Los Atlanta Hawks continúan inclinando la balanza a su favor en la serie ante los New York Knicks gracias a otra actuación clutch de CJ McCollum, quien volvió a marcar diferencias en los momentos finales para asegurar una victoria dramática.
Un final de alto voltaje definido por McCollum
En el tercer partido de la serie, los Hawks se impusieron 109-108 en un duelo cerrado que se decidió en los últimos segundos. McCollum fue el protagonista al encestar un tiro decisivo a falta de poco más de 12 segundos, sellando así el triunfo de Atlanta.
El escolta terminó con 23 puntos, demostrando su capacidad para asumir el liderazgo ofensivo en situaciones de presión, una constante a lo largo de la serie.
Resistencia de Knicks no fue suficiente
Los Knicks mostraron carácter al remontar una desventaja de hasta 18 puntos, apoyados en el liderazgo de figuras como Jalen Brunson y OG Anunoby, quienes mantuvieron vivo al equipo hasta el final.
Sin embargo, errores en la ejecución ofensiva en la última posesión —incluyendo una jugada mal gestionada— terminaron costando el partido y dejando a Nueva York en desventaja en la serie.
Atlanta encuentra su identidad en el clutch
Más allá del resultado, los Hawks han mostrado una tendencia clara en esta serie: capacidad para cerrar partidos.
Con jugadores como McCollum y el aporte integral de Jalen Johnson —quien coqueteó con el triple-doble—, Atlanta ha logrado capitalizar los momentos decisivos y tomar el control emocional de la serie.
Serie inclinada y presión para Nueva York
Con este resultado, Atlanta toma ventaja 2-1 en la serie, obligando a los Knicks a reaccionar en el siguiente encuentro para evitar un escenario crítico.
El margen de error ahora es mínimo para Nueva York, que deberá corregir sus fallos en los cierres si quiere mantenerse con vida en los playoffs.
CJ McCollum se ha convertido en el factor diferencial de la serie. Su capacidad para decidir en el clutch está marcando el rumbo del enfrentamiento, mientras los Hawks consolidan su ventaja con carácter y ejecución.
Para los Knicks, la misión es clara: mejorar en los momentos finales o ver cómo la serie se les escapa.






