MILWAUKEE.─ Los Cerveceros de Milwaukee jugaron una noche que pareció salida de un videojuego. Con el personaje Pablo Sánchez, leyenda virtual de Backyard Baseball, presente en el American Family Field, Milwaukee explotó con siete carreras en el segundo inning y terminó triturando 16-2 a los Gigantes de San Francisco en el inicio de una serie de cuatro juegos.
La conexión entre el homenaje y la ofensiva fue inmediata. MLB.com destacó que, justo después de la aparición de Pablo Sánchez en el estadio, los Cerveceros armaron su segundo inning más productivo de la temporada. La ofensiva comenzó cuando Jake Bauers desafió un tercer strike cantado en cuenta llena, ganó la revisión mediante ABS y convirtió el turno en boleto. Desde ahí, Milwaukee no miró atrás.
El rally tomó forma con una cadena de turnos productivos. Sal Frelick respondió con doble remolcador, Luis Rengifo empató el juego con sencillo productor y luego la alineación siguió acumulando tráfico, contacto y presión ante el abridor Landen Roupp. Los Cerveceros enviaron 10 bateadores al plato y seis jugadores consecutivos lograron embasarse durante el ataque.
La entrada cambió por completo el partido. San Francisco había tomado ventaja 2-0 con un jonrón de Matt Chapman, su primero desde el 31 de marzo, pero Roupp no pudo sostener el margen. El derecho terminó permitiendo ocho carreras en cuatro entradas, en una salida complicada que también estuvo marcada por molestias físicas no diagnosticadas en la espalda, según reportes desde San Francisco.
Brice Turang fue una de las grandes historias de la noche. Llegó al juego en una sequía de 0-21, pero rompió el mal momento con un doble hacia la banda contraria y luego aportó un triple de dos carreras dentro de la gran explosión del segundo inning. Su reacción fue clave para una ofensiva que terminó con 18 hits y 11 boletos.
Milwaukee no bajó el ritmo después del segundo episodio. Christian Yelich y David Hamilton conectaron tres hits cada uno y anotaron tres carreras, mientras Jackson Chourio agregó dos imparables y tres remolcadas. Todos los titulares de los Cerveceros se embasaron y ocho de ellos terminaron con al menos dos hits, una muestra de dominio colectivo.
En el montículo, Shane Drohan abrió por Milwaukee y logró estabilizarse tras el jonrón temprano de Chapman. Luego, el bullpen completó la tarea con Chad Patrick, DL Hall, Grant Anderson y Jake Woodford, limitando a los Gigantes después del golpe inicial. Patrick terminó apuntándose la victoria en relevo.
La paliza fue tan amplia que San Francisco terminó utilizando al jugador de posición Buddy Kennedy como lanzador en el octavo inning. Para los Gigantes, la derrota fue un contraste fuerte después de venir de una jornada ofensiva de 25 hits en Colorado; esta vez apenas conectaron cinco imparables y sufrieron otra caída dentro de una racha negativa.
Para los Cerveceros, el triunfo extendió su buen momento con seis victorias en sus últimos siete partidos. Más allá del marcador, la noche dejó una imagen perfecta para la memoria del club: Pablo Sánchez en la pantalla, el estadio encendido y una ofensiva que jugó como si tuviera activado el modo legendario.








