POR ANA LUISA ARIAS
SANTO DOMINGO, República Dominicana.─ Después de quedarse fuera de la postemporada en 2025, el conjunto de Queens volvió a fracasar en su intento de regresar a octubre y llega a la última semana de la campaña con récord de 71-85. Sin embargo, dentro de una temporada que estuvo muy lejos de las expectativas, este último tramo también ha dejado algunas razones para mirar hacia 2027 con algo de esperanza.
Quizás la más importante sea la aparición de una nueva generación.
Carson Benge y A.J. Ewing han comenzado a dejar de ser vistos solamente como parte del futuro de la organización. Benge, particularmente, ha tenido una temporada de novato que merece atención: el pasado 17 de septiembre alcanzó su hit número 156 y superó los 155 de Pete Alonso para establecer un nuevo récord de imparables para un novato de los Mets.
El jardinero también suma 19 cuadrangulares y 22 bases robadas, mientras Ewing ha aportado velocidad y dinamismo al lineup, llegando a 24 bases robadas para igualar el récord de franquicia para un novato establecido por Mookie Wilson. Los dos también han elevado su producción en la recta final. Ewing batea .321 con tres jonrones y 10 impulsadas en sus últimos 15 partidos, mientras Benge registró 13 hits y tres cuadrangulares en un período reciente de 10 encuentros.
El viernes ante Philadelphia hubo una pequeña muestra de lo que los Mets esperan ver con mayor frecuencia en 2027. Benge produjo la primera carrera, Ewing agregó un sencillo de dos vueltas y Juan Soto terminó la noche con tres hits, incluyendo un cuadrangular de tres carreras, para ayudar a romper una racha de cinco derrotas consecutivas. Un día después, Nueva York volvió a ganar, esta vez 10-3, con tres hits y el jonrón número 19 de Benge.
Y es que la juventud no se está haciendo sentir solamente con el bate.
Desde el montículo, Nolan McLean, Christian Scott y Zac Thornton también han dado señales alentadoras pensando en la rotación del próximo año. McLean encabeza al grupo con efectividad de 3.18 y 189 ponches en 172.2 entradas. Scott, en su primera temporada de regreso tras una cirugía Tommy John, acumula 134 ponches en 110 innings y efectividad de 3.85.
Thornton también ha aprovechado sus oportunidades: el zurdo redujo su efectividad a 3.40 después de lanzar seis entradas de dos carreras ante Philadelphia, su segunda apertura consecutiva permitiendo apenas dos anotaciones. Ese aporte adquiere todavía más relevancia después de una temporada en la que varias de las apuestas por jugadores de experiencia no dieron los resultados esperados. Luis Robert Jr., una de las principales adquisiciones de la temporada baja, terminó su paso por Queens con 10 cuadrangulares y OPS de .702 en 58 partidos antes de ser colocado en waivers y reclamado por Baltimore, en un año afectado por las lesiones. Jorge Polanco tampoco logró establecerse.
Disputó apenas 37 encuentros, bateó .148 con dos jonrones y seis carreras impulsadas, y su temporada terminó anticipadamente por problemas en el tobillo izquierdo que requirieron cirugía. En contraste, la producción de los más jóvenes ha cambiado un poco el tono de estas últimas semanas. No significa que los Mets hayan encontrado todas las respuestas, pero al menos algunas piezas comienzan a reclamar un lugar en la conversación de cara al próximo año.
Pero no todo es color de rosa.
Los Mets todavía tendrán que responder preguntas importantes sobre la composición del roster con el que intentarán regresar a la postemporada en 2027, y una de las principales gira alrededor de Bo Bichette. El infielder firmó un contrato de tres años y $126 millones antes de esta temporada, pero el acuerdo incluye opciones que le permiten salir después de 2026 y nuevamente después de 2027. Una vez termine la campaña, tendrá que decidir si permanece en Queens o regresa al mercado.
La decisión no parece tan sencilla. Después de un comienzo complicado, Bichette ha mejorado durante la segunda mitad y podría convertirse en uno de los jugadores de posición más atractivos de una clase de agentes libres limitada. Al mismo tiempo, quedarse con los Mets le garantiza otros $84 millones durante las próximas dos temporadas.
Los Mets llegarán al invierno con muchas más preguntas que respuestas y con el peso de dos temporadas consecutivas sin playoffs. Pero entre el crecimiento de sus jóvenes, una posible rotación que comienza a tomar forma y Soto y Lindor todavía como figuras centrales del proyecto, este cierre al menos ha dejado algo que escaseó durante buena parte del año: razones para que los fanáticos de Queens tengan un poco de esperanza de cara a 2027.






