SAN FRANCISCO.─ Los Diamondbacks de Arizona siguen aprovechando su calendario favorable y, una vez más, encontraron la fórmula para vencer a los Gigantes. Con una apertura sólida de Eduardo Rodríguez, poder oportuno de Ketel Marte y producción repartida, Arizona superó 7-5 a San Francisco en el Oracle Park y extendió su dominio reciente sobre su rival divisional.
Rodríguez volvió a responder como pieza de estabilidad en la rotación. El zurdo venezolano trabajó seis entradas, permitió dos carreras y ponchó a seis bateadores, apuntándose su quinta victoria de la temporada. No fue una salida completamente cómoda, pero sí una de esas aperturas maduras en las que el abridor limita el daño y entrega el juego en ventaja.
El triunfo también confirmó el buen presente de Arizona. Los Diamondbacks han ganado nueve de sus últimos diez partidos y cinco seguidos ante los Gigantes, incluyendo una barrida previa en casa y dos victorias más en San Francisco. Esa racha los ha metido de lleno en la pelea por puestos de playoffs, justo en una etapa donde necesitaban sumar ante equipos en problemas.
La ofensiva hizo su parte con eficiencia. Ketel Marte conectó un jonrón de dos carreras, su noveno de la campaña, y volvió a demostrar por qué atraviesa uno de los mejores momentos ofensivos del equipo. El batazo fue especialmente llamativo por su distancia: reportes locales lo destacaron como uno de los vuelacercas más largos conectados en Oracle Park esta temporada.
Arizona también recibió aportes importantes de Ildemaro Vargas, quien remolcó dos carreras, y de Adrián Del Castillo, autor de su cuarto jonrón del año. Aunque los Diamondbacks fueron superados en hits 9-8, ejecutaron mejor en los turnos de presión y volvieron a sacar provecho de errores y oportunidades puntuales.
San Francisco intentó reaccionar con poder. Casey Schmitt, Eric Haase y Willy Adames conectaron cuadrangulares, incluyendo un batazo de Adames en el noveno que acercó el marcador. Sin embargo, Paul Sewald logró cerrar el partido, consiguió su 13er salvamento y evitó que los Gigantes completaran la remontada.
La derrota profundizó el mal momento de los Gigantes, que han perdido seis de sus últimos ocho juegos. Además, volvieron a sufrir ante Arizona, equipo que ha encontrado la forma de vencerlos con pitcheo suficiente, poder oportuno y mejor ejecución en los detalles.
Para Rodríguez, el resultado refuerza su rol como abridor confiable dentro de una rotación que ha ido estabilizándose. Para Arizona, la victoria representa otro paso en una recuperación que ya no parece casualidad. Los Diamondbacks están ganando los juegos que deben ganar, y en una temporada larga, ese tipo de consistencia puede marcar la diferencia.






