FILADELFIA.─ La temporada 2026 terminó antes de comenzar para Johan Rojas. El jardinero dominicano de los Filis de Filadelfia, quien ya cumplía una suspensión de 80 juegos por violar el programa antidopaje de MLB, ahora deberá someterse a una cirugía en el codo derecho y no volverá al terreno este año.
El club informó que Rojas sintió molestias en la parte media del codo derecho mientras aumentaba sus actividades físicas para prepararse de cara a un eventual regreso tras la suspensión. Los estudios revelaron un desgarro del ligamento colateral cubital y el jugador necesitará una reparación quirúrgica con internal brace en las próximas semanas.
La lesión elimina cualquier posibilidad de que Rojas regrese en 2026. Según los reportes, los Filis esperan que el dominicano esté listo para los entrenamientos de primavera de 2027, lo que convierte este proceso en una recuperación de largo alcance, aunque menos extensa que una cirugía Tommy John tradicional en muchos casos.
Rojas, de 25 años, estaba en la lista restringida tras dar positivo a Boldenona, una sustancia prohibida por el Programa Conjunto de Prevención y Tratamiento de Drogas de MLB. La suspensión comenzó al inicio de la temporada regular de 2026 y también lo dejaba fuera de la postemporada.
La sanción ya representaba un golpe para su carrera y para la profundidad de los Filis. Rojas había sido elegible para regresar después del juego número 80 de la suspensión, pero la lesión cambió completamente el panorama. Lo que originalmente era una ausencia de media temporada terminó convirtiéndose en un año perdido.
En 2025, Rojas jugó 71 partidos con Filadelfia, bateó .224, con un jonrón, 18 carreras remolcadas y 12 bases robadas. Aunque su ofensiva había sido irregular, su valor principal seguía estando en la defensa del jardín central, la velocidad y la capacidad para cubrir terreno, herramientas que lo habían mantenido dentro de los planes del equipo.
Para los Filis, el impacto inmediato es manejable porque Rojas ya no estaba disponible por la suspensión, pero la lesión reduce una opción defensiva importante para la segunda mitad y elimina cualquier posibilidad de usarlo como profundidad en caso de emergencias. También obliga al equipo a proyectar su recuperación con cuidado pensando en 2027.
La situación deja a Rojas ante un doble desafío: rehabilitar su imagen tras la sanción por dopaje y recuperar completamente el brazo después de una cirugía seria. Su regreso dependerá no solo de la evolución médica, sino también de cómo los Filis evalúen su lugar dentro de una plantilla que sigue compitiendo con aspiraciones altas.
Rojas llegó a Grandes Ligas como un defensor de élite y una pieza de energía para Filadelfia. Ahora tendrá que reconstruir su camino lejos del terreno, con una temporada perdida y una primavera de 2027 que ya se perfila como punto clave para intentar relanzar su carrera.





