KANSAS CITY.─ Los Yankees de Nueva York no necesitaron esperar demasiado para convertir la noche en una paliza. Con una ofensiva histórica de 24 hits, seis jonrones y producción desde todos los puntos del lineup, el equipo del Bronx aplastó 15-1 a los Reales de Kansas City, mientras Cam Schlittler volvió a entregar una apertura sólida desde el montículo.
Schlittler trabajó seis entradas, permitió apenas una carrera, cuatro imparables, ponchó a seis y no otorgó boletos. Su única mancha fue un jonrón solitario de Bobby Witt Jr. en el tercer episodio, pero fuera de ese batazo mantuvo bajo control a una ofensiva de Kansas City que nunca encontró ritmo.
La salida reforzó el excelente inicio de temporada del derecho. Con la victoria, Schlittler mejoró su marca a 7-2 y bajó su efectividad a 1.50. Según MLB.com, esa efectividad es la segunda más baja para un lanzador de los Yankees en sus primeras 12 aperturas de una campaña desde que las carreras limpias se oficializaron como estadística en 1913, solo detrás de Ray Caldwell, quien tuvo 1.46 en 1914.
El dirigente Aaron Boone había destacado antes del partido la mentalidad competitiva del joven abridor. Boone señaló que Schlittler “quiere la pelota” y no solo espera lanzar bien, sino dominar, una confianza que ha acompañado su rápida consolidación dentro de la rotación de Nueva York.
Pero si Schlittler puso el orden desde la lomita, la ofensiva hizo el resto con una de las exhibiciones más completas de la temporada. Los Yankees conectaron seis cuadrangulares y, por primera vez en la historia de la franquicia, todos sus titulares terminaron con al menos dos hits.
Amed Rosario lideró el ataque con dos jonrones, cuatro hits y cuatro carreras impulsadas. También se fueron profundo Cody Bellinger, Anthony Volpe, Trent Grisham y Jazz Chisholm Jr., en una noche donde cinco bateadores se combinaron para producir 12 carreras.
Nueva York golpeó desde el inicio. Los Yankees fabricaron cuatro carreras en la primera entrada ante Bailey Falter y siguieron ampliando la ventaja inning tras inning. Falter apenas pudo completar poco más de dos episodios, permitiendo siete carreras y nueve hits sin registrar ponches, mientras Kansas City veía cómo el partido se escapaba demasiado temprano.
La victoria también extendió el dominio reciente de los Yankees sobre los Reales. Nueva York llegó a 14 triunfos consecutivos frente a Kansas City, incluyendo enfrentamientos de postemporada, una racha que refleja la diferencia actual entre ambos clubes. Los Reales, por su parte, han perdido 14 de sus últimos 19 juegos.
Para los Yankees, la lectura fue doblemente positiva: la ofensiva explotó como no lo había hecho en semanas y Schlittler volvió a lanzar con la madurez de un abridor de alto nivel. En una temporada larga, noches así no solo suman una victoria; también refuerzan la sensación de que Nueva York tiene una rotación con presente y futuro.






