SANTO DOMINGO, República Dominicana.─ Los Dodgers de Los Ángeles tomaron una decisión importante en la recta final de los entrenamientos: enviaron a Hyeseong Kim a Triple-A, un movimiento que comienza a definir cómo quedará el roster del equipo para el Día Inaugural ante Arizona.
La salida de Kim del roster grande abre dos escenarios inmediatos dentro del club. Por un lado, Miguel Rojas queda como principal candidato para asumir tiempo de juego en la segunda base. Por el otro, el movimiento despeja el camino para que Alex Freeland se quede con el último cupo disponible en la nómina de 26 jugadores.
Aunque Kim dejó buenos números ofensivos en esta primavera, los Dodgers entienden que todavía necesita ajustes. El surcoreano bateó .407 con OPS de .967 en nueve partidos de la Liga del Cactus, pero el cuerpo técnico considera que aún debe seguir trabajando su swing, especialmente por la cantidad de swings fallidos que mostró. En 27 turnos, se ponchó ocho veces y apenas negoció una base por bolas.
En contraste, Alex Freeland convenció al club por la calidad de sus turnos y su disciplina en el plato. Esta primavera se ponchó 11 veces en 43 turnos, pero también recibió 11 boletos, una señal clara de control ofensivo que ha pesado en la evaluación final del equipo.
El propio dirigente Dave Roberts dejó claro que la decisión no fue sencilla. Según explicó, tanto Kim como Freeland tenían argumentos para quedarse, pero la organización valoró con más profundidad el contexto de desarrollo de ambos jugadores y el momento actual del roster.
Kim, firmado con un contrato de tres años y US$12.5 millones antes de la temporada pasada, viene de batear .280 con OPS de .699 en 71 juegos de 2025, aunque también arrastró una tasa de ponches de 30.6% en 170 apariciones al plato. Con este envío a Triple-A, los Dodgers parecen apostar por darle más tiempo para pulir su ofensiva antes de volver a considerarlo como pieza fija en Grandes Ligas.








