Los Rojos de Cincinnati exploraron una de las herramientas más importantes disponibles después de la Fecha Límite de Cambios, pero finalmente no hubo movimiento.
El veterano venezolano Eugenio Suárez y el jardinero TJ Friedl fueron colocados en waivers esta semana, dando a los otros 29 equipos de Grandes Ligas la oportunidad de reclamarlos. Sin embargo, ambos superaron el período sin ser tomados y permanecerán con Cincinnati, según informó MLB este jueves.
La situación no significa que los Rojos hayan designado a ninguno para asignación ni que hayan sido liberados.
Simplemente utilizaron el sistema de waivers para conocer si otro club estaba dispuesto a asumir a uno de los jugadores y las obligaciones correspondientes.
Nadie lo hizo.
Suárez y Friedl siguen siendo jugadores de Cincinnati
La primera información surgió a través de Ken Rosenthal, de The Athletic, y posteriormente fue recogida por MLB.
El reporte indicaba que Cincinnati había colocado a Suárez y Friedl en waivers, abriendo una ventana aproximada de 48 horas durante la cual cualquier otra organización podía presentar un reclamo.
El proceso terminó sin reclamaciones.
Eso significa que los dos veteranos continúan en el roster y pueden seguir participando normalmente con los Rojos.
¿Qué significaba realmente colocarlos en waivers?
Este punto es importante porque el término puede generar confusión.
Colocar a un jugador en waivers no equivale automáticamente a cortarlo del equipo.
Tampoco significa que necesariamente exista un acuerdo para cambiarlo.
En este caso, los otros 29 clubes recibieron la oportunidad de reclamar a Suárez o Friedl antes de que expirara el período establecido.
Si alguno hubiese sido reclamado, Cincinnati habría podido perderlo mediante ese proceso bajo las reglas aplicables.
Pero al no existir reclamaciones, ambos permanecen con los Rojos.
El caso de Eugenio Suárez resulta especialmente llamativo
La noticia apareció apenas horas después de que Suárez fuera protagonista de una de las victorias más espectaculares de Cincinnati durante toda la temporada.
Los Rojos llegaron a la novena entrada del miércoles perdiendo 9-3 frente a los Gigantes de San Francisco.
Entonces comenzó una remontada extraordinaria.
Cincinnati anotó siete carreras en el noveno episodio y terminó ganando 10-9.
Suárez conectó un grand slam dentro del rally
Uno de los batazos más importantes de aquella reacción perteneció precisamente al venezolano.
Con las bases llenas, Suárez castigó una recta de Dylan Smith y conectó un grand slam de 400 pies que redujo la diferencia a solamente una carrera, 9-8.
La pelota salió de su bate a 100.5 millas por hora.
Era su cuadrangular número 19 de la temporada.
Pocas horas después, su nombre estaba relacionado con un posible movimiento de roster.
Un contraste difícil de ignorar
El béisbol puede producir este tipo de situaciones.
Un jugador puede protagonizar una de las jugadas más importantes de la temporada y, prácticamente al mismo tiempo, estar involucrado en decisiones administrativas sobre el futuro del roster.
Eso ocurrió con Suárez.
El miércoles ayudó a construir una remontada histórica.
El jueves se conoció que había pasado por waivers.
Y finalmente también se informó que nadie lo reclamó.
Su regreso a Cincinnati no ha producido el año esperado
Suárez volvió a los Rojos para la temporada 2026 mediante un contrato de un año y US$15 millones.
Era un regreso significativo.
El venezolano ya había pasado ocho temporadas con Cincinnati durante la primera etapa de su carrera y había disfrutado allí algunos de sus mejores años ofensivos.
Sin embargo, esta segunda etapa no ha producido el mismo impacto.
19 jonrones, pero un OPS de .705
A pesar de conservar poder, Suárez ha tenido dificultades para producir consistentemente.
Al momento de ser colocado en waivers acumulaba 19 cuadrangulares y un OPS de .705 en 103 partidos.
La cifra de jonrones demuestra que todavía posee capacidad para cambiar un partido con un swing.
El grand slam frente a San Francisco es el ejemplo más reciente.
Pero su producción ofensiva general ha estado por debajo de lo esperado para un veterano contratado precisamente para agregar poder y experiencia.
Cincinnati buscaba flexibilidad
Colocar a Suárez en waivers podía ofrecer a los Rojos diferentes posibilidades.
Si otro equipo lo reclamaba, Cincinnati podía liberar espacio financiero y de roster durante las últimas semanas de la temporada.
También podía abrir más oportunidades para jugadores jóvenes.
Al no existir reclamo, esa posibilidad desapareció.
Suárez continúa con el equipo.
Friedl atraviesa una temporada todavía más difícil
El caso de TJ Friedl está relacionado principalmente con una caída ofensiva considerable.
El jardinero ha registrado un OPS de .476 en 76 encuentros, el más bajo entre los 274 bateadores que habían acumulado al menos 250 apariciones al plato cuando MLB publicó el reporte.
Es una diferencia enorme respecto a sus temporadas anteriores.
Friedl tiene un OPS de .725 durante su carrera y terminó 2025 con .742 en 152 encuentros.
Incluso pasó parte de junio en Triple-A
Las dificultades fueron suficientemente importantes para que Cincinnati enviara a Friedl a las ligas menores durante buena parte de junio.
Eso refleja el nivel de preocupación alrededor de su producción.
Friedl había sido durante temporadas anteriores una pieza importante por su velocidad, defensa, capacidad para embasarse y versatilidad en el jardín.
En 2026, esa combinación no ha producido el mismo valor.
Dos veteranos en situaciones muy diferentes
Suárez y Friedl llegaron a waivers por razones distintas.
Suárez todavía produce poder.
Sus 19 jonrones lo demuestran.
Pero tiene 35 años, un contrato de un año y una producción global inferior a la esperada.
Friedl, por su parte, está atravesando el peor año ofensivo de su carrera.
Ambos representaban candidatos lógicos para que Cincinnati comprobara si existía interés externo.
Ninguno fue reclamado
La respuesta del mercado terminó siendo clara.
Los otros clubes tuvieron la oportunidad.
Ninguno presentó un reclamo que derivara en la salida de alguno de los dos jugadores.
Eso no significa necesariamente que no exista interés deportivo.
También pueden influir salario, espacio en el roster, necesidades específicas y la proximidad del final de la temporada.
Pero el resultado práctico es sencillo:
Suárez y Friedl siguen en Cincinnati.
Los Rojos atraviesan una transición ofensiva
El momento de los waivers también coincide con cambios dentro de la alineación.
El manager Terry Francona está buscando nuevas maneras de generar producción después de varias semanas de inconsistencia ofensiva.
Una de esas decisiones fue colocar al novato dominicano Héctor Rodríguez como primer bate durante el partido del miércoles frente a San Francisco.
El movimiento produjo resultados inmediatos.
Héctor Rodríguez fue clave en la remontada
Rodríguez conectó dos jonrones durante el partido, incluyendo uno dentro de la extraordinaria reacción de siete carreras del noveno episodio.
Suárez produjo el grand slam.
Rodríguez agregó poder.
Y Cincinnati terminó consiguiendo una victoria que parecía prácticamente imposible.
La combinación de veteranos y jóvenes puede ser precisamente lo que Francona intente equilibrar durante septiembre.
Una ofensiva que necesitaba desesperadamente reaccionar
Antes del estallido del miércoles, Cincinnati había tenido dificultades importantes para producir carreras.
El propio movimiento de Rodríguez al primer puesto llegó porque Francona buscaba una respuesta ante la falta de producción.
Por eso el rally frente a San Francisco tuvo una dimensión especial.
Los Rojos no simplemente ganaron.
Anotaron siete carreras en una entrada después de parecer completamente fuera del partido.
Suárez recordó que todavía puede cambiar un juego
A los 35 años, el venezolano ya no es exactamente el mismo bateador que alguna vez conectó 49 cuadrangulares en una temporada.
Pero su poder continúa siendo real.
El grand slam del miércoles lo confirmó.
Un lanzamiento.
Un swing.
Cuatro carreras.
Ese perfil todavía puede tener valor durante septiembre.
Pero el futuro sigue abierto
El hecho de que Suárez haya superado waivers no garantiza cuál será su papel más allá de la temporada actual.
Su contrato es por un año.
Eso significa que Cincinnati tendrá que tomar nuevas decisiones después de concluir 2026.
Por ahora, simplemente continuará siendo una alternativa de poder para Francona.
Friedl también recibe otra oportunidad
Para Friedl, permanecer con Cincinnati ofrece la posibilidad de terminar mejor una campaña extremadamente complicada.
Un OPS de .476 está muy lejos de sus estándares anteriores.
Pero todavía quedan varias semanas de temporada regular.
Puede utilizarlas para recuperar ritmo y reconstruir parte de su valor.
El calendario entra en su tramo decisivo
Quedan menos de cinco semanas de temporada regular.
En este punto, los equipos comienzan a tomar decisiones mucho más agresivas con sus rosters.
Algunos buscan añadir jugadores para octubre.
Otros quieren abrir espacio para jóvenes.
Y algunos simplemente exploran todas las opciones disponibles.
El movimiento de Cincinnati encaja dentro de ese contexto.
Waivers no significaba necesariamente rendición
También sería incorrecto interpretar automáticamente la colocación de Suárez y Friedl como una señal de que Cincinnati abandonó cualquier objetivo competitivo.
Los waivers pueden utilizarse para obtener flexibilidad y evaluar el mercado.
El hecho de que ambos permanezcan significa que el roster, al menos por ahora, no cambia.
La remontada del miércoles complica todavía más la lectura
Resulta especialmente curioso que el movimiento aparezca después de una de las victorias emocionalmente más importantes de la temporada.
Cincinnati estaba perdiendo 9-3.
Anotó siete en el noveno.
Ganó 10-9.
Y uno de los hombres colocados en waivers conectó el batazo que convirtió una desventaja de seis carreras en un partido completamente abierto.
Suárez todavía tiene algo que aportar
El venezolano no ha producido la campaña que Cincinnati probablemente imaginaba cuando acordó pagarle US$15 millones.
Pero 19 jonrones tampoco son irrelevantes.
Especialmente cuando uno de ellos fue un grand slam de novena entrada dentro de una remontada histórica.
Ese tipo de producción puede seguir teniendo valor.
Friedl busca recuperar el jugador que fue
Friedl enfrenta un reto diferente.
Necesita recuperar consistencia.
Su OPS de .742 en 2025 demostraba que podía ser un bateador útil durante una temporada completa.
El .476 de 2026 representa una caída enorme.
Las próximas semanas serán una oportunidad para reducir esa diferencia.
Cincinnati conocerá mejor sus opciones después de septiembre
Los Rojos pueden utilizar el último mes para evaluar varias cosas al mismo tiempo.
Qué jóvenes merecen más turnos.
Qué veteranos todavía forman parte del proyecto.
Qué piezas deben mantenerse para 2027.
Y qué decisiones financieras necesitan tomar durante el invierno.
Suárez y Friedl forman ahora parte de esa evaluación.
Por ahora, nada cambia en el clubhouse
Después de todo el movimiento alrededor de sus nombres, la conclusión inmediata es bastante sencilla.
Ambos siguen siendo jugadores de los Rojos.
No fueron reclamados.
No fueron transferidos.
No fueron liberados.
Podrán continuar jugando mientras Cincinnati determina cómo repartir sus oportunidades durante las últimas semanas.
Un giro rápido en menos de 24 horas
Para Eugenio Suárez, especialmente, las últimas horas resumen perfectamente lo impredecible que puede ser una temporada de Grandes Ligas.
Miércoles:
grand slam en una remontada de siete carreras en el noveno.
Jueves:
se conoce que fue colocado en waivers.
Horas después:
se informa que pasó por el proceso sin ser reclamado y seguirá con Cincinnati.
El veterano continúa con los Rojos.
TJ Friedl también.
Y ahora ambos tendrán aproximadamente un mes para intentar cambiar la manera en que será recordada su temporada 2026.








