Marcus Semien no dejó pasar su segunda oportunidad. En una séptima entrada cargada de tensión, el veterano conectó un triple productor de dos carreras que terminó inclinando el partido a favor de los Mets de Nueva York, quienes vencieron 6-4 a los Filis de Filadelfia en el Citizens Bank Park.
La jugada clave llegó con dos corredores en base, dos outs y el duelo todavía abierto. Semien parecía haber fallado el turno cuando abanicó un lanzamiento en cuenta de 2-2, pero el umpire del plato Brian Walsh determinó que la pelota había sido rozada de foul antes de caer al suelo. Filadelfia pensó que la entrada había terminado, pero el bateador de los Mets siguió con vida.
Un pitcheo después, Semien castigó un sinker de alta velocidad y envió la pelota contra la barda del jardín central. El batazo limpió las bases, empujó dos carreras y dio a Nueva York una ventaja de tres anotaciones que terminaría siendo suficiente para que el bullpen cerrara el compromiso.
Fue una jugada de enorme peso en un partido que había tenido varios cambios de momento. Los Mets habían pegado primero gracias al poder de Juan Soto, quien abrió la pizarra con un jonrón solitario ante Aaron Nola en el primer episodio. El dominicano volvió a castigar en el tercer inning, conectando su segundo cuadrangular del encuentro y el número 17 de la temporada.
Soto sigue encendido desde mediados de mayo y su producción ha sido una de las principales razones del repunte ofensivo de Nueva York. En Filadelfia volvió a mostrar esa combinación de paciencia, fuerza y capacidad para castigar errores, especialmente en turnos tempranos donde puso presión inmediata sobre Nola.
Los Filis, sin embargo, no se quedaron atrás. Alec Bohm respondió con batazos productores y Filadelfia logró empatar el encuentro en la cuarta entrada. Durante varios episodios, el partido tomó forma de duelo divisional cerrado, con dos equipos buscando cada detalle para romper la igualdad.
Ese detalle terminó apareciendo en el séptimo. Eric Wagaman, entrando como emergente, dio un sencillo productor ante el zurdo venezolano José Alvarado para poner a los Mets arriba. Luego vino el turno de Semien, primero salvado por una decisión arbitral correcta y luego convertido en el batazo que definió la noche.
Para Semien, el triple también representa otra señal positiva dentro de un proceso de recuperación ofensiva. Después de un inicio difícil con los Mets, el veterano ha comenzado a levantar su producción en las últimas semanas, mostrando más fuerza y mejores contactos. Su batazo ante los Filis llegó en un momento ideal para reforzar esa tendencia.
Sean Manaea también tuvo un papel importante. En su regreso a la rotación, el zurdo volvió a ofrecer una salida competitiva, dando a Nueva York la estabilidad necesaria para mantenerse en el juego hasta que la ofensiva encontrara el golpe decisivo. No fue una noche sencilla, pero sí una de esas aperturas que ayudan a sostener una serie exigente.
El bullpen de los Mets completó el trabajo después del ataque de tres carreras en la séptima. Con la ventaja ampliada, los relevistas de Nueva York protegieron el margen y aseguraron el segundo triunfo consecutivo del equipo de Queens.
Para los Mets, ganar el primero de la serie ante los Filis tiene un valor especial. No solo se trata de vencer a un rival directo de la División Este de la Liga Nacional, sino de hacerlo en su casa y con aportes de varios frentes: poder de Soto, oportunidad de Semien, bateo emergente y relevo efectivo.
Filadelfia quedó con la frustración de una jugada que pareció cerrar la entrada, pero que terminó abriendo la puerta al golpe definitivo. En partidos de este nivel, una pulgada del bate puede cambiarlo todo. Semien rozó la pelota, sobrevivió al turno y luego hizo pagar caro a los Filis.
Nueva York salió de la noche con una victoria de carácter. Soto puso el poder, Semien puso el batazo grande y los Mets dieron el primer golpe en una serie que puede pesar mucho en la pelea divisional.








