Cal Raleigh sigue enviando señales positivas a los Marineros de Seattle. El receptor, uno de los bates más importantes del equipo, volvió a mostrar poder durante su asignación de rehabilitación en Triple-A Tacoma y se acerca cada vez más a su regreso a las Grandes Ligas.
Raleigh, quien ha estado fuera de acción desde el 14 de mayo por una lesión en el oblicuo, conectó otro cuadrangular en las menores, reforzando la sensación de que su bate está respondiendo en el momento correcto. Más allá del jonrón, la señal más importante para Seattle ha sido su progreso físico, especialmente porque ya volvió a trabajar detrás del plato durante varios innings.
El regreso a la receptoría representa un paso clave en su recuperación. Raleigh jugó cinco entradas como catcher el miércoles y luego aumentó la carga a ocho entradas el jueves, una evolución importante para un jugador cuya exigencia defensiva va mucho más allá de tomar turnos como bateador designado.
Los Marineros han manejado su rehabilitación con cautela, pero el calendario empieza a tomar forma. La organización podría mantenerlo en Triple-A durante el fin de semana, con la próxima serie en casa ante los Orioles como una posible fecha para su retorno al equipo grande.
Para Seattle, recuperar a Raleigh sería una noticia de alto impacto. Su presencia no solo fortalece la alineación con poder desde ambos lados del plato, también devuelve liderazgo y estabilidad a una posición clave. El club ha tenido que lidiar con varias lesiones durante las últimas semanas, por lo que contar nuevamente con su receptor titular puede cambiar el tono competitivo del equipo.
Raleigh viene de consolidarse como una de las figuras más importantes de la franquicia. Su poder, defensa y manejo del cuerpo monticular lo convierten en una pieza difícil de reemplazar. Por eso, cada avance en Triple-A ha sido seguido de cerca por la organización y por una afición que espera verlo de vuelta cuanto antes.
Aunque todavía no hay una fecha oficial definitiva, las señales son alentadoras. Si no aparece ningún contratiempo físico, Raleigh podría estar muy cerca de volver al roster activo y darle a los Marineros un impulso necesario en una etapa importante de la temporada.
Su rehabilitación ha dejado algo claro: el swing está vivo, la condición física va en progreso y Seattle empieza a preparar el terreno para recuperar a uno de sus jugadores más determinantes.





