DETROIT.─ Los Cavaliers de Cleveland dieron el golpe más importante de la serie en el momento de mayor presión. Con una remontada tardía, una prórroga manejada con temple y otra noche de liderazgo de James Harden y Donovan Mitchell, Cleveland venció 117-113 a los Pistons de Detroit y tomó ventaja 3-2 en las semifinales de la Conferencia Este.
Detroit parecía tener el partido bajo control. Los Pistons llegaron a estar arriba por 15 puntos en la primera mitad y todavía ganaban 103-94 con poco más de dos minutos por jugar en el último cuarto. Pero los Cavaliers cerraron el tiempo reglamentario con una reacción de 13-0, mantuvieron a Detroit sin anotar durante cinco minutos entre el cierre del cuarto período y el inicio del tiempo extra, y cambiaron por completo el rumbo del encuentro.
James Harden fue el motor ofensivo de Cleveland con 30 puntos, ocho rebotes y seis asistencias, su mejor actuación anotadora en estos playoffs. El veterano también apareció en el cierre, convirtiendo tiros libres importantes y capturando un rebote ofensivo clave tras fallar desde la línea, una jugada que ayudó a sellar la victoria visitante.
Mitchell, que venía de una actuación histórica en el Juego 4 al igualar un récord de playoffs con 39 puntos en una segunda mitad, esta vez terminó con 21 puntos, incluidos siete en la prórroga. Su triple a falta de 2:39 en el tiempo extra le dio a Cleveland una ventaja de siete puntos y terminó siendo una de las jugadas decisivas de la noche.
El respaldo interior también fue determinante. Evan Mobley aportó 19 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias, además de convertir los tiros libres que igualaron el marcador a 103 con 45.2 segundos por jugar en el último cuarto. Jarrett Allen sumó 16 puntos y 10 rebotes, mientras Max Strus agregó 20 unidades y ocho tableros.
Los Pistons tuvieron una actuación estelar de Cade Cunningham, quien terminó con 39 puntos, nueve rebotes y siete asistencias. El base mantuvo a Detroit con vida hasta el final y anotó un tiro de media distancia que acercó a su equipo a dos puntos con 25 segundos restantes en la prórroga, pero no fue suficiente para evitar una derrota dolorosa.
El cierre del tiempo reglamentario también dejó polémica. En la última posesión, Ausar Thompson bloqueó un intento de Mitchell y luego cayó tras contacto con Allen mientras perseguía la pelota. Los Pistons reclamaron falta, pero los árbitros no sancionaron nada. El jefe de la tripleta, Tony Brothers, explicó después que el contacto fue considerado incidental.
La derrota deja a Detroit contra la pared por cuarta vez en esta postemporada. Los Pistons, que comenzaron la serie con ventaja y llegaron a soñar con colocarse 3-2, ahora deberán ganar en Cleveland para forzar un séptimo partido de regreso en Michigan.
Para los Cavaliers, el triunfo representa su primera victoria como visitantes en estos playoffs y una muestra de carácter en una serie que ha tenido cambios bruscos de ritmo. Cleveland no solo recuperó el control: ahora tiene la oportunidad de cerrar la semifinal en casa y avanzar a la final del Este, donde ya esperan los Knicks de Nueva York.








