La marca quedó confirmada con MLB, Elias Sports Bureau y Associated Press. Los Cachorros establecieron un récord de franquicia al anotar 30 carreras consecutivas sin recibir respuesta, superando la anterior marca de 29, registrada en 1876 y nuevamente en 1969. La racha comenzó durante la paliza 19-2 sobre Seattle, continuó con el 7-0 frente a Arizona y llegó a 30 cuando Michael Busch produjo la cuarta carrera del partido del martes 25 de agosto. La curiosidad es que esa misma noche los Diamondbacks terminaron remontando y ganaron 5-4.
Cachorros hacen historia con 30 carreras sin respuesta, aunque Arizona termina arruinando la noche
Los Cachorros de Chicago consiguieron una marca que ninguna otra edición del club había alcanzado durante sus 150 años de historia.
En medio de una impresionante explosión ofensiva durante su gira por la Costa Oeste, Chicago anotó 30 carreras consecutivas sin que sus rivales pudieran responder, estableciendo un nuevo récord de franquicia y dejando atrás una marca que llevaba más de medio siglo vigente.
La extraordinaria secuencia se extendió a través de tres partidos contra los Marineros de Seattle y los Diamondbacks de Arizona, combinando una ofensiva desbordada con varias entradas de dominio absoluto desde el montículo.
Sin embargo, el final fue completamente inesperado.
Después de construir una ventaja de 4-0 sobre Arizona y alcanzar oficialmente la carrera número 30, los Cachorros vieron cómo los Diamondbacks reaccionaban en las últimas dos entradas y terminaban ganando 5-4 con un jonrón de Ryan Waldschmidt para dejar al rival en el terreno.
Todo comenzó después de estar abajo 2-0
La historia empezó el domingo en Seattle.
Los Marineros anotaron dos carreras durante las primeras dos entradas y parecían encaminados a aprovechar un comienzo favorable.
A partir de ese momento, Chicago tomó control absoluto.
Los Cachorros produjeron 19 carreras consecutivas y terminaron ganando 19-2.
Michael Conforto inició la reacción con cuadrangular y Ian Happ conectó un grand slam dentro de una entrada de cinco carreras que cambió completamente el partido.
La ofensiva siguió aumentando la diferencia durante el resto de la tarde.
Nueve carreras en una sola entrada
Chicago convirtió la victoria sobre Seattle en una auténtica paliza durante la octava entrada.
Los Cachorros anotaron nueve carreras en ese episodio, uno de los ataques más grandes del club durante toda la temporada.
Pedro Ramírez añadió otro grand slam.
Pete Crow-Armstrong y Conforto también conectaron cuadrangulares.
Cuando terminó el partido, Chicago había producido 19 carreras después de permitir las primeras dos de Seattle.
La racha estaba oficialmente en 19.
Kevin Gausman mantiene el contador en movimiento
Un día después, la serie cambió de ciudad.
Chicago llegó a Phoenix para enfrentar a los Diamondbacks.
La ofensiva continuó exactamente donde había terminado.
Pero esta vez también apareció una actuación dominante de Kevin Gausman.
El veterano lanzó siete entradas en blanco, permitió solamente tres hits y consiguió seis ponches durante una victoria 7-0.
Los relevistas Ryan Zeferjahn y Caleb Thielbar completaron la blanqueada.
Eso significaba que Chicago había agregado otras siete carreras mientras su cuerpo de lanzadores mantenía nuevamente al rival en cero.
La secuencia llegó a 26 carreras consecutivas sin respuesta.
Conforto y Carson Kelly mantienen encendida la ofensiva
Michael Conforto volvió a tener un papel importante contra Arizona.
El jardinero conectó cuadrangular y terminó con tres imparables, incluyendo un doble y un sencillo.
Carson Kelly también desapareció la pelota.
Chicago terminó anotando siete carreras mientras Gausman y el bullpen se encargaban de que Arizona nunca apareciera en el marcador.
Los Cachorros habían pasado de una desventaja 2-0 frente a Seattle a superar a sus rivales 26-0 desde ese momento.
Faltaban solamente tres para igualar una vieja marca
El récord histórico de la franquicia era de 29 carreras consecutivas sin respuesta.
Según Elias Sports Bureau, los Cachorros habían llegado a esa cifra en dos oportunidades: primero en septiembre de 1876 y después nuevamente en mayo de 1969.
La versión de 2026 llegó al partido del martes contra Arizona necesitando tres para igualar y cuatro para romper el récord.
No tardó demasiado.
Ian Happ lleva la racha hasta 29
El partido permaneció sin anotaciones durante las primeras entradas.
En el cuarto episodio apareció Ian Happ.
El veterano conectó un jonrón de tres carreras frente a Brandon Pfaadt y puso a Chicago adelante 3-0.
Con ese batazo, los Cachorros llegaron a 29 carreras consecutivas.
La marca de 1969 estaba igualada.
Faltaba solamente una.
Michael Busch escribe la historia
La carrera número 30 llegó en la sexta entrada.
Michael Busch conectó un sencillo productor y llevó al plato otra anotación, ampliando la ventaja a 4-0.
Ese batazo estableció oficialmente el nuevo récord.
Treinta carreras anotadas de manera consecutiva sin que Seattle o Arizona pudieran responder.
Ningún equipo de los Cachorros había conseguido algo semejante durante los 150 años de historia de la franquicia.
Una marca que atravesó tres partidos
La distribución de la racha explica su magnitud.
Chicago anotó 19 carreras después de quedar abajo 2-0 frente a Seattle.
Luego agregó siete durante la blanqueada del lunes contra Arizona.
Finalmente produjo cuatro más durante las primeras seis entradas del martes.
19 + 7 + 4.
30 carreras.
Sin una sola respuesta rival durante ese tramo.
Clay Holmes parecía extender todavía más el dominio
Mientras la ofensiva alcanzaba el récord, Clay Holmes realizaba una excelente apertura.
El derecho trabajó siete entradas sin permitir carreras, concedió solamente dos hits y consiguió cinco ponches.
Después de siete episodios completos, Arizona todavía no había anotado.
La posibilidad de extender la secuencia seguía viva.
Chicago incluso parecía encaminado a otra victoria relativamente cómoda.
Arizona rompe finalmente la racha
Todo cambió durante la octava entrada.
Los Diamondbacks consiguieron finalmente atacar al bullpen de Chicago y anotaron tres carreras.
La racha histórica había terminado oficialmente.
Treinta carreras consecutivas.
Dos juegos completos y buena parte de un tercero sin respuesta.
Pero el partido todavía no había terminado.
El bullpen transforma un récord en una derrota
Chicago llegó al noveno episodio todavía adelante 4-3.
Jacob Webb tomó la pelota buscando preservar la ventaja.
No lo consiguió.
Después de que Arizona colocara un corredor en circulación, el novato Ryan Waldschmidt conectó un cuadrangular de dos carreras con dos outs y terminó el partido.
Diamondbacks 5.
Cachorros 4.
En cuestión de dos innings, una noche histórica terminó transformándose también en una de las derrotas más dolorosas de la gira.
Arizona remontó cuatro carreras
La victoria tuvo también importancia histórica para los Diamondbacks.
Arizona borró una desventaja de 4-0 y consiguió su 40ª victoria viniendo de atrás durante la temporada, igualando precisamente a los Cachorros con la mayor cantidad en Grandes Ligas.
La coincidencia añadió otra dimensión al resultado.
Chicago había establecido un récord ofensivo.
Arizona respondió con otra remontada memorable.
Waldschmidt vuelve a ser héroe
El jonrón de Waldschmidt no fue su primer batazo decisivo del mes.
Fue su segundo cuadrangular para dejar al rival en el terreno durante agosto.
El novato llegó como bateador emergente y encontró un slider en cuenta completa.
La pelota terminó fuera del estadio.
La celebración de Arizona borró completamente el ambiente de dominio que Chicago había construido durante casi tres partidos.
El récord, sin embargo, permanece
La derrota no cambia la marca.
Los Cachorros llegaron a 30 carreras consecutivas sin permitir ninguna del rival y eso permanece oficialmente como récord de franquicia.
El anterior registro de 29 había sobrevivido durante décadas.
La versión de 2026 finalmente lo superó.
La marca de 1969 tenía una historia impresionante
El récord anterior más reciente se había producido del 11 al 13 de mayo de 1969.
Chicago derrotó 8-0 a los Gigantes de San Francisco y posteriormente venció a los Padres 2-0 y 19-0 en partidos consecutivos.
Fueron tres blanqueadas consecutivas.
29 carreras anotadas.
Cero recibidas.
Durante 57 años nadie consiguió superar aquella secuencia.
También existía una marca de 1876
Elias Sports Bureau encontró otra racha de 29 carreras durante septiembre de 1876, una época completamente diferente del béisbol profesional.
Eso significa que la nueva marca supera registros asociados tanto con los primeros años de la franquicia como con uno de sus equipos históricos del siglo XX.
Una ofensiva en plena explosión
La racha también confirma el extraordinario momento ofensivo de Chicago.
El 19-2 frente a Seattle terminó una racha de tres derrotas consecutivas.
Posteriormente llegó el 7-0 en Arizona.
Y después cuatro carreras tempranas en el segundo partido frente a los Diamondbacks.
Durante casi tres encuentros, prácticamente todo funcionó.
Ian Happ estuvo en el centro de la historia
Happ tuvo participación directa en varios momentos decisivos.
Conectó el grand slam durante la paliza sobre Seattle.
Luego disparó el jonrón de tres carreras que llevó la racha hasta 29 frente a Arizona.
Su producción conecta literalmente el comienzo y la etapa final de la secuencia histórica.
Michael Conforto también fue protagonista
Conforto conectó cuadrangulares en partidos consecutivos durante el inicio de la racha.
Su ofensiva ayudó a activar el ataque contra Seattle y posteriormente volvió a producir durante la blanqueada sobre Arizona.
Chicago no dependió de un solo bateador.
Ese fue probablemente el aspecto más impresionante.
Producción distribuida por toda la alineación
Happ.
Conforto.
Pedro Ramírez.
Pete Crow-Armstrong.
Carson Kelly.
Michael Busch.
Todos participaron en diferentes momentos.
La marca de 30 carreras consecutivas fue el resultado de una ofensiva completa, no simplemente de una gran noche individual.
El pitcheo merece la misma atención
Para que exista una racha de “carreras sin respuesta” se necesitan dos cosas.
Anotar.
Y no permitir.
Kevin Gausman lanzó siete entradas en blanco el lunes.
Clay Holmes hizo exactamente lo mismo el martes.
Entre ambos mantuvieron a Arizona sin carreras durante 14 innings consecutivos como abridores.
Eso fue tan importante para la marca como los cuadrangulares.
La paradoja de una noche histórica
La historia terminó teniendo dos titulares completamente diferentes.
El primero:
Los Cachorros establecen un récord de franquicia con 30 carreras consecutivas sin respuesta.
El segundo:
Los Diamondbacks remontan un 4-0 y ganan 5-4 con un jonrón de oro.
Ambos ocurrieron en el mismo partido.
Chicago conserva una buena posición en el Comodín
Pese a la derrota, los Cachorros mantuvieron una ventaja de tres juegos sobre Philadelphia por el primer puesto de Comodín de la Liga Nacional.
Eso reduce parcialmente el impacto negativo del resultado.
Pero el bullpen continúa generando interrogantes después de varias derrotas tardías recientes.
Arizona sigue respirando en la carrera
Para los Diamondbacks, el triunfo tuvo un valor enorme.
Arizona quedó apenas un juego detrás de San Diego por el último puesto de Comodín de la Liga Nacional.
Eso explica la intensidad de la celebración.
No fue simplemente arruinar una marca histórica.
Fue ganar un partido fundamental para mantenerse en la pelea por octubre.
Treinta carreras que quedarán en los libros
El final del martes fue doloroso para Chicago.
Pero no puede borrar lo ocurrido antes.
Después de permitir dos carreras a Seattle durante las primeras dos entradas del domingo, los Cachorros construyeron una secuencia que atravesó tres partidos.
Anotaron 19.
Luego siete.
Luego cuatro.
Treinta carreras consecutivas.
Una más que cualquier otro equipo de los Cachorros en 150 años.
Arizona finalmente terminó la racha.
Y después ganó el partido.
Pero el récord ya estaba escrito.







