El extraordinario debut del dominicano Joshua Báez en las Grandes Ligas ya despertó el interés del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.
Menos de 24 horas después de convertirse en el primer jugador en la historia de MLB en conectar tres jonrones durante su debut, representantes del museo se comunicaron para consultar sobre la posibilidad de incorporar algunos de los objetos utilizados por el prospecto de los Cardenales de San Luis durante aquella inolvidable jornada en Wrigley Field.
Entre las piezas que podrían terminar formando parte de la colección histórica se encuentran unos spikes prestados que Báez utilizó durante el partido y que, curiosamente, pertenecían originalmente a su compañero Blaze Jordan.
Un debut histórico con equipo prestado
La historia detrás de los zapatos añade todavía más particularidad a una jornada ya extraordinaria.
Cuando Báez llegó al Wrigley Field para disputar su primer encuentro en Grandes Ligas no tenía preparado completamente su uniforme para la ocasión. Su compañero Bryan Torres consideró que el dominicano debía lucir mejor para un momento tan especial y comenzó a buscar implementos que combinaran con los colores de San Luis.
El problema principal era encontrar spikes talla 12.
Torres terminó encontrando un par limpio perteneciente a Blaze Jordan. También consiguió un cinturón rojo y unos guantes de bateo de José Fermín, completando así el atuendo con el que Báez terminaría haciendo historia.
Jonrón con el primer lanzamiento que vio
Báez no necesitó tiempo para adaptarse.
El dominicano conectó un cuadrangular ante el primer lanzamiento que vio en Grandes Ligas, una recta de Matthew Boyd que salió disparada hacia el jardín central.
Statcast calculó el batazo en 449 pies, una impresionante presentación para un jugador que apenas comenzaba su carrera en el máximo nivel.
Pero aquello apenas fue el comienzo.
Tres jonrones para entrar directamente en la historia
Báez volvió a sacar la pelota del parque en el tercer episodio y agregó un tercer cuadrangular en el sexto.
Con esa actuación se convirtió en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en conectar tres jonrones durante su debut.
Además, terminó la jornada con cinco carreras impulsadas y produjo sus cuadrangulares frente a tres tipos diferentes de lanzamientos, una característica que impresionó especialmente al dirigente dominicano Oliver Mármol.
Mármol destacó posteriormente que Báez había respondido ante una recta, un slider y un cambio, utilizando además diferentes zonas del terreno para conectar sus batazos.
Cooperstown llama inmediatamente
La magnitud de la actuación no pasó desapercibida.
Para la mañana siguiente, el Salón de la Fama ya había contactado al entorno de Báez buscando obtener objetos utilizados durante el encuentro.
Los famosos spikes prestados aparecen entre las piezas de mayor interés. Dentro de los zapatos todavía está escrito el apellido “Jordan”, un detalle que convierte la historia en una curiosidad todavía mayor.
Blaze Jordan incluso reaccionó con humor al darse cuenta de que un objeto con su nombre podría terminar exhibido en Cooperstown debido a la histórica actuación de su compañero.
Báez todavía quiere seguir usando los spikes
Por ahora, el dominicano no parece tener prisa por desprenderse de los zapatos.
Báez manifestó su intención de continuar utilizándolos durante sus próximos encuentros, aunque reconoció que Cooperstown ya mostró interés en llevárselos.
Después de conectar tres cuadrangulares con ellos en su debut, resulta comprensible que quiera mantenerlos consigo durante algún tiempo.
También recuperaron las pelotas de sus primeros jonrones
Los spikes no son los únicos recuerdos que quedarán de aquella noche.
Las pelotas correspondientes a los primeros dos cuadrangulares de Báez fueron recuperadas y el jugador indicó que planeaba llevarlas a su casa.
La pelota del tercer jonrón todavía no había sido localizada al momento del reporte del domingo.
Estos objetos podrían convertirse en piezas especialmente valiosas para el propio jugador después de protagonizar un debut sin precedentes.
Oliver Mármol también guardó un recuerdo
El dirigente de los Cardinals entendió inmediatamente la importancia del partido.
Mármol conservó su tarjeta del juego, algo que, según MLB, solamente hace durante encuentros especialmente significativos. También planeaba conseguir las firmas de los compañeros de Báez antes de entregársela al joven dominicano.
El detalle demuestra cuánto impacto generó la actuación dentro del propio clubhouse de San Luis.
De prospecto a fenómeno en una sola noche
Báez llegó a las Grandes Ligas considerado el prospecto número tres de los Cardinals, pero apenas necesitó un partido para hacerse conocido mucho más allá de la organización.
Tres jonrones, cinco carreras impulsadas, un batazo ante el primer lanzamiento de su carrera y una llamada prácticamente inmediata desde Cooperstown transformaron su estreno en una de las historias más memorables de la temporada 2026.
El reto ahora será mantener la producción una vez desaparezca la emoción inicial.
La historia apenas comienza
Nadie puede esperar razonablemente que Báez repita una actuación de tres cuadrangulares cada vez que salga al terreno.
Pero tampoco nadie esperaba que consiguiera algo semejante durante su primer juego.
Su histórica presentación ya está asegurada en los libros de récords y, si Cooperstown termina incorporando los spikes u otros objetos utilizados durante aquella jornada, una parte de aquel debut quedará preservada permanentemente dentro de la historia del béisbol.
Para Joshua Báez, lo sucedido en Chicago fue apenas su primer partido en las Grandes Ligas. Para MLB, ya fue una noche digna del Salón de la Fama.







