PHOENIX.─ Los Diamondbacks de Arizona necesitaban una salida dominante para cambiar el ánimo después de varios tropiezos, y Eduardo Rodríguez entregó exactamente eso. El zurdo venezolano lanzó siete entradas en blanco, permitió apenas dos hits, otorgó tres boletos y ponchó a siete bateadores en la victoria 9-0 sobre los Piratas de Pittsburgh en el Chase Field.
La actuación de Rodríguez llegó en un momento clave para Arizona, que venía de perder cuatro juegos consecutivos. El veterano controló el ritmo desde temprano, limitó el contacto fuerte y evitó que Pittsburgh construyera amenazas reales. Con su labor, mejoró su marca a 3-0 y empató su salida más larga de la temporada.
El dominio del venezolano fue completado por el bullpen. Jonathan Loáisiga y Brandyn García se encargaron de los últimos dos episodios y terminaron una blanqueada combinada de apenas dos imparables. Los Piratas, que atravesaban otro tramo complicado, se fueron de 0-7 con corredores en posición anotadora, reflejo de una noche frustrante ante el pitcheo de Arizona.
La ofensiva de los Diamondbacks respaldó con contundencia. Geraldo Perdomo produjo dos carreras con un doble, mientras Adrian Del Castillo también remolcó dos. Ketel Marte y Gabriel Moreno aportaron dentro de una alineación que encontró profundidad y terminó de romper el partido con un rally de cinco carreras en el sexto episodio.
Del lado de Pittsburgh, el abridor Bubba Chandler volvió a tener problemas de control. Aunque solo permitió dos carreras en cinco entradas, otorgó seis boletos y cargó con su tercera derrota consecutiva. La falta de comando lo obligó a lanzar bajo presión constante y terminó dejando a los Piratas sin margen ante un rival que fue ampliando la diferencia con el paso de los innings.
El encuentro también tuvo un detalle particular en el dugout visitante: Kris Negrón, coach de banca de Pittsburgh, dirigió al equipo debido a la suspensión de un juego que cumplía el manager Don Kelly. La ausencia del dirigente se dio tras la sanción impuesta por MLB por el incidente relacionado con Chris Devenski ante los Rojos.
Para Arizona, la victoria significó más que una blanqueada. Fue una respuesta colectiva después de una racha negativa y, sobre todo, una señal alentadora desde la rotación. Rodríguez no solo frenó a los Piratas; también le dio descanso al bullpen, devolvió estabilidad al cuerpo de lanzadores y recordó el valor de tener un abridor veterano capaz de cargar el juego cuando el equipo más lo necesita.
Con esta actuación, los Diamondbacks recuperan oxígeno en casa y abren una oportunidad para enderezar el rumbo. Para los Piratas, en cambio, la derrota prolonga sus problemas ofensivos y deja otra noche en la que el bateo no pudo acompañar.








