consecutivas en blanco constituye una de las actuaciones más sobresalientes de la postemporada de 2026.
Aunque Milwaukee deberá continuar buscando la victoria que necesita para conquistar la Serie Mundial, el relevista ya aseguró un lugar destacado en la historia de las Grandes Ligas.
Su trayectoria, marcada por una lesión importante, dificultades en las ligas menores y una transformación exitosa como relevista, representa una de las historias de superación más significativas de estos playoffs.







