NUEVA YORK.─ Los Knicks de Nueva York comenzaron las semifinales de la Conferencia Este con una declaración de fuerza. Frente a unos 76ers que llegaron sin respuestas defensivas, el equipo dirigido por Tom Thibodeau dominó de principio a fin y aplastó 137-98 a Filadelfia en el Juego 1 disputado en el Madison Square Garden.
El gran protagonista fue Jalen Brunson, quien volvió a asumir el mando ofensivo con una actuación de alto nivel. El base terminó con 35 puntos, incluidos 27 en la primera mitad, marcando el ritmo de una ofensiva que jugó con fluidez, encontró tiros abiertos y castigó cada desajuste defensivo de los Sixers.
Nueva York no solo ganó; impuso marcas importantes. Los Knicks lanzaron para 63.1% de campo y 51.4% desde la línea de tres, porcentajes que establecieron récords de franquicia en playoffs bajo esas condiciones de volumen. También se convirtieron en apenas el segundo equipo en la historia de la NBA que gana partidos consecutivos de postemporada por al menos 30 puntos en series diferentes.
El respaldo ofensivo fue amplio. OG Anunoby aportó 18 puntos con gran eficiencia, mientras Karl-Anthony Towns y Mikal Bridges sumaron 17 unidades cada uno. Esa producción colectiva permitió que los Knicks tomaran control desde el primer cuarto y ampliaran la ventaja hasta convertir el segundo tiempo en un trámite.
Filadelfia, en cambio, nunca encontró comodidad. Paul George encabezó a los Sixers con 17 puntos, mientras Joel Embiid terminó con 14 y Tyrese Maxey con 13, cifras insuficientes para competir contra un rival que mantuvo intensidad ofensiva y defensiva durante casi todo el encuentro.
La defensa de Nueva York volvió a ser una pieza central. Los Knicks limitaron a su rival a menos de 100 puntos por cuarto partido consecutivo de playoffs, una señal clara de que su dominio reciente no depende únicamente del acierto ofensivo. La presión sobre el balón, las ayudas rápidas y el control del ritmo dejaron a Philadelphia sin continuidad.
El resultado también prolonga el momento arrollador de los Knicks en esta postemporada. Después de cerrar la primera ronda con una paliza sobre Atlanta, Nueva York abrió la segunda fase con otra exhibición contundente, confirmando que llega a esta serie con confianza, profundidad y una identidad muy marcada. Sky Sports destacó que los Knicks se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NBA en ganar tres partidos consecutivos de playoffs por al menos 25 puntos.
Para los Sixers, la derrota deja una alerta inmediata. El equipo necesita una respuesta mucho más agresiva en el Juego 2, especialmente de Embiid y Maxey, si pretende evitar que la serie se incline rápidamente del lado neoyorquino. Para los Knicks, en cambio, el primer golpe fue contundente: defendieron su casa, dominaron el ritmo y enviaron un mensaje claro al Este.






