WASHINGTON.─ Los Mets de Nueva York siguen dando señales de recuperación, y esta vez el despertar llegó desde uno de los bates más necesitados de una noche positiva. Bo Bichette conectó un jonrón solitario, se embasó cuatro veces y remolcó tres carreras en la victoria 16-7 en 12 entradas sobre los Nacionales de Washington en el Nationals Park.
El cuadrangular de Bichette llegó en el séptimo episodio, cuando Nueva York ganaba por una carrera. El antesalista atacó una curva alta del zurdo Mitchell Parker y envió la pelota a 409 pies por el jardín izquierdo para ampliar la ventaja de los Mets. Fue su primer extrabase en 82 apariciones al plato, un dato que explica el peso emocional y deportivo del batazo.
La actuación tuvo valor especial porque Bichette venía siendo señalado por su bajo rendimiento ofensivo desde su llegada a Queens. En sus primeros 46 juegos con los Mets acumulaba -0.7 de WAR, según Baseball Reference citado por MLB.com, una muestra de lo difícil que había sido su adaptación. Por eso, más que un jonrón, el batazo representó una posible señal de reinicio para un jugador llamado a ser importante en la alineación.
El partido, sin embargo, no se decidió hasta mucho después. Washington respondió en varias ocasiones y obligó a jugar entradas extras, pero los Mets rompieron todo en el inning 12 con un rally de 10 carreras, una explosión que transformó un duelo apretado en una paliza. Carson Benge abrió el camino con un sencillo productor que puso arriba a Nueva York, y más tarde Bichette coronó el ataque con un doble de dos carreras.
Benge volvió a ser clave en un momento de presión. El novato consiguió su tercer hit productor de ventaja en entradas extras durante la última semana, luego de dos batazos de oro recientes en el Citi Field. Su contacto ante Paxton Schultz desató el rally grande de los Mets y confirmó que está ganando peso en turnos decisivos.
La ofensiva de Nueva York también contó con otro batazo imponente de Brett Baty, quien conectó un jonrón de 451 pies, el más largo para los Mets en la temporada hasta ese momento. Juan Soto, Marcus Semien y A.J. Ewing también aportaron dentro de una noche en la que la alineación visitante terminó castigando cada error del pitcheo y la defensa de Washington.
Los Nacionales tuvieron oportunidades para ganar antes del colapso. Dejaron 19 corredores en base, incluyendo amenazas importantes en el noveno y décimo inning, pero no lograron ejecutar con el juego en sus manos. Esa falta de contundencia terminó siendo castigada de forma brutal por una ofensiva de los Mets que no perdonó en el capítulo 12.
Para Nueva York, el triunfo extendió su buen momento con una tercera victoria consecutiva y reforzó la sensación de que el equipo empieza a encontrar respuestas desde varias partes del roster. Para Bichette, la noche puede ser todavía más significativa: después de semanas de dudas, produjo con poder, paciencia y contacto en el tramo más importante del juego.






