NUEVA YORK, Estados Unidos. — Los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz llegaron este lunes 2 de noviembre de 2026 a una etapa decisiva de su proceso judicial, con el inicio del juicio federal en Brooklyn por acusaciones de presunta manipulación de lanzamientos durante partidos de las Grandes Ligas.
Los peloteros, vinculados a los Guardianes de Cleveland, están señalados de participar en un supuesto acuerdo con apostadores de República Dominicana para alterar resultados de lanzamientos individuales y facilitar apuestas deportivas.
De acuerdo con la Fiscalía federal estadounidense, las operaciones investigadas habrían permitido a los apostadores obtener beneficios de al menos 460,000 dólares entre 2023 y 2025.
Ambos jugadores rechazaron las acusaciones y se declararon no culpables de los cargos presentados en su contra. El juicio, que se desarrolla ante la jueza Kiyo A. Matsumoto, podría extenderse aproximadamente un mes.
Una investigación que comenzó por movimientos sospechosos en las apuestas
Las autoridades federales sostienen que el supuesto esquema comenzó en mayo de 2023, cuando Emmanuel Clase habría compartido información confidencial sobre determinados lanzamientos con personas dedicadas a realizar apuestas deportivas.
Según la acusación, los apostadores conocían anticipadamente detalles relacionados con la velocidad, el tipo de lanzamiento y la posibilidad de que la pelota terminara fuera de la zona de strike.
Esta información les habría permitido realizar apuestas específicas durante los partidos, obteniendo una ventaja frente a otros participantes que desconocían las supuestas decisiones previamente coordinadas.
La Fiscalía afirma que Ortiz se incorporó al esquema en junio de 2025, cuando presuntamente aceptó modificar algunos de sus lanzamientos a cambio de compensaciones económicas.
Las acusaciones surgieron después de que MLB detectara actividad inusual en el mercado de apuestas y comunicara sus hallazgos a las autoridades federales.
Los lanzamientos de Luis Ortiz que están bajo investigación
Entre las pruebas presentadas por los investigadores figuran dos encuentros disputados por los Guardianes durante junio de 2025.
La Fiscalía sostiene que, durante el partido del 15 de junio, Ortiz habría aceptado lanzar deliberadamente una pelota fuera de la zona de strike, a cambio de un supuesto pago de 5,000 dólares.
Las autoridades también identificaron un episodio similar ocurrido el 27 de junio, cuando presuntamente se acordaron compensaciones de 7,000 dólares para Ortiz y Clase.
Estos acontecimientos forman parte de la acusación que será sometida al escrutinio del jurado. La defensa podrá cuestionar tanto la interpretación de los lanzamientos como las pruebas relacionadas con los presuntos acuerdos económicos.
Los abogados de los jugadores sostienen que las variaciones en la velocidad y ubicación de los pitcheos correspondían a decisiones deportivas legítimas, destinadas a dificultar el trabajo de los bateadores.
Cuatro cargos federales y posibles consecuencias penales
El Departamento de Justicia de Estados Unidos identificó cuatro acusaciones principales contra los lanzadores.
La eventual responsabilidad de ambos peloteros dependerá de las pruebas presentadas durante el juicio y de la decisión que adopte el jurado.
La defensa cuestionará la interpretación de los lanzamientos
Uno de los principales puntos de discusión será determinar si los movimientos investigados realmente respondían a acuerdos con apostadores o si formaban parte de las estrategias habituales de los lanzadores.
Para ello, se espera la participación de testigos vinculados a los Guardianes de Cleveland y a las Grandes Ligas, incluidos receptores, directivos y otras personas familiarizadas con el funcionamiento de los equipos.
La jueza Matsumoto también adoptó una decisión relevante antes del inicio del juicio, al impedir que la Fiscalía presentara determinada documentación sobre una supuesta deuda tributaria de 500,000 dólares atribuida a Clase.
El tribunal consideró que esa información había sido entregada fuera del plazo correspondiente para compartir pruebas con la defensa.
La exclusión limita el uso de esos documentos, pero no modifica los cargos principales que enfrentan los acusados.
Dos trayectorias deportivas que permanecen paralizadas
Emmanuel Clase
El derecho de 28 años se consolidó como uno de los cerradores más destacados de la Liga Americana. Fue seleccionado tres veces al Juego de Estrellas y recibió en dos ocasiones el premio al Relevista del Año del joven circuito.
Al conocerse la acusación en noviembre de 2025, se encontraba en la cuarta temporada de un contrato de cinco años y 20 millones de dólares.
Luis Ortiz
El lanzador de 27 años había llegado a Cleveland con la misión de fortalecer la rotación abridora del conjunto.
Durante la campaña de 2025 recibió un salario de 782,600 dólares, antes de que el proceso de investigación interrumpiera su continuidad en el terreno.
Ambos permanecen bajo licencia no disciplinaria sin remuneración mientras se desarrolla el proceso judicial.
El caso genera preocupación por la integridad de MLB
Las acusaciones han reabierto el debate sobre los riesgos asociados a las apuestas deportivas vinculadas con acontecimientos específicos dentro de un encuentro.
A diferencia de las apuestas tradicionales sobre el equipo ganador, las modalidades conocidas como prop bets permiten apostar sobre acciones individuales, como la velocidad de un lanzamiento o si una pelota será declarada bola o strike.
Esta característica ocupa un lugar central en el expediente, porque los fiscales sostienen que los acusados habrían utilizado información privilegiada para favorecer determinadas apuestas.
MLB y los Guardianes de Cleveland han indicado que colaboraron con las autoridades durante las investigaciones, mientras el proceso penal continúa su curso.
Aunque una eventual sentencia podría tener consecuencias importantes para sus carreras, cualquier medida disciplinaria de Grandes Ligas constituye un procedimiento independiente de las determinaciones de los tribunales estadounidenses.
Un juicio que podría definir el futuro de ambos dominicanos
El proceso representa uno de los mayores desafíos profesionales y personales para Clase y Ortiz, dos jugadores que habían logrado establecerse en el béisbol estadounidense.
El desarrollo de las audiencias permitirá conocer los testimonios, documentos y argumentos que ambas partes presentarán ante el jurado.
La Fiscalía buscará demostrar la existencia de una coordinación deliberada entre los lanzadores y apostadores, mientras la defensa intentará establecer que no existió participación en actividades fraudulentas.
Por ahora, ambos peloteros mantienen su presunción de inocencia.
El caso se perfila como un proceso de especial interés para el béisbol de Grandes Ligas, debido a sus posibles repercusiones sobre las políticas de apuestas y los mecanismos destinados a proteger la integridad de la competición.







